El Mañana

jueves, 18 de abril de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

Otra vez por el PRI

5 abril, 2019

Al menos localmente, la ciudadanía de Nuevo Laredo se ha estado dando cuenta cómo infinidad de personajes políticos, o que se creían políticos, han emigrado y en manada a otros partidos, en consecuencia, dejando libres esos espacios que por muchos años ocuparon tan sólo para lograr, repetir o alcanzar ese deseado cargo público; por eso mismo quizás sea hoy el momento oportuno para decirles a esos sí y aún fieles y arraigados militantes: ustedes, sí a ustedes, ya pueden votar otra vez por el PRI.

Esa actitud que muchos estuvieron tomando a las primeras de cambio, aparte de dejar al descubierto esa personalidad fingida, está permitiendo que se sane esa ideología política a la que presumían pertenecer, dando oportunidad a que florezca, renazca nuevamente esa credibilidad como institución política, al tener al frente y entre sus filas ahora sí a sus verdaderos militantes, dirigentes, socios sindicales y comerciales, los que aún y a pesar de las adversidades han seguido manifestando hacia el PRI esa verdadera lealtad.

Debe quedar claro, que al menos la mayoría de la población de Nuevo Laredo, no estaba, ni está enojada con el Partido Revolucionario Institucional a nivel local, partido en el que por muchos años confió, sino más bien molesta con la forma de cómo lo estuvieron manejando en las últimas décadas, imponiendo candidatos, dándole entrada a personajes totalmente ajenos a dicho instituto político, dejando a un lado y sin oportunidades a los priistas de casa.

En consecuencia, el reflejo nulo de progreso en esta frontera, obras inconclusas, promesas que no se cumplieron, proyectos que nunca se llevaron a cabo, todo por haber permitido el PRI, la inclusión de personas sin ese valor agregado que todo priista debe tener, sin ese compromiso o idea del porqué está o a quién representa ahí.

Manifestándose esa irritación general, dando pie y sin discusión alguna, a no ofrecerles más esa garantía de convencimiento y satisfacción a través del voto, provocando con esto, esa recapacitación del priismo local, abriendo la puerta, abandonándola esos que tan sólo buscaban un beneficio propio, sin importar ese daño que al propio instituto político le ocasionaban.

Pues nadie, absolutamente nadie de los que han dejado las filas del PRI, pudiera levantar la mano en este momento y manifestarse que así fue su deseo al no estar satisfecho con el PRI, o que no se le dieron las oportunidades deseadas.

Ya que de haber sido esto, lo hubieran efectuado desde años atrás, cuando el Partido Revolucionario Institucional sí que estaba en su apogeo, cuando y aún los comentarios y opiniones en contra, sí que era garantía de triunfo en cada elección en la que participaba.

No existe duda alguna que a los neolaredenses sí que se les ha politizado en las últimas décadas, por lo mismo el interés en estos asuntos ha crecido, se han interesado más por qué personaje o partido los gobernara o dirigiera, en consecuencia, por igual han entendido que la alternancia es ese factor de garantía para lograr cosas ciertas, seguras y diferentes.

Que es un error garrafal el darle el poder a un solo partido, o que en un gobierno y de cualquier nivel, cámara o representación se opte por esa mayoría, al saber que no todos opinan o piensan igual, que debe existir esa diversidad, ese balance de pensamiento político para que así no se caiga en una centralización, dictadura total.

Entonces el PRI local no debe caer en los mismos errores del pasado, nombrando candidatos externos, sin antigüedad, trayectoria priista, nada confiables o fieles a sus ideologías políticas, dando oportunidad ahora sí a sus bases, a sus militantes, así externar esa credibilidad no tan sólo hacia sus seguidores, sino hacia toda la población en general.

Entonces el PRI local no debe caer en los mismos errores del pasado, por lo mismo hacer todo lo posible por generar ese aparato eficiente, que logre y a través del convencimiento, el que se vuelva a repetir lo que este instituto como partido sabe que ya es obsoleto, desgastante, el darle perpetuidad a un solo partido.

Entonces el PRI local no debe caer en los mismos errores del pasado, por lo que debe comenzar por allanar el campo, el camino a esas nuevas generaciones de priistas, que ven en este partido, no tan sólo esa oportunidad para lograr nuevas y mejores cosas, sino esa vasta experiencia y trayectoria suficiente para tomar lo mejor, para encaminarse mucho mejor.

Pues cierto es que el PRI e involuntariamente ya dio ese primer paso, el de sacudirse esos muchos oportunistas que tan sólo veían en este instituto político el símbolo del poder político y económico.

Que muchos de éstos haciendo honor, presumiendo de su tradicional investidura, están introduciéndose en los otros partidos para otra vez comenzar, manifestarse con ideologías y colores diferentes que ni entienden, ni le son leales, sirviéndose ahora de esos institutos a los que en su momento reprobaron y criticaron.

Hoy no le queda más que al Partido Revolucionario Institucional hacer lo que sabe y perfectamente bien realizar, una campaña política profesional, con esa logística de convencimiento y penetración, pero con verdaderos priistas, demostrando esa unidad, ese acercamiento aun y existan diferencias entre ellos mismos como militantes.

Al entender que necesitará el PRI de toda esa unión, de todo su esfuerzo supremo para convencer a este pueblo deseoso de esa verdadera política y administración ciudadana.

Ojalá que el PRI local sea ese impulsor y utilice toda su capacidad y talento para convencer a sus similares partidos el no utilizar más personas externas, sacadas al vapor, nada afines a sus ideologías, sin trayectoria, así ofrecerle a sus militantes, a los ciudadanos de Nuevo Laredo, esa garantía de buen gobierno y representatividad en base a esa fidelidad, transparencia, honestidad y lealtad partidista a través de sus futuros candidatos.