El Mañana

martes, 31 de marzo de 2020

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Operación Mochila

11 enero, 2020

Un solo tema acaparó la atención de todo México el día de
ayer, el tiroteo en el Colegio Cervantes de parte de un estudiante de 12 años
de edad que terminó con su propia vida, la de una maestra, además de dejar
heridos al menos otros cinco alumnos y otros docente de la institución.

Esta clase de situaciones resultan tan impactantes para la
sociedad en general, particularmente a quienes son padres de familia, que
obliga a la introspección y reflexión de lo que pudo haber llevado a un niño a
tomar tal determinación y de lo necesario para evitar otra tragedia de este
tipo.

Entre los primeros informes revelados por el propio gobierno
del Estado se comenzaba a sugerir una fuerte influencia de los videojuegos violentos
en el menor, como atribución del posible móvil.

Los psicólogos y psiquiatras consideran que hay que ir más
allá, revisando primero su entorno familiar, pues al menos su comportamiento en
la escuela solía ser ejemplar -según manifiestan sus propios compañeros y
maestros- por lo que nadie parecía sospechar remotamente que fuera capaz de
realizar esta atrocidad.

No hay que olvidar que traía consigo dos armas, pues un
elemento esencial en la investigación es el acceso que tuvo para disponer de
dos pistolas y sus respectivas municiones para escribir ese triste capítulo.

El caso anterior y que en su momento fue insólito, ocurrió
en Monterrey hace tres años, curiosamente también en enero, una similitud a
considerar también en el análisis, pues es uno de los meses cruciales en
término de depresión.

Cuando ocurre un suceso de esta índole, lo primero que viene
a la mente es la Operación Mochila, la controversia de la influencia de los
videojuegos violentos, la depresión y el bullying, pues son estos tres últimos
a los que usualmente se atribuyen estos actos.

La Operación Mochila siempre ha sido controversial, pues por
un lado están los padres que están totalmente de acuerdo y otro segmento que se
opone rotundamente, pero al final es para seguridad de todos, pues al existir
ese filtro usualmente los alumnos optan por contenerse.

En Nuevo Laredo no hay ningún impedimento para que se haga
este operativo, que corre por parte de directivos y padres de familia.