El Mañana

martes, 25 de junio de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

Paseo Colón, la ‘reina’ de las festividades municipales

1 marzo, 2019

Debe quedar claro que una administración municipal debe gobernar amplia y completamente hacia todos los sectores de la ciudad, entonces, las actuaciones del alcalde en turno de Nuevo Laredo, al parecer no están siendo parejas por decir así al disponer de los recursos económicos para cuestiones de diversión, proyección de imagen, comercio y mantenimiento, al verse que repetidamente se enfoca tan sólo en un exclusivo sector, entendiendo con esto, que es la Paseo Colón la “reina” de las festividades municipales.

No es por demás recordar, que tanto en la administración pasada que dirigió, como en ésta que actualmente está liderando, esa insistente repetición de eventos en dicho sitio, no ha logrado esa total alegría de la comunidad, sino tan sólo enmarcar esa segregación y discriminación hacia la otra parte de la ciudad, al entender que Nuevo Laredo no tan sólo cuenta con una, sino con cientos de calles y avenidas que por igual merecen esa atención de su primera autoridad.

Por supuesto que de esta frontera es necesario resaltar, destacar, presumir de sus mejores sitios para reflejar economía, armonía, esa calidad de vida; sin embargo, estos actos por supuesto que desmerecen al ser ubicados y repetitivamente en un solo lugar, y que por lo que se ve, tan sólo sirven o son utilizados para exaltar lo que ahí se tiene y cómo se mantiene, ocultando esos otros necesitados sitios que, al ser ignorados, no incluidos, sufren de ese abandono, en consecuencia, de ese constante deterioro.

Generando hacia las autoridades municipales, hacia ese Cabildo entero ese sentimiento ciudadano de esos otros distintos sectores que por igual quieren, tienen la necesidad de ser a ese tipo de actos agregados.

Y no precisamente se debe considerar o tomar esto como un cuadro de celos o envidia, sino más bien cómo esa obligada derrama de economía, diversión e inclusión en donde todo el pueblo conviva, se beneficien al ser por igual generadores con sus pagos de impuestos, de contribuciones, sujetos igualmente obligados a recibir todos los beneficios en sus distintas modalidades.

La avenida Guerrero en sus primeras cuadras, la Explanada de la Independencia, la Campeche frente al Monumento a Benito Juárez son por igual del alcalde las vías preferidas, por lo mismo en todo momento beneficiadas, tocadas por la “varita mágica” de esa, aunque temporal, productiva derrama y proyección económica con costo al erario municipal.

Ante esas actitudes del Cabildo, al ser eventos aprobados por éstos, con alta seguridad que la ciudadanía enmudece, al ver que tan sólo hacia unos cuantos, hacia esa parte comercial, social se están enfocando.

No es creíble que, dentro del poder municipal, no exista esa parte que no se exprese en contra de estas constantes sugerencias y aprobaciones, no puede ser posible que nadie, absolutamente nadie opine, se niegue, se externe ante los diferentes medios comunicativos de que eso que se está haciendo ciertamente tan sólo beneficia a unos cuantos, al lastimar, ignorar directa e indirectamente a otros cientos o miles de ciudadanos.

Ante esto, qué falta entonces para que el alcalde nombre una festividad, un evento comercial sobre la avenida Eva Sámano de su tramo de la Calzada de los Héroes hasta la Calzada Revolución, en donde el comercio sí que ha florecido, en donde sus propietarios, sus administradores están más que deseosos de que por igual se les brinde un evento e incrementar sus ventas.

Ante esto, qué falta entonces para que el alcalde nombre una festividad en el mero corazón de la colonia Hidalgo, ese tan olvidado sector que, de patrocinar a su comercio, sus sitios, por supuesto que volverían a tener esa actividad comercial y social tan deteriorada.

Ante esto, qué falta entonces para que el alcalde nombre una festividad por la Lago de Chapala entre Eva Sámano oriente y prolongación Monterrey, sitio que con el tiempo se ha convertido en esa central de abastos que muy pocos han aprovechado a esa falta de publicidad del gobierno en turno.

Pues no tan sólo se debe enfocar hacia la Paseo Colón, también la calle Madero en la colonia Victoria, la Ruiz Cortines cuna de florecientes negocios, Colinas del Sur así como en la Buenavista, Matamoros y muchas más desean por igual esa atención, en consecuencia, esa penetración de las otras partes de la sociedad de Nuevo Laredo, de su turismo que estos eventos atraen.

En verdad que no existe, no hay manera de negar que nada de esto en esos sectores se puede llevar a cabo, ya que la participación de muchos grupos culturales, actorales, recreativos, musicales, asociaciones como de los motociclistas, ciclistas, carros clásicos, entre otros y ante esta idea de penetrar en otros sitios de Nuevo Laredo, por supuesto que estarían más que complacidos en ser invitados para con su comunidad.

Por supuesto que la Paseo Colón tiene ese plus de economía, refleja esa modernidad que impacta y bien representa a esta ciudad, pero que falta por igual colocar un camellón central lleno de cipreces, empedrar toda la calle de la 15 de Septiembre de su tramo de Reforma al Club Campestre, por supuesto que la belleza, el atractivo ahí y de inmediato se haría presente.

La actual administración municipal no tan sólo debe buscar para sus eventos la comodidad, debe utilizar este tipo de actos en donde se busca la asistencia del pueblo para justificar, darle esa renovación de imagen total a un determinado sector, pues el repetir y repetir en el mismo sitio, da a entender que no existen otros con la misma imagen y comodidad, y en verdad que no existen.

Entonces bueno sería crear caravanas comerciales, impulsadas por la propia autoridad municipal de esta ciudad, así se genere y por todos los sectores esa economía deseada, ese cambio de imagen requerida, esa penetración y conjugación del pueblo con su comercio, se promueva así la convivencia, aprovechar y se transformen esas viejas y deterioradas calles y avenidas en esas vialidades “princesas”, para así y con orgullo arropar, recibir a sus habitantes, a todos sus visitantes.