El Mañana

domingo, 16 de junio de 2019

Catón
De política y cosas peores Catón

Muy caro ir al doctor

10 febrero, 2019

La pequeña Rosilita le dijo a su papá: “Mi mami nunca me cuenta cuentos”. “Qué raro -se extrañó el señor-. A mí todas las noches me cuenta dos: ‘Estoy muy cansada’ y ‘Me duele la cabeza’”… Entre todos los atletas internacionales Pancho el Huevas fue el que lanzó más lejos el disco, la jabalina y el martillo. Comentó su entrenador: “No necesitó ningún entrenamiento. Sólo le dije que eran herramientas de trabajo. Y si le hubiera puesto un pico, una pala o un talache los habría aventado aún más lejos”… El perrito le dijo a la perrita: “¿Te parece si esta noche lo hacemos de hombrecito?”… Hubo una zacapela en el congal -perdón por la palabra “zacapela”- y el hombre que la provocó fue detenido. Resultó ser un sujeto que esa tarde se había comprado un par de botas federicas y quiso estrenarlas pateando al que se le pusiera enfrente. Uno de los parroquianos sufrió un puntapié particularmente doloroso, tanto que el juez le preguntó: “¿Fue usted el que recibió la patada en la trifulca?”. “No, señor -respondió el pateado-. La recibí entre el ombligo y la trifulca”… Un individuo llegó al Cielo. Lo que en él vio lo dejó atónito. En vez de coros seráficos se oía música de salsa, reggae y funk; las ánimas benditas no vestían túnicas o mantos sino T-shirts y jeans, y los bienaventurados, lejos de portar aureola, llevaban gorra con la visera hacia atrás. Un ángel le explicó al sorprendido recién llegado: “Es que el Cielo ya no es reino: el Señor lo convirtió en república. Él es el Presidente; tenemos a Disraeli como secretario de Gobernación; Wellington es ministro de la Guerra; Fleming está a cargo de Salubridad; Keynes ocupa el ministerio de Economía; Stephen Hawking el de Educación, y Cacariola Patané se desempeña en Turismo. “¿Cacariola Patané? -preguntó el otro, intrigado-. ¿Quién es Cacariola Patané?”. El ángel vaciló: “Ejem… Bueno… San Pedro tiene esta amiguita… Y… Tú sabes…”… Babalucas pidió en la ventanilla de la central de autobuses: “Un boleto de viaje redondo, por favor”. Inquirió el empleado: “¿A dónde?”. Respondió el badulaque, exasperado: “¡Pos aquí, indejo! ¿No te digo que es viaje redondo?”… Aquel señor que vivía en tensión constante a causa de su tendencia a preocuparse por todo, lo mismo por sus problemas económicos y familiares que por la situación en Siria y por la posibilidad de que le cayera encima un meteorito. Fue a ver al doctor Ken Hosanna, pero sucedió que era miércoles y el médico se había ido a jugar golf. Le dijo la bella y curvilínea enfermera que lo asistía: “El doctor puede recibirlo mañana a las 5 de la tarde, pero venga a las 9 de la noche, pues generalmente va retrasado en sus citas. Mientras tanto dígame la razón de su visita, para abrir su expediente”. Respondió el visitante: “Sufro lo que en inglés se llama stress y en francés surmenage. De continuo ando al mismo tiempo tenso y agotado”. “En ese caso -sonrió la guapa mujer- no necesita usted ver al doctor. Yo tengo el remedio para su mal. Le costará mil 500 pesos, pero créame: mi tratamiento es más grato y efectivo que cualquiera que mi jefe le pueda recetar”. Así diciendo condujo al señor al interior del consultorio y ahí le hizo el amor cumplidamente. Agradable y eficaz, en efecto, resultó la medicina. A veces Venus es mejor médico que Hipócrates. Al punto el señor sintió alivio en el cuerpo y el alma. Lo invadió un dulce sopor y se olvidó de Siria, del meteorito y de todo lo demás. Tanto le gustó aquel deleitoso fármaco que una semana después regresó al consultorio. Pero ese día sí estaba el doctor. “¿Qué lo trae por aquí?” -le preguntó. Aturrullado contestó el hombre: “Creo que tengo estrés, doctor”. “No hay problema -dijo el facultativo-. Estas pildoritas lo aliviarán. El frasco con cien cuesta sólo 20 pesos”. Replicó el señor en tono humilde: “Si no le importa, doctor, preferiría el tratamiento de mil 500 pesos”…FIN.