El Mañana

lunes, 21 de octubre de 2019

Catón
De política y cosas peores Catón

Pepito, cuando sea grande

20 septiembre, 2019

“Si sigues fumando se te harán chicas las bubis”. Mil veces le había dicho eso Carmelino a su novia Susiflor. Se casaron, y la noche de bodas él se presentó por primera vez al natural ante su flamante mujercita. Lo miró ella y le preguntó decepcionada: “¿Fumaste mucho?”… Ya conocemos a Capronio: es un sujeto ruin y desconsiderado. Viajó con su esposa a un país arábigo, y un jeque se prendó de la señora. Le ofreció a Capronio 200 camellos por ella. “¡Imposible!”, exclamó él. “¿Por qué?”, quiso saber el jeque. Explicó Capronio: “Es muy difícil importar camellos a México”… El papá de Dulcibel se dio cuenta, molesto, de que pasaban ya las 12 de la noche y el novio de la muchacha todavía estaba con ella en la sala. Se presentó ante ellos y amonestó al romeo: “Ya es hora de ir a la cama, jovencito”. Contestó el boquirrubio: “Eso mismo le proponía yo a Dulcibel, señor, pero ella quería que lo hiciéramos aquí en el sillón”… Pepito le dijo a Juanilito: “Cuando sea grande quisiera conseguirme una mujer como la que se consiguió mi abuelo”. Preguntó Juanilito: “¿Cómo tu abuelita?”. “No -aclaró Pepito-. Como la que se consiguió anoche”… Dulcibella, linda chica, atendía una vez por semana en su departamento a don Algón. Las visitas tenían lugar todos los viernes a las 12 del mediodía. Una vez, sin embargo, el salaz ejecutivo llegó a las 10 de la mañana, pues luego debía asistir a un retiro espiritual. Dulcibella no lo esperaba a esa hora, y lo recibió enredada en una toalla, pues se disponía a bañarse cuando el señor llamó a la puerta. “¡Caramba, don Algón! -le dijo-. ¡Llega usted cuando apenas iba a asear el negocio!”… Don Poseidón tenía una hija en edad núbil. Cierto día se presentó ante él un tipo que le dijo: “Soy paraguayo, y le pido que le permita a Florilí salir conmigo para follármela”. “¡¿Para qué?!” -bufó don Poseidón. “Paraguayo” -respondió el tipo sin cambiar de expresión-… Nalgarina Grandchichier, curvilínea fémina pródiga en encantos naturales, llegó a una agencia de viajes y le pidió al encargado que le recomendara algún destino. “Dígame, señorita -le preguntó el de la agencia-. ¿Le gustaría ir a la montaña a ver el panorama, o preferiría ir a la playa y ser usted el panorama?”… Himenia Camafría, célibe de madura edad, le preguntó al joven y apuesto boy scout: “¿Ya hiciste tu buena obra del día?”. “Sí, señorita”, respondió el muchacho. “Muy bien -le indicó Himenia-. Ahora voy a decirte cuál puede ser tu buena obra de la noche”… Babalucas, de visita en la Ciudad de México, le dijo a un amigo: “Estoy teniendo problemas para ir de un lugar a otro”. Le sugirió el amigo: “Cómprate un boleto de Metro”. El badulaque se asombró: “¿Los hay tan grandes?”… Una chica le contó a otra: “Por fin logré el anhelo de mi vida: conocí a un muchacho amable, dulce, tierno, delicado, culto, sensible, detallista… Desgraciadamente ya tenía novio”… La guapa y curvilínea paciente le informó al doctor Ken Hosanna: “Me duele la garganta”. Al punto le ordenó el galeno: “Quítese toda la ropa”. “¡Cómo! -se amoscó la mujer-. ¿Quitarme toda la ropa por un dolor de garganta?”. “Tiene usted razón -admitió el facultativo-. Déjese los zapatos”… Pepito le preguntó, curioso, a su mamá: “¿Por qué le das el pecho a mi hermanito?”. Respondió la señora: “Es su alimento”. “Entonces -sugirió Pepito- dáselo también a mi papá. Anoche andaba tan hambreado que la criada tuvo que alimentarlo”… FIN.