El Mañana

lunes, 24 de febrero de 2020

Padre Leonardo López Guajardo
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¿Qué es el amor?

12 febrero, 2020

No es fácil hablar del amor, sobre todo en este 14 de
febrero, en que, más que celebrar el amor, se celebra la alegría de la
atracción sexual, que tiene que ver más con la genitalidad que con el amor.
Esto lo explica muy bien la canción de José José “Amar y querer”, que muchos
aprobarán sus ideas, pero, al parecer, están muy poco dispuestos a aplicarlas.

El amor no existe, escribe Erich Fromm, sino que sólo existe
el acto de amar, que es una actividad productiva. Implica cuidar, conocer,
responder, gozar de una persona, de un árbol, de una pintura, de una idea.
Significa dar vida, aumentar su vitalidad. Es un proceso que se desarrolla y se
identifica a sí mismo.

Experimentar amor en el modo del tener, de posesión
–continúa Fromm-, implica encerrar, aprisionar o dominar al objeto “amado”. Es
sofocante, debilitador, no dador de vida. Lo que la gente llama amor, la
mayoría de las veces es un mal uso de la palabra, para ocultar que, en realidad
no ama.

Los partidarios de modernas formas de unión como el
matrimonio en grupo, el cambio de pareja, el sexo en grupo, etc., hasta donde
puedo advertir, sólo tratan de evitar su dificultad de amar y aliviar el
aburrimiento con estímulos siempre nuevos y tratan de tener “amantes”, aunque
no sean capaces de amar a nadie, concluye Fromm.

Aunque tiene  muchos
años de que leí estas palabras, no siguen perdiendo actualidad, sobre todo
cuando se va imponiendo que el amor significa poseer a una persona, disfrutarla,
gozarla, como sugiere el reguetón en las letras de su música, donde los
proyectos a largo plazo no tienen cabida.

El amor no tiene futuro cuando lo encadenamos a nuestros
caprichos e impulsos, que son tan pasajeros como un destello que deslumbra…. Pero
no ilumina, nos confunde y aturde.

En el 2015, en Turín, el Papa dio este mensaje a los
jóvenes:

“Pero, ¿qué es el amor? ¿Es la telenovela, padre? Algunos
piensan que eso es el amor. Hablar del amor es tan hermoso, se pueden decir
cosas hermosas.

Pero el amor tiene dos ejes sobre los que se mueve, y si una
persona, un joven, no tiene estos dos ejes, estas dos dimensiones del amor, no
es amor. Ante todo, el amor está más en las obras que en las palabras: el amor
es concreto.

“El amor es concreto, está más en las obras que en las
palabras. El amor no es solamente decir: ‘Te amo, amo a toda la gente’. No.
¿Qué haces por amor? El amor se da. Piensen que Dios comenzó a hablar de amor
cuando se comprometió con su pueblo, cuando eligió a su pueblo, hizo una alianza
con su pueblo, salvó a su pueblo, lo perdonó muchas veces, hizo gestos de amor,
obras de amor. Y la segunda dimensión, el segundo eje sobre el que gira el
amor, es que el amor siempre se comunica, es decir, el amor escucha y responde,
el amor se manifiesta en el diálogo, en la comunicación: se comunica. El amor
no es ni sordo ni mudo, se comunica. Estas dos dimensiones son muy útiles para
comprender qué es el amor, que no es un sentimiento romántico del momento o una
historia, no, es concreto, está en las obras. Y se comunica, es decir, está en
el diálogo, siempre.

“‘A menudo nos sentimos desilusionados precisamente en el
amor. ¿En qué consiste la grandeza del amor de Jesús? ¿Cómo podemos
experimentar su amor?’.No quiero ser moralista, pero quiero decir una palabra
que no gusta, una palabra impopular. El amor está en las obras, en la
comunicación, pero el amor es muy respetuoso de las personas, no usa a las
personas, es decir, el amor es casto. Y a ustedes, jóvenes en este mundo, en
este mundo hedonista, en este mundo donde solamente se publicita el placer,
pasarla bien, darse la buena vida, les digo: sean castos, sean castos.

“Todos nosotros en la vida hemos pasado momentos en los que
esta virtud era muy difícil, pero es precisamente el camino de un amor genuino,
de un amor que sabe dar la vida, que no busca usar al otro para su propio
placer. Es un amor que considera sagrada la vida de la otra persona: te
respeto, no quiero usarte, no quiero usarte. No es fácil. Todos sabemos las
dificultades para superar esta concepción ‘facilista’ y hedonista del amor.
Perdónenme si digo una cosa que no esperaban, pero les pido: hagan el esfuerzo
de vivir castamente el amor”.

Espero que nos quedemos en una definición del amor que lo empobrece. Pero en ello, como siempre, usted tiene la última palabra.

  padreleonardo@hotmail.com

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