El Mañana

sábado, 20 de julio de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

Muy bailados y paseados

23 junio, 2019

Nuestra ciudad, nuestra gente, llevamos dos años y casi nueve meses de esta borracha administración, de pura fiesta y mucho paseo, de alcohol y de verbena, de juerga y de agasajo.

Siempre adelante el jolgorio, la francachela y la pachanga, antes que la sustancia en materia de administración municipal, de hecho, eso es lo básico en este gobierno local, lo que distingue al actual ayuntamiento, más que sus antecesores, éstos ya encontraron la socorrida e infalible clave, que es la de tener al pueblo distraído, medio “Pedro” o medio “crudo”, que tenga en qué ocuparse y preocuparse (salvar la resaca), que busque qué es lo que sigue, si una Guerrereada por la Guerrero, una Campechaneada por la Campeche, un Paseo por la Paseo, antes que darle minutos para pensar y darse cuenta que no tiene agua potable, no tiene seguridad pública, no tiene alumbrado, no tiene un transporte urbano y una recolección de basura, que se les pueda llamar como tales.

Dale más alcohol y más música, antes de que se dé cuenta de que este gobierno no le procura ni calidad de vida, ni futuro promisorio, no con lo que le da como presidencia municipal, como colegiado.

Un ayuntamiento que no le allega empleos de calidad, ni las escuelas que le permitan superarse, pero sí hieleras atiborradas de cerveza y el galán de moda, dizque cantando (más bien berreando) sus últimos éxitos, para nuestras sufridas señoras.

Emborráchale, tráete el mejor “fara fara”, ponles tubas, acordeones, tololoches, tamborazos, ¡ah!, y unas chicas gritonas, pero de muy buenas carnes, que las tengan muy a la vista, que la sangoloteen para todos lados.

Que el sonido ensordezca y atarante, antes de que caigan en la cuenta de que no pasarán de ser “carnita de maquila”, con sueldo de 700 u 800 pesos a la semana, y si quieren de hasta “una milanesa”, aunque antes deben dejar 10 o 12 horas en la línea de producción, chupándose esas sustancias químicas en la fábrica, quedándose sin convivir con su joven esposa, porque ella también es obrera y que los dos o tres chiquitines, se jodan, a ver a quién se los encargan, o que los pongan en las guarderías, esas subvencionadas por el IMSS y que todas son del patrón de la ciudad, de su mujer y de su cuñada (funcionaria).

Nuevo Laredo sólo va a tener hileras de hieleras, largos caminos de botellas y bote, así como escenarios en la vía publica, en las principales arterias, lo mismo que payasitos ramplones sin chiste, también remedos de “muñequitas de TV” ellas muy coloridas en los parques, pero con “hot pants”, eso sí, deben medio vestirse con pantaloncillos muy cortos y apretados, para deleite de chicos ¡y de los papis varones!

Sólo para eso le alcanza a este gobierno municipal, borracheras y fiestesuchas baratas, pero masivas, patrocinadas por los alcoholeros y embarradas las manos de los gobernantes, también por estos distinguidos empresarios.

Y así el pueblo transcurre, entre medios crudos los lunes (ellos) y las señoras más cansadas que nunca, pues el fin de semana, en lugar de reposar y cargar pilas (ellas que son madres y también trabajan fuera de casa) tuvieron, porque este gobierno les alborotó a sus señores y a sus hijos, que atravesar la ciudad, ir al otro extremo de la misma, para ir a pasear en bicicleta, o -peor aún- acudir a caminar la legua, por la zona más rica del pueblo, fueron a que les restregaran la riqueza de los gobernantes, el tesoro que es casi seguro que el pobre nunca alcanzará, a menos que ande mal, pues sabe muy bien que no llegará a tal sueño, sólo si tuerce el camino.

