El Mañana

lunes, 24 de junio de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

14 mayo, 2019

No soy machista. ¡Dios me libre! Tanto admiro a las mujeres, las tengo en tan elevada estima que no podría hacerles el agravio de ser lo que algunos llaman “un macho mexicano”.

Sin embargo, a más de las flagrantes injusticias que las mujeres sufren no dejo de advertir tampoco algunas muestras menos notables de discriminación que hacen víctima a la mujer por causa de su sexo, cuando precisamente por esa causa deberían tener un trato justo.

Voy a poner aquí un ejemplo de esa velada hostilidad contra el sexo femenino.

El diccionario de la Academia define la palabra “barragana”, y dice: “Concubina”.

Define la palabra “barragán” y pone: “Esforzado, valiente”.

Las feministas radicales podrían indignarse -tal es su profesión- ante esa sutil seña de discriminación por género. No deberían hacerlo. Sin ser machista digo que también nosotros los varones sufrimos a veces trato injusto. Si una mujer recibe regalos de un hombre casado es su amiguita. Si un hombre recibe regalos de una mujer casada es un gigoló. Y eso dicho del modo menos feo.

¡Hasta mañana!…