El Mañana

sábado, 24 de agosto de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

Por el matadito asalariado

10 febrero, 2019

En marzo quedará congelado de por vida hasta su liquidación, el pago mensual que deberá hacer todo trabajador que haya contraído un crédito de vivienda con el Infonavit, mejor noticia para 745 mil cabezas de familia en el país, no hay. Y de entrada, serán beneficiados 194 mil 875 cuentahabientes, que son los que se encuentran en una situación más crítica de deuda o cartera vencida, con un pasivo creciente cada mes y que están a punto de perder la casa, patrimonio -tal vez el único- de sus hijos.

En Nuevo Laredo, según Inegi (28 de junio 2017) había 26 mil viviendas abandonadas en la ciudad, por supuesto que no todas son del Infonavit, ni tampoco las que sí lo son fueron dejadas por sus ocupantes ante la falta de pago de los créditos contraídos con el instituto, pero vamos a suponer que un tercio (más de 8 mil) sí.

Citamos una cifra algo corta y posible, pues el instituto nunca ha dado una cifra exacta.

Pero todos conocemos a alguien que ha “sacado una casa” a través del Infonavit y lleva más de 10, quizá 20 años, pagándola y ahora debe más que antes. ¡Y se trata de una dependencia de gobierno! Ente que se supone debe su existencia u objetivo, en tratar de ayudar al pueblo.

Ahora, con el anuncio de este gobierno federal, el 1 de marzo empieza esta acción de congelamiento definitivo de los adeudos, pagos y demás números, para que el pueblo pueda pagar un día (antes de morirse), su casa.

El año pasado, Infonavit entregó su crédito de vivienda 10 millones, desde su nacimiento y únicamente por cuanto al 2018, se habían otorgado 510 mil créditos.

Vea usted estimado lector cómo están las colonias Villas de San Miguel, Palmares, Campanario, Los Olivos, Valles Elizondo, Valles del Paraíso, Bonitos Toboganes, Lomas del Poniente y las propias zonas habitacionales de Infonavit Fundadores e Infonavit Benito Juárez, son un sinfín de casas solas, llenas de maleza, desechas, sin cancelería, sin puertas, ni ventanas, ni mobiliario interno, sin cableado eléctrico.

Cascarones sin nada, cuadras enteras, manzanas completas, ¡nada!, convertidas en auténticas cuevas de ladrones y nidos de alimañas.

¿Por qué? Pues porque millares de padres de familia ya nos las pudieron pagar. Y aquí no hablemos de las casas contraídas con empresas de fraccionadores- hipotecarias, agiotistas-financieras y usureros-bancos, ni tampoco por cuanto a la inseguridad pública, que orilló a muchas familias a huir de la ciudad.

QUE ACTÚE EL GOBIERNO

Ahora, el gobierno federal ha informado que los créditos cambiarán de Veces de Salario Mínimo (VSM) a pesos, porque actualmente son impagables y si no se hace esa conversión, pues el obrero, el trabajador, el asalariado, no podrá liquidar nunca el crédito Infonavit.

Tendrán una nueva tabla de pagos y una tasa fija (algo muy importante), esto va en beneficio para los trabajadores que ganan menos de cuatro veces el salario mínimo y que ya tienen 15 años pagando su casa y ni esperanzas de liquidarla, pues adeudan 1.5 veces más que el precio o crédito original contratado.

Conavi (Comisión Nacional de la Vivienda), Inegi y Sedatu, acaban de decir que México tiene 5 millones de viviendas abandonadas, principalmente en los estados del norte, como Baja California, Sonora, Chihuahua y Tamaulipas.

Lógico que por la inseguridad pública en esta franja del país, pero también, buena parte porque las familias se obligaron a abandonar el sueño de tener casa propia, volvieron a vivir en casa de renta.

Abandonaron para detener el deudón loco que estaban acumulando y perdieron todo lo que habían aportado por años.

Decir cinco millones de casas abandonadas en toda la república, México, es hablar prácticamente de casi un país entero, del tamaño de Costa Rica, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana, Bolivia, algo así.

El gobierno, no puede ser un agiotista, un usurero, un cobrador, un desalmado recaudador, encareciéndole la existencia (crédito de vivienda) al sector más necesitado del país, al trabajador, al padre de familia, al obrero de fábrica, al jornalero.

Los números son fríos, de siempre han sabido los gobernantes que nadie con unos ingresos fijos y únicos, como los de la mayoría de nuestra raza asalariada, puede salir de la bronca, porque ya el diario vivir, el costo de la vida (mantener a sus pequeños hijos, gastos de transporte, vestido, alimentación, impuestos y demás) es muy alto para cada familia, como para todavía tener que pagar una vivienda a un crédito excesivo.

Lo que cada hogar humilde debe dedicarle al crédito de vivienda (sin retrasarse ni un solo mes de su vida, cero derecho a enfermar o tener un gasto imprevisto por accidente o apuro de cualquier tipo), es un seguro riesgo de colapso, casi irremediablemente les hará caer en retrasos que se convierten en crecientes e insalvables intereses, multas, recargos y demás.

El gobierno simplemente no hacía nada al respecto, sólo exigir, reclamar su pago no recibido.

HIPOTECARIAS, FINANCIERAS Y BANCOS

Lo mismo deberían el gobierno y el Congreso de la Unión, ver lo de las condenadas hipotecarias o financieras y bancos, que en buena parte tienen que ver con lo de los cinco millones de casas abandonadas por todo el país.

Gran parte de ese número de viviendas solas, es culpa de esas empresas sangradoras del pobre, son un verdadero cáncer para la sociedad, el gobierno debería restarles algunas rayitas a su deshumanizada voracidad.

No se puede permitir operar en tales condiciones crediticias, si saben muy bien que Juan Pueblo no va a poder nunca, si hoy el ciudadano no puede con lo del Infonavit, menos con esas firmas particulares, que engañan con grandes anuncios espectaculares en los barrios pobres.

Al final, nuestra gente queda sin casa, sin dinero, sin nada, ni salud siquiera.

Cualquier contador público, administrador de empresas o economista, sabe que por esas reglas de juego establecidas y que imponen las empresas ya citadas, el trabajador no podrá nunca salvarse de pagar un mundo de dinero.

Un obrero de fábrica, un empleado de la base laboral, un cabeza de familia de salario único y fijo, nunca alcanzará la otra orilla.

La pobre gente va cegada por el deseo y la ignorancia, pero los que sí saben (gobernantes y representantes sociales), deben de impedir esto.

Alguien podrá decir que es la libre empresa, que a nadie le ponen una pistola para que se embarque en tan tremenda bronca, nosotros creemos que sí hay culpables de cinco millones de viviendas abandonadas y de la garantizada pobreza eterna de nuestra gente.

Ojalá que estas modificaciones en lo del Infonavit (y Fovissste), lleven a lo otro.

Para que millones de trabajadores que una vez contrajeron un sueño (su casita propia), un día lo concilien y que lo disfruten.

Feliz domingo para todos, en especial para los trabajadores asalariados.