Nuestro pueblo vive borracho o de ronda, diversión, esparcimiento, solaz, entretenimiento, alcohol, de “fara fara”, de cubetas con hielo por aquí, tubas y acordeones por allá, sea en la vía pública directamente apostadas por el cabildo, o bien, soportado por “empresarios”, o sea, por los mismos gobernantes, disfrazados de promotores artísticos, empresas suyas a costa del erario.

Pagando como “gente grande” a “artistas” y grupos tercermundistas, sólo para quedarse con el dinero de tales espectáculos, públicos o privados.

Ya sea en el Polyforum propiedad del gobierno, en el Palenque, en el rodeo o donde quepa más gente, o en la vía pública, negocio mayor no hay, que en la calle, donde quepan mil hieleras y puestos de tacos.

“Tú ármate la fiesta, que todos ganemos un buen dinero (empresarios y funcionarios, que son los mismos), vamos a darle al pobre pueblo lo que quiere, o sea, estar borrachos y enfiestados, que las señoras se diviertan y se vayan a casa con una olla de cocina o una licuadora, aunque no tengan agua para lavarlas y que falle la electricidad para utilizarlas.

LO BANAL Y EFÍMERO

Pero que no tengan camión urbano, o sea, ni el suficiente transporte, ni el servicio completo, que sean unidades de 1970, tal vez de los 80, que no cuenten con armatostes que les lleven hasta el fondo de sus casas allá en el arrabal, en Cartolandia.

Ni después de la fiesta, ni entre semana después de matarse en la fajina. Que ni sepan cómo se van a marchar a casa terminada la borrachera que les organizan caprichosamente al otro lado del rancho donde viven, inhumanos con pachangas en el oriente, cuando que irónicamente el grueso del pópulo vive en el retirado poniente, cerca del “Muy Muy Lejano” reino de Shrek y Fiona.

Sí, ¿quién no quiere un rato de distracción, un momento de ocio, sobre todo después de una joda bruta en la chamba, pues básicamente la tarea de nuestra raza, los empleos que nos han conseguido estos gobiernos locales, son bastante mataditos, de pura faena, puro músculo, de sudado esfuerzo, sobre todo en un clima tan extremo, tan hijo de la fregada.

Aquí prácticamente el jale, es una tarea de mero espinazo, porque si no es de obrero de maquiladora (“carnita de maquila” le llaman los burlones), es de “media cuchara” (construyen y construyen casas, sin que nadie lo entienda pues hay como 20 mil abandonadas), nuestros empleos son de abajo de mil pesos semanales (sin contar que se tiene que restar el gasto de transporte o más bien de “destransporte”), la cuota sindical para el vividor del gremio, lo del Seguro Social (anti social) ese remedo de atención médica que le brinda el gobierno; ¡Y el Infona! Ese que termina quedándose con la casa, pues el inche gobierno obliga al obrero a pagarla tres veces de su valor real, aun y cuando tales pichoneras son de alambrón (ni siquiera varilla de media) y las paredes son como pagodas, parecen de papel arroz, donde el de al lado sabe que la hija de la vecina no le vino su periodo o que el señor anda de rabo verde, pues todo se escucha. Pero primero está el jolgorio, las cheves, la paseada, la ramba y el espolón, que el transporte público, el agua potable (largamente hemos parlado acerca del tema, hoy no podíamos dejarlo de lado).

“Tráete a Pesado, a Duelo, a Intocable, a Los Recodos, a los Recoditos y a los Recoditititos, pero que les abran la pachanga Los Cadetes de Linares número XII y también la décima versión de la Sonora Dinamita, esos grupillos que tocan toda la semana en un congal del zumbido local, pero que al gobierno municipal, mañosamente les facturan como si fueran la cubana Sonora Matancera o el inigualable dueto de Ramón Ayala y Cornelio Reyna.

Eso es nuestro Nuevo Laredo, de caguamas y carcajadas, antes que procurarle cumplirle con lo básico (como el agua potable para todos, máxime teniendo tres mil millones de pesos anuales de presupuesto y un río Bravo que no te acabas). Ni hablar de la recolección de sólidos (otra amafiada concesión del rey local en turno, con los forajidos foráneos).

