El Mañana

jueves, 17 de enero de 2019

Catón
De política y cosas peores Catón

Puros cuentos blancos

28 diciembre, 2018

El último día de este mes aparecerá aquí “El chiste más pelado del año”. Lo acompañarán otros igualmente sicalípticos que reñirán entre sí por ver cuál conlleva picardía mayor. No se pierdan mis cuatro lectores esas vitandas historietas, a cual más escandalosa. Hoy, en cambio, narraré puros cuentos blancos, tomando en cuenta que es el día Día de los Inocentes. A propósito de inocentes, inocentes son quienes todo lo esperan del nuevo Gobierno en vez de fincar en la participación cívica la esperanza del bien comunitario. Inocentes son los que creen en la demagogia de los malos políticos, sean rojos, azules, verdes, morados, amarillos, anaranjados o de color de rosa. Inocentes seremos -y aquí el vocablo es peor- quienes caigamos en el error de la desesperanza, dejemos de creer en nosotros mismos y no sigamos trabajando en la paz y en el ejercicio democrático a fin de dar a nuestros hijos, y a los hijos de ellos, un México mejor… Goretina, joven mujer de atractivas prendas personales, era sumamente religiosa. Fue a una cena de Navidad, y cuando los anfitriones la iban presentando a los invitados ella les decía a modo de saludo navideño: “Gloria in excelsis Deo”. Terminada la cena se le acercó Afrodisio Pitongo, hombre salaz, y le preguntó al oído: “¿Qué vas a hacer saliendo de aquí, Gloria?”… Pepito estaba llorando desconsoladamente. Su mamá fue hacia él: “¿Por qué lloras?”. Respondió el niño: “Mi papi estaba clavando un clavo, y se golpeó un dedo con el martillo”. “No debes llorar por eso -lo tranquilizó la señora-. Es un accidente sin importancia. Antes bien debiste haberte reído”. “Eso fue lo que hice” -gimió Pepito frotándose la parte posterior… Babalucas fue detenido por la Policía: una mujer que sufrió un asalto dio una descripción de su atacante, y tal coincidía con la del badulaque. Lo pusieron en una fila con otros individuos. La mujer entró en la sala. Y Babalucas dijo de inmediato: “¡Ella es!”… Si alguien no cree eso de que la Navidad dura todo el año es porque no usa tarjetas de crédito… Don Chinguetas , el marido de doña Macalota, bebía solo en la cantina. Al tabernero le llamó la atención que a cada rato sacaba una fotografía de su cartera, la miraba, la volvía a guardar y seguía bebiendo. “Perdone, caballero -le preguntó sin poder contener su curiosidad-. ¿Quién está en el retrato?”. “Mi esposa” -respondió Chinguetas. “¿La perdió?” -inquirió, conmovido, el cantinero. “No, -contestó el otro-. Me está esperando en casa”. “Y entonces -quiso saber el de la taberna- ¿por qué mira tanto su retrato?”. Replicó don Chinguetas . “Es mi termómetro para beber. Cuando me empieza a parecer bonita es que ya ando bien borracho”… Se casó Dulcilí, muchacha ingenua. La noche de sus bodas le dijo a su flamante maridito: “Hay demasiada luz. Me dará pena verte sin ropa”. Ofreció el novio, comprensivo: “Apagaré el foco para que no veas nada”. “No lo apagues-lo detuvo la inocente joven -. Nada más desenróscalo un poquito”… Doña Burcelaga, esposa de don Feblicio, tenía una criadita de muy buen ver y de mejor tocar. En cierta ocasión, sus amigas fueron a merendar en su casa y notaron los evidentes atractivos de la chica, de los cuales la pizpireta muchacha hacía notoria ostentación, pues caminaba irguiendo su tetamen y meneando el profuso tafanario con ondulantes movimientos. Una de las visitantes le preguntó a doña
Burcelaga: “¿No te preocupa tener en tu casa una muchacha tan guapa y voluptuosa? Podría excitar a tu marido”. “Y lo excita -respondió ella-. Pero eso me conviene: le sirve de motorcito de arranque”… FIN

A mí me gusta pensar bien de todo el mundo.
Por ejemplo, no creo que Herodes haya ordenado la matanza de los Inocentes. Estoy seguro de que las cosas pasaron de otro modo. Por principio de cuentas no me imagino a Herodes como un déspota cruel y sanguinario. Lo veo como un rey de chocolate con nariz de cacahuate. Luego discurro que hizo que le llevaran a todos los niños menores de dos años. Llamó a su guardia de terribles gigantes armados con formidables cimitarras y les mandó con voz de trueno:
-¡Maten a los niños!
Pero cuando los papás se disponían a arrojarse a sus plantas pidiéndole clemencia Herodes les dijo con una jubilosa carcajada:
-¡Inocentes para siempre!
Luego les hizo una fiesta con piñata, dulces y regalos, y todos fueron felices.
Quizá la historia es otra. Sin embargo yo escucho la voz de Aquél que nos pidió que fuéramos siempre como niños, y quiero ser inocente como ellos. Inocente para siempre.
¡Hasta mañana!…
mirador
armando
fuentes aguirre
“No habrá aumentos de precios al principio del año…”.

El anuncio es muy sincero;
ya no tengamos afán:
los precios no subirán.
(No el primer día de enero).
MANGANITAS
AFACARTÓN: EL FISGÓN