El Mañana

viernes, 22 de noviembre de 2019

Alberto Guerra Salazar
Opinión Alberto Guerra Salazar

Nueva legislatura en Tamaulipas

17 septiembre, 2019

CIUDAD VICTORIA (ASI).— Dentro de dos semanas, Tamaulipas tendrá una nueva Legislatura integrada por 22 diputados locales del PAN, 10 de Morena, tres del PRI y uno del Movimiento Ciudadano. El partido del gobierno tendrá a partir del 1 de octubre, dos diputados propios más en comparación con los 20 salientes, pero no les resultan suficientes y cuando menos El Truco y Francisco Chavira Martínez buscan reclutar a otros para pintarlos de azul.

Les parece a ambos personajes más productivo tirar sus redes encima de las siglas de Morena, por ser este partido el que tiene el mayor número de diputados locales electos, después del PAN, diez para ser exactos, uno de mayoría relativa, y nueve de representación proporcional.

Por alguna extraña razón seguramente de connotación patológica, el PAN-gobierno quiere dar la apariencia de que tiene un control absoluto del poder legislativo, así sea mediante el reparto de sobornos, bonos, ayudas, becas y hasta regalos en especie como despensas, tinacos, lámparas de alumbrado público, para repartirse en colonias.

Gerardo Peña Flores fue metido con calzador en la bancada panista con dedicatoria especial para lo que se ofrezca en el año 2022, pero como tiene una cierta especie de escrúpulos, está preocupado por hacer notar diferencias entre él y los dos pastores salientes.

Carlos García González y Glafiro Salinas Mendiola manejaron sucesivamente la junta de coordinación política del Congreso local y cargarán para toda la vida con la vergüenza de haber metido la pata una y otra vez, acatando instrucciones superiores.

Aprobaron leyes, emitieron decretos, promulgaron reformas, entregaron nombramientos, contraviniendo normas legales básicas que más tarde que temprano, les restregarán en las caras.

Los actores de la Legislatura saliente pudieron actuar en esta primera mitad del sexenio, con impunidad y sin retobos, pero será diferente en adelante, a causa de circunstancias de las que mencionaremos sólo dos.
El gobierno federal, de Morena, tiene declarada la guerra a la corrupción, los abusos y los excesos del poder. No ha podido aterrizar la Cuarta Transformación en Tamaulipas para regresarle dignidad y decencia a la función pública, pero es un proceso inevitable e irrevertible.

Pero además, el desgaste propio de tres años de investidura gubernamental debilita, cansa, agota, fastidia y mueve a bajar la guardia, en momentos en que los apetitos políticos se desbordan y no respetan límites, lealtades, fidelidad.

El proceso de sucesión empieza en desorden y con movimientos descarados y prematuros encaminados a agandallar la candidatura azul del 2022. En este marco es que le tocará actuar a la siguiente Legislatura. Aun así o precisamente por eso, es que el PAN-gobierno quiere tener en un puño, además de a sus propios diputados, a los de otras bancadas partidistas, especialmente Morena.

Truco y Chavira Martínez andan desatados con la chequera en mano, ofreciendo las perlas de la Virgen a cambio de obediencia a futuro entre los futuros diputados locales ajenos al PAN. A falta de imaginación, Chavira, que se sigue ostentando ilegalmente como doctor, ofrece como gancho el obsequio de vehículos último modelo y el pago de arrendamiento habitacional mientras dure la gestión legislativa, que es de dos años.

En Tampico, el ex tesorero municipal de Magdalena Peraza Guerra, fue sometido a investigación judicial por la presunción de que desfalcó al erario más de dos millones de pesos, ingresos generados en el rastro pero no reportados a la caja. El sospechoso se llama Edgar Ánimas del Ángel y el trascendido gubernamental es que van por otros colaboradores de Magdalena, incluida ella misma.

La Comapa jaiba, igual que otras de Tamaulipas, no tiene capacidad económica para resolver sus necesidades de todo tipo y ello se traduce en un mal servicio para los usuarios. Los empresarios de Tampico avisan que si no prestan atención al problema, hará crisis con graves repercusiones no sólo para las actividades económicas, sino también de orden sanitario.

Chucho Nader hizo el ridículo en la noche del Grito, pues se presentó en el balcón del palacio municipal con un micrófono de diadema, para no usar el micrófono convencional de pedestal. Parecía DJ de música antro. Por su parte, Kiko Elizondo Salazar no se preocupó por hacer fiesta en grande con motivo de que el PAN cumplió 80 años de su fundación, y eso que por dinero no deben parar, pues es el partido del gobierno estatal.

Caso contrario, en el PRI, Roberto González Barba pareció extenderle certificado de defunción en una Carta Abierta dirigida a Alejandro Moreno Cárdenas, pues le advierte que si consuman la imposición de TGR (Tomás Gloria Requena), “será el último clavo en el ataúd”.

Correo electrónico: albertoguerra65@hotmail.com