El Mañana

domingo, 15 de diciembre de 2019

Oscar Leal
Aventuras del Mantarraya Oscar Leal

Potentes cabezazos

20 junio, 2019

Recordando una de tantas aventuras de pesca guardada dentro del ránking de las mejores, es fácil recordar lo sucedido en aguas de la presa Falcón, ese día el termómetro no fue un obstáculo para montar nuestra embarcación y salir en pos de aventura rumbo a la zona del barquito.
La presa presentaba niveles pluviales estables, lo cual favorecía a las temperaturas mañaneras externas, éstas se mantenían frescas a baja profundidad poniendo muy activos a los peces, la búsqueda de estructuras dentro de la zona del barquito son variadas, así que iniciamos nuestros lances sobre palizadas, con no más de tres metros de profundidad.
Utilizando señuelos plásticos nos dimos gusto después de contabilizar 22 palizadas dispersas y atacarlas desde los 360 grados disponibles; con toda la calma del mundo logramos sumar casi la misma cantidad de descargas de adrenalina en forma de enganches.
Ya avanzada la mañana nos movimos hacia el norte hacia una fosa no muy profunda, cargada de vegetación, las aguas claras nos mostraban mucha actividad en forma de sombras que nos obligaban a realizar lances a distancia larga, los señuelos apenas atravesaban la vegetación y “POOMM” nos regalaban mas adrenalina; la lucha de los peces removían el cieno del fondo arenoso, enturbiando el agua en segundos, alertando a los demás peces y estos dejaban de morder; entre cada enganche debíamos esperar a que se asentara la arena para que los enganches se volvieran a activar.
Por último, antes de la llegada del infierno del mediodía, atravesamos el vaso de la presa para salir en busca de las piquetas empedradas, zona más profunda, donde las palizadas eran fácil de observar cómo se hundían sobre una pendiente hasta perderse de vista, nos arriesgamos a sacar los paletones de panza rojizas, al colocar la embarcación de frente a la pendiente y lanzando a estos desde la parte menos profunda. Su enorme paleta los obliga a rasgar el suelo hacia niveles más profundos, si le sumas su movimiento ondulante y su fuerte chasquido producido por sus postas internas se convierte en un señuelo matón, conforme gana profundidad los peces de menor tamaño se abren a su paso, dejando toda su atención sobre los peces golones, después de invertir una serie considerable de lances y perder un par de señuelos en el fondo sin aparecer captura alguna, rodeamos la parte rocosa de la piqueta donde localizamos una vereda , la cual descendía libre de vegetación, centrando nuestros lances en dicho claro, donde logramos ver como apenas el señuelo se sumergía y tan pronto empezaba a perderse del alcance de nuestra vista “PPPOMMM” la línea experimentaba un fuerte tirón cargándose a un costado, segundos después la gran lucha se desataba, tirones potentes y grandes arcos mostrados por nuestras varas de pesca, anunciaban el duelo que todo pescador busca y desea salir victorioso.
Como todo pez de gran tamaño que es remolcado del fondo, apenas siente los rayos del sol y es acercado a la orilla, demuestra su furia otorgando potentes saltos fuera del agua, abriendo su gran hocico y con fuertes cabezazos desea zafarse la tercia de grampines, que lo aferran a su captor, sin saber que su vida no representa un riesgo en este juego de engaño, con las descargas de adrenalina otorgadas y una buena foto basta para que sea indultado y regresado a su habitat sano y salvo.
Cuéntame tu historia,
tu ya conoces la mía
viajesdepesca@hotmail.com

Aventuras del Mantarraya Oscar Leal

Aguanieve