El Mañana de Nuevo Laredo

Miguel Rodríguez Sosa

Pasadizo Secreto

Miguel Rodríguez Sosa

11 septiembre, 2020

PAN vs PAN, el buffet del día



Queda claro que el PRI local de parte del hoy partido dominante ha dejado de ser su “comidilla”, pues hoy y por lo que se ve el “hambre” del protagonismo político ya ha despertado entre los panistas, actitudes que están provocando se enfrenten internamente unos contra otros, originando sea ahora el PAN vs PAN, el buffet del día.

Cuando el Partido Revolucionario Institucional local dominaba, por lo mismo ocupaba los distintos cargos públicos como la misma alcaldía de Nuevo Laredo, los dimes y diretes de parte del Partido Acción Nacional en contra de éstos eran su diaria costumbre.
Entonces, todo lo que sucediera en los cuatro puntos cardinales de esta frontera, eran minuciosamente analizados por los panistas, desplegando entre los distintos medios de comunicación sus inconformidades, lograr con esto, ser el foco de atención.
Ese contrapeso en contra del PRI, daba esa supuesta “identidad” a los líderes panistas de ser efectivamente esos bravos defensores de los intereses de Nuevo Laredo.
Sin embargo y al ser constantemente derrotados en las urnas en tiempos de elecciones, los conflictos internos entre ellos eran más que evidentes entre la ciudadanía misma.
La muestra principal era, que unos se cambiaban de partido aun esos institutos políticos fueran de menor aceptación o importancia, se revelaban entre sí para exigir o esa dirigencia local o algún cargo, otros se retiraban despotricando todo lo ahí experimentado, políticamente hablando aportado, vivido.
El panismo local seguía “navegando” sin rumbo, no logrando posicionarse, ni mucho menos ser del agrado del ciudadano, residente de esta frontera.
Las propuestas que ofrecían no eran ni tomadas en cuenta, no eran escuchadas al ser sus audiencias muy limitadas, escasas.
Nuevo Laredo después del PARM, no creía en nadie, el PRI se aprovechaba de esta situación, por lo que sus triunfos eran ese resultado más por las molestias del pueblo, que del propio voto por ellos agenciado.
Recordar que grandes líderes y hombres de prestigio de Nuevo Laredo se lanzaron una y otra vez en busca de ese anhelado triunfo; sin embargo, el no ser panistas, o ser esos candidatos sin identidad partidista, esos otros que fueron “premiados” al ser esos capitalistas del partido, todos eran feamente doblegados uno a uno en las urnas.
Cierto es que, para todos los residentes de Nuevo Laredo, Tamaulipas, fue el licenciado Carlos Enrique Canturosas Villarreal junto a los dirigentes de ese tiempo, los que con dicha decisión atinada ubicaron al partido azul en la preferencia del pueblo.
Pues con su sola presencia, con su solo nombre lograron que la ciudadanía en general y por primera vez, voltearan a ver esa nueva opción política, esa ya necesaria línea de administración municipal.
Y el pueblo no se equivocó, pues a través de este método, de esa combinación y aceptación, lograron y con su voto engrandecer y por primera vez al PAN local, darle su tan deseado lugar, eso que por muchas décadas buscaron y buscaron y nunca lograban.
Sin embargo, hoy y a varios años de esa “hazaña” panista, al parecer y por lo que de este partido se está viendo, sus líderes no se han ocupado en rediseñar, refrendar ese método con el que lograron el gusto ciudadano.
Pues esos triunfos acumulados, logrados al parecer los están convirtiendo en esos políticos engrandecidos, al darles y transmitirles esa “comodidad” del éxito, esa falsa idea de que todo lo que venga a futuro será por igual arrasado.
Entendiendo con esto, que primeramente se tiene que refrendar entre ellos mismos esos lazos de compañerismo, de unidad.
Y no tan sólo el estar viendo que candidato o candidata es de su “línea” o preferencia y apoyar, rechazando, haciendo a un lado y aun con mérito y prestigio a esos otros que por igual tienen derecho.
Creando con esto entre sus dirigentes, entre todos sus militantes ese divisionismo interno, esas marcadas rivalidades.
Al ser testigos muchos ciudadanos y por lo que diariamente se ve a través de los distintos canales comunicativos y periodísticos, que todos jalan como “imanes”, ver que unos se juntan con unos y otros con otros.
Por supuesto que esto pone en peligro la credibilidad como partido político para con la ciudadanía, al quedar más que claro, que de panistas no se tiene nada, que tan sólo algunos ocupan los colores del partido para lograr sus objetivos.
Lástima da el ver, que el propio alcalde de Nuevo Laredo de extracción panista, con sus actuaciones, con su poca disponibilidad para bien gobernar a esta ciudad, no se esté dando cuenta que por esto está debilitando y mucho la preferencia del ciudadano hacia ellos mismos como partido.
Desafortunadamente hoy muchos en Nuevo Laredo ya no ven al Partido Acción Nacional como ese instituto político que les guste, pues y sin haber elecciones sus “abanderados” hoy están más que desgastados al estar exhibiéndose y diariamente a través de distintos medios comunicativos de distinta índole.
No abrazados, no externando esa amistad o compañerismo entre ellos mismos, sino totalmente distanciados, cada quien con su programa.
Ojalá que el panismo local recapacite, y con esto no tan sólo les dé un “estate quieto” a todos esos que se han adelantado, al retomar otra vez ese viejo método que sí que les dio resultado, como fue el de “jalar” a un candidato neutro y externo que venga a darles nuevamente esa identidad y rumbo.

Más opiniones de
Miguel Rodríguez Sosa