El Mañana

miércoles, 21 de agosto de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

Ni cuando el PRI

9 junio, 2019

Ya ni llorar es bueno; transcurrió una semana de la elección y ya habremos caído en la cuenta, hasta ya lo habremos digerido, que nuestra pasividad respecto al proceso político anterior, nuestra aversión a acudir a las urnas, a todos los tamaulipecos nos condujo a tener un siguiente congreso de 21 de 22 panistas (más los plurinominales que consignan, pues el bate, la pelota, el guante, la almohadilla y el umpire, son suyos).
O sea, un congreso más servil que el actual, uno enteramente propiedad del Gobernador, algo muy al estilo PRI de los gobiernos de Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington Ruvalcaba, Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre Cantú, que ya vimos cómo nos fue con esos pelafustanes, cada uno como dueño de los tres poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial).
Todo en una sola persona. Firmemente creemos que este hombre en su anterior vida, tuvo que haber sido un pillo de mala suerte, le tuvo que haber ido muy mal en su cánida existencia inmediata pasada, fue un auténtico paria con dos patas zurdas, pues ahora es un malandrín con suma fortuna (lo de fortuna es con todos los sinónimos que ustedes gusten agregarle), ahora tenemos a un pillastre de grandes ligas, con una gran estrella, suerte bastante inexplicable o no muy entendible.
Pero no abarquemos muchos, vamos a hablar de Nuevo Laredo y este resultado de arrasadora victoria del PAN en los comicios de la semana pasada.
Para empezar, el hombre no va a regresar el Fideicomiso Nuevo Laredo Puente III porque no habrá diputados con pantalones que se lo exijan, todos fueron palomeados y patrocinados por él (con dinero del pueblo) para sentarse en una curul, y comer con cubiertos los siguientes tres años; todos le están bien agradecidos, además de que son sus lacayos.
Este tipo, si ahora se ha guardado para sí la sospechada suma de 300, 500 o más cientos de millones de pesos que ha generado los peajes del Puente del Comercio Mundial, así seguirá hasta el final de su administración.
Y algo que sólo es figura propiedad de Nuevo Laredo (porque fue edificado y materializado con dinero enteramente de la ciudad de sus habitantes, incluso estamos pagando una deuda enorme y al parecer interminable, por ello) no regresará a este pueblo, se lo quedará el nuevo dueño de Tamaulipas.
OTRAS MALAS
¿Sabe usted estimado lector, recuerda de alguna inversión de dinero por parte del gobierno estatal en Nuevo Laredo, en dos años, ocho meses y nueve días que lleva esta administración estatal? Pues bien, dudamos qué hasta el final de su gobierno la haya, es decir, seguirá la seca gacha en ese renglón.
Ni maestros suficientes, ni bien pagados, idem para el caso de médicos y enfermeras e instalaciones de la salud pública (sobre el tema, quiere licitar un hospital en el poniente, el cual ya anda en mil millones de pesos, aún sin empezar y que empezó en 400 millones, pero sólo es para poder mover una grosera cantidad de dinero, una danza millonaria que ya podemos imaginarnos a donde va a ir a parar).
No hay obra pública estatal en la ciudad y cuando hablamos de dinero del Estado, nos referimos al aterrizamiento de capital que el gobierno de la entidad debe allegarle o invertir en cada uno de los 43 municipios, hablamos de verdaderas inversiones y no a mentiras o mascaradas, de que; “vino el gobernador a entregar tal obra o a aportar tal fondo”, eso no es verdad -porque nos los dijeron varios alcaldes-, el dinero de obras estatales arrabaleras, siempre es de la ciudad, se hacen tales cosas con puro capital local, sólo que los aplausos, el título se lo tienen que adjudicar al Gobernador, pues si no, el alcalde no se la acaba.
Además de que en el caso de Nuevo Laredo, antes y ahora, ¡siempre! el munícipe le debe su suerte, su fortuna, su enriquecimiento y su tesoro, al Gobernador, pues éste fue quien le puso o le permitió seguir, como en el caso de la reelección local.
Bueno pues, sin un Legislativo que exija, que fiscalice y que procure, el gobierno de Tamaulipas seguirá no solo no dándole a Nuevo Laredo lo que le corresponde, sino que continuará sangrándole, escamoteándole todo el capital que pueda, como ejemplo, solo vean la Comapa local, desde siempre la caja chica del gobierno estatal, vean cómo funciona “La Única Comapa Con Números Negros En Tamaulipas”, trabaja con tafetanes, “curitas” y mertiolate.
DEUDA GALOPANTE
¿Peores por venir? Endeudamiento galopante, empréstitos sin restricciones, trácalas crecientes, broncas económicas inimaginables, pues sí con un congreso estatal del mismo partido como el actual, donde estos diputados salientes autorizaron endeudamiento nuevo por casi cinco mil millones de pesos (lo que se sabe), entonces con la mano en la cintura, fácil y con la zurda, el hombre se dejará pedir más dinero a la banca pública y privada, antes de su salida en el gobierno estatal, tanto para llevar a casa, como para financiar la campaña de su sucesor, como bien pudiera ser su hermano (los Moreira de Tamaulipas) o cualquier otro socio amafiado.
Gracias a Carlos de Anda, a Brenda Cárdenas y a Glafiro Salinas (ahora sí que se los debemos por siempre el tracalón bruto) por estos compromisos económicos que nos han heredado, autorizando a Cabeza de Vaca a endeudar a Tamaulipas y darle permiso para que lo siga haciendo.
Entonces, por si fuera poco, ya vendrá el siguiente congreso, el suyo, el de “cuadro chico” el de Club de Tobi, el que él impuso a modo, estando ya como gobernador, a mitad de su periodo, un colegiado que le permitirá y le aprobará todo, lo que el señor se quiera servir.
Y a nivel ranchito, tendremos a unos diputados a merced del Alcalde, pues él pagó al jefe estatal por su reelección (recordemos que la quería Chafa Roscas, pero el mejor postor fue Enrique…cido Rovas, comprándola con el erario de su primera mitad o empeñando el tesoro por venir).
Los tres legisladores locales por asumir, fueron patrocinados con dinero de Nuevo Laredo, pero por órdenes del hombre de Reynosa que despacha en Ciudad Victoria.
Así que en Estado y municipio tendremos un desastre que nadie lo parará, ni reclamará.
Todo porque no fuimos a votar el domingo pasado, para tener un congreso que no fuera mayoría del partido en el poder, pues ya vimos que en 24 años de gobiernos estatales del PRI con congreso también de mayoría tricolor, como nos fue.
Ahora este gobierno estatal -y local- panista, con congreso del PAN, ya vamos a ver cómo nos va a ir, lo vamos a sentir.
Feliz domingo para todos.