LAVAR UN SÚPER LUJO

Nuevo Laredo tiene mucha enfermedad, de la que ustedes quieran citar, provocadas en mucho por esas dos faltantes, higiene y agua, limpieza e hidratación, todo por culpa de este mal gobierno y de los anteriores, cero asepsia, debido a una pésima recolección de basura, aunque al pueblo le cueste más de 10 millones de pesos mensuales (nunca se ha sabido a ciencia cierta la tarascada, pues la opacidad de este cabildo es grave).

Un pueblo cansado, que llega desfalleciente a casa, pero no puede tomar agua, porque no la tiene o porque le cuesta mucho.

Ni hablar de un regaderazo reconfortante, además hay que comer en trastes medio sucios con restos descompuestos de comida, cocinar alimentos casi sin lavar bien, frutas y verduras prácticamente del campo a la mesa.

Nuevo Laredo tiene un súper lujo, ¡lavar!, sí, lavar a sus hijos, lavar su comida antes de consumirla, lavar sus partes nobles de la persona antes de tener sexo o lavarnos previo ir a treparnos al camión atestado (porque no hay suficientes unidades y de esto ya sabemos por qué) donde vamos como sardinas, fumándonos nuestros olores muy íntimos.

Nuevo Laredo tiene un problema grave, de salud y económico, tan severo como que van 21 muertos en borrachazos automovilísticos y ni hablar de los millares de heridos, gente que nos cuestan a todos, sus pérdidas y sus discapacidades.

Las medicinas -que no hay-, ídem los tratamientos de recuperación, ¡todo! Todo nos origina gasto, pero es porque hay mucha borrachera, mucho jolgorio mucha fiesta y bastante corrupción (la anti alcohólica centavera), además de que en lo corrupto está también el que hay que permitir la venta y consumo indiscriminado de cerveza, para que los industriales de estas bebidas sigan disparando cañonadas de billetes al alcalde en turno.

Nada de seguridad, porque no se tiene una autoridad vial, pero sí se tiene a La Adictiva, a Edith Márquez, a Los Ángeles Azules, y a cuanto grupo de sombrerudos, botudos, bigotones y timbones, se puedan traer al Monumento Benito Juárez, a la Explanada Independencia-Plaza Hidalgo, a la Ciudad Deportiva y demás sitios de concentración masiva, donde el pueblo pueda ir a darle rienda a su consuetudinaria tradición, de ponerse hasta el cepillo en este pueblo de sumo calor.

DESPIERTA CIUDADANO

Y el ciudadano no despierta, aunque tenga que irse a pie hasta la Voluntad y Trabajo (con mucho trabajo) IV, después de ensordecerse con la tuba y el trombón, el tololoche y el tamborazo, los metales y las babosadas que medio balbucean unos pelados que se ven bastante descompuestos, con rostros tan trastornados como retratos de Picasso o de Dalí.

Nuestra ciudad no reacciona, no, porque primero está la parrillada, la rodada de motos, la cabalgata, el concurso del tragón u… ¡lo que sea! Ya se les ocurrirá algo.

Feliz domingo, el grueso de nuestra gente, ya se va a despertar y levantar a “curarse” la “crueldad” después de haber asistido a la feria, a la “Expo Marranilla Artesanal”, este sábado y domingo pasados (no llenan con un día, tienen que ser dos o más), para mañana estar prestos para laborar, esa obligación que les deja de 700 a 800 pesos por semana, como “carnita de maquila”, todo porque este gobierno no procura traer empresas de calidad, industria de clase, como sí la tienen Nuevo León y Coahuila, aquí cerca, o bien en el Bajío como son Aguascalientes, Querétaro, Guanajuato y San Luis Potosí, ni tampoco nos traerá escuelas superiores que nos ayuden a superarnos.