El Mañana

sábado, 24 de agosto de 2019

Jorge Santana
Desde el otro lado Jorge Santana

Quisiera

7 abril, 2019

Quisiera ser eterno a ratos, quisiera no saber a dónde voy todo el tiempo, quisiera las madrugadas ebrias llenas de música fuesen más largas. “Quisiera amarte menos” como dice la canción.

Quisiera recoger a todos los perros de la calle, quisiera los aguacates fuesen más grandes, quisiera una bola inagotable de queso Oaxaca para el desayuno, comida y cena.

Quisiera Donald Trump probara una quesadilla de chicharrón prensado para que se le bajen los humos diabólicos.

Quisiera un perfume que huela a café de olla en mañana fría.

Quisiera un departamento semi-amueblado en tu axila.

Quisiera resucitar a varios muertos, y a otros echarles más tierra.

Quisiera acostarme en el pasto y olvidar los recibos.

Quisiera poder escuchar a Chavela Vargas sin sentir dolor, del malo.

Quisiera la palabra chopear (acción de mojar un pan con leche o café) sea aceptada por la Real Academia y que pidan perdón por no haberla incluido antes.

Quisiera viajar más, hablo de los viajes mentales, irme sin moverme pues.

Quisiera saber qué piensa Chopin, el pastor alemán, cuando me ve tan tiernamente fijo.

Quisiera huir sin saber a dónde ni tener preciso el porqué.

Quisiera no buscar motivos o pretextos para vivir, simplemente vivir al natural, a capella.

Quisiera cantar más, aunque desentone, total de algo nos tenemos qué morir.

Quisiera hacerme una prueba de ADN porque estoy seguro, una afroamericana cantante de góspel se coló en mi sangre.

Quisiera comprender mejor el porqué de tanta maldad en el mundo.

Quisiera dar un piropo medio guarro aunque sea una vez en mi vida y salir corriendo.

Quisiera acordarme de vivir más seguido.

Quisiera morir y volver para poder contárselos todo.

Quisiera observar la vida de los bichitos que viven debajo de las piedras en el jardín.

Quisiera tener el superpoder de besar a la distancia.

Quisiera comprender esa rebeldía febril de mi cabello.

Quisiera saber de dónde vienen esos pasos que escucho en el ático de esta vieja casa.

Quisiera platicar con el Sr. que recoge la basura de mi casa y preguntarle su opinión sobre mi basura.

Quisiera algún día perseguir el final o el inicio de un arcoiris aunque sea estúpido y no tenga éxito.

Quisiera saber el motivo de tan largas filas en el puente internacional habiendo tanto policía haciendo nada por todos lados.

Quisiera saber cómo le hace el presidente municipal para tener tan poco vergüenza.

Quisiera sentir a mi propio corazón latir caliente entre mis manos.

Quisiera no me chocara tanto la gente rica y pretenