El Mañana

miércoles, 21 de agosto de 2019

Catón
De política y cosas peores Catón

Padre negro, hijo blanco

13 abril, 2019

Aquel señor estaba en una cama de hospital vendado de pies a cabeza igual que momia egipcia. Sus compañeros de trabajo fueron a visitarlo, y uno le preguntó por qué se hallaba en tan lamentable estado. “Mi compadre Leovigildo me golpeó” -respondió con voz feble el lacerado. “¿Por qué?” -inquirió el otro. Contestó el señor: “Porque estuve de acuerdo con él”. “No entiendo” -se desconcertó el que preguntaba-. ¿Te golpeó por estar de acuerdo con él?”. “Así es -confirmó el infeliz-. En reunión de amigos comentó: ‘Mi mujer hace muy bien el amor’. Y yo dije: ‘Es cierto’. Por eso me golpeó el compadre ¿ustedes creen? Por darle la razón”… “Cuando tengas un orgasmo te agradeceré que me lo digas” -le pidió el marido a su mujer-. “No puedo” -opuso ella-. “¿Por qué?” -se extrañó el hombre-. Explicó la señora: “Porque me has prohibido que te llame por teléfono a la oficina”… Noche de bodas. El famoso karateca se precipitó al lecho nupcial y a los brazos de su flamante mujercita al grito de ataque de “¡¡¡Yaaaaa!!!”. Unos segundos después le preguntó ella, desolada: “¿Ya?”… Una joven señora estaba a punto de dar a luz. Afuera de la sala de partos aguardaba un hombre. La enfermera le pidió: “Deme el nombre de su esposa, por favor”. Preguntó el tipo: “¿Es necesario involucrar en esto a mi esposa?”… Don Algón, ejecutivo de empresa, se preocupó bastante cuando supo que su hija Dulcimel andaba de novia con Bragueto, un vivalavirgen sin oficio en busca de beneficio. Recuerdo en este punto la película “Narrow Margin” (1990, con Gene Hackman, Anne Archer y el grande y olvidado actor M. Emmet Walsh). Uno de los personajes le pregunta a otro: “What kind of dame would marry a hood?”. Responde el otro: “All kinds”. Algo así como: “¿Qué mujer se casaría con un sinvergüenza?”. “Todas”. El tal Bragueto se presentó ante don Algón y con la mayor desfachatez le pidió la mano de su hija. Respondió el progenitor: “Mi respuesta, joven, depende de su situación económica”. “¡Qué coincidencia, señor! -exclamó alegremente el cínico Bragueto-. ¡Mi condición económica depende de su respuesta”… Mediados del siglo 19. Nos encontramos en una plantación algodonera en el sur de Estados Unidos. El esclavo le pregunta a su amo: “¿Por qué si yo soy negro mi mujer tuvo un hijo blanco?”. Contesta el propietario, displicente: “No te extrañe; así es la naturaleza. Mi borrega es blanca, y sin embargo parió un borreguito negro”. “Muy bien -admite el esclavo-. Usted deje en paz a mi mujer y yo dejaré en paz a su borrega”. (No le entendí)… FIN.