El Mañana

sábado, 24 de agosto de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

17 mayo, 2019

Jean Cusset, ateo todo el año menos en primavera, dio un sorbo a su martini -con dos aceitunas, como siempre- y continuó:

– Algunas religiones odian la felicidad. A la alegría y la dicha las ven como pecados. Imputan a los hombres una culpa de origen que los condena a un castigo eterno; predican una vida de sufrimiento y sacrificios y les ofrecen una salvación por la cual deben pagar igual que por una mercancía.

– Creo, sin embargo -siguió diciendo Jean Cusset-, que nacemos con la vocación del bien y de la felicidad. Una bella religión, por tanto, sería aquélla que nos enseñara a ser felices siendo buenos con nosotros mismos y con los demás. En el bien es donde debemos buscar la salvación, y hemos de hacerlo con alegría, sobre todo si somos cristianos y creemos que se cumplió ya el inmenso sacrificio que nos redimió. Seamos felices y ayudemos a que los demás lo sean también. Seamos buenos y agradezcamos la bondad que los demás nos dan. En eso estriba nuestra salvación como hombres.

Así dijo Jean Cusset. Y dio el último sorbo a su martini. Con dos aceitunas, como siempre.

¡Hasta mañana!…