El Mañana de Nuevo Laredo

Dr. Carlos E. Z. Cabeza Reséndez

Opinión

Dr. Carlos E. Z. Cabeza Reséndez

7 diciembre, 2020

Outsourcing y sus abusos



Sin duda la iniciativa para regular el outsourcing que presentó el presidente Andrés Manuel López Obrador es un gran paso para avanzar en la defensa de las conquistas laborales que ha llevado a cabo el pueblo de México.

Hoy más que nunca ante la adversa situación económica que enfrentamos como consecuencia de la pandemia. Es requerido el defender los derechos laborales que tantas luchas, vidas y sacrificios han costado a la sociedad mexicana.

Y también hoy más que nunca se requiere seguir dialogando a marchas forzadas, para generar lo más antes posible, un cabal entendimiento de la situación real en torno a los abusos de la figura del outsourcing y su solución definitiva.

Es decir que las autoridades laborales y el sector empresarial, logren un consenso: Donde por un lado se logre garantizar la flexibilidad, nivel de costos de inicio de operaciones y capacidad de maniobra que requiere el sector empresarial para ser competitivo con respecto a su contraparte internacional. Y donde por el otro se garantice el pleno respeto a los inalienables derechos de los trabajadores y prestadores de servicios profesionales.

Con esta iniciativa se busca erradicar la simulación laboral, así como también se busca erradicar la evasión y elución inherente a las empresas que se dedican al manejo de las contrataciones y nóminas de manera ilegal. Y que además incurren en delitos que derivan en la defraudación fiscal.

Como es el caso de la misma facturación fantasma que a la luz de la colusión de autoridades corruptas y traficantes de influencias ha cobrado unas dimensiones insostenibles e intolerables en los últimos sexenios.

Si bien es requerido mantener la competitividad de las empresas en México, así como reducir los costos de inicio de una entidad empresarial de reciente creación. También es requerido el dotar a la empresa de la flexibilidad, que le permita adaptarse a las fluctuaciones de la demanda y de la oferta, consecuencia de los ciclos económicos.

Por supuesto que es indiscutible que la gran mayoría de los empresarios mexicanos tienen como objetivo primordial el cuidar a sus empleados. Así como el cumplir cabalmente con las disposiciones legales en materia laboral y patronal. Y por supuesto dar cumplimiento en tiempo y forma de sus obligaciones fiscales.

Sin embargo, a la luz de la galopante corrupción de los últimos gobiernos que antecedieron a esta actual administración federal. Con el pretexto de darle una mayor competitividad a las empresas. en el sexenio de Felipe Calderón se llevaron a cabo reformas laborales que consolidaron la figura del outsourcing.

También es cierto que se ha abusado de esta figura con el propósito de escamotear los derechos laborales de la clase trabajadores e incluso de los profesionistas que prestan sus servicios profesionales tanto en el sector privado como en el sector público. Bajo el régimen de honorarios.

Ya que en vez de ser contratados de manera formal por las empresas del sector privado y las instituciones del sector público. son subcontratados por estas empresas de outsourcing que les evaporan su derecho a la antigüedad, aguinaldo y otras prestaciones como las inherentes al acceso a los servicios de salud, vivienda y el financiamiento de Fonacot, entre otros.

La participación en instrumentos de apoyo como el Fonacot e incluso los aguinaldos y la repartición de utilidades. Nos en materia de los trabajadores de la limpieza y los de los comedores de los trabajadores. Fue en el sexenio de Calderón cuando se llevó a cabo la iniciativa para reformar la ley laboral en 2012 y en ella se planteó de manera formal el crear el régimen de subcontratación. A cabo.

Se ha llegado a tal abuso que el mal uso del outsourcing que mediante éste se promueve que despidan empleados el fin de año masivamente y no les reconocen sus derechos laborales fundamentales como aguinaldo y reparto de utilidades.

Asimismo, los trabajadores sólo son sub registrados en el Seguro Social provocando que se jubilen con salarios muy bajos, tengan afectaciones en los fondos de vivienda, las liquidaciones, indemnizaciones, despidos, licencias de maternidad o accidentes. Adicionalmente, existe una competencia desleal, ya que al competir a una empresa cumplidora que reconoce a sus trabajadores, que los inscribe con sus salarios reales (en el IMSS), que paga impuestos, con una que no lo hace, hay una evidente competencia desleal.

También, la iniciativa marca una diferencia con las agencias de colocación, es decir, con las empresas que se dedican a reclutar personal, seleccionarlo, capacitarlo y aplicarle las pruebas de ingreso laboral. “Eso es necesario en muchas industrias, se requiere de estas agencias de colocación. Van a poder operar, por supuesto, pero lo que no pueden es contratar en sustitución de los patrones”.

La iniciativa también contempla la posibilidad de que las empresas contraten personal por un tiempo determinado, pero tienen que firmar con el trabajador directamente un contrato que así lo especifique.
“No tienes que acudir a una tercera empresa, un contratista o a una intermediaria para deshacerte de tus responsabilidades laborales, eso es lo que no se puede, esa simulación de no reconocer a ese trabajador como tuyo, pese a que trabaja para ti”.

Las agencias de colocación y el mundo de los negocios en general están de acuerdo en que hay que evitar la evasión, la elusión, la simulación, el abuso al trabajador, los engaños en los registros de IMSS, pagar por fuera, en todo eso hay coincidencia en que se tiene que eliminar.

Todos estos trabajadores no reconocidos estaban registrados con salarios menores a los reales ante el IMSS y cada tres meses les hacían firmar un nuevo contrato con diferentes empresas subcontratistas, afectando evidentemente su pensión, fondo de vivienda, antigüedad, etcétera. A alguno de estos trabajadores que no le pagan o que lo despiden de manera injustificada, no conoce realmente quiénes son sus supuestos patrones, no tiene a quién acudir.

Además de que, agrega, cuando se intenta llegar a reclamar o a demandar a la empresa, muchas veces desaparecen de repente, pues están vinculadas a mecanismos de creación de empresas de papel, empresas fantasmas o factureras, que se crean y desaparecen para deshacerse de sus responsabilidades laborales. Pero también dependencias públicas recurren a la subcontratación, por lo que el propio gobierno tiene que entrar en un proceso de regularización de sus relaciones laborales.

El Gobierno puede, como cualquier empresa, hacer un contrato para la prestación de un servicio especializado, pero no puede subcontratar para que desempeñen las funciones de una institución en específico.
Y cuando no se trate de servicios especializados, las oficinas gubernamentales tendrán, a partir de esta reforma, que reconocer a sus trabajadores hoy subcontratados, como funcionarios públicos y trabajadores del gobierno.

Es así como la iniciativa, da inicio un proceso de regularización donde las empresas tendrían que reconocer a sus trabajadores, inscribirlos en el IMSS e iniciar una nueva etapa en donde no haya espacios o recovecos por donde se pueda colar la simulación.

Por lo tanto, se concluye la intención de la legislación es totalmente válida, evitar la simulación y la evasión, ya que existen una cantidad muy abundante de casos documentados que evidencian un abuso de una figura mal manejada que se prestó a irregularidades, y eso hay que evitarlo y eliminarlo.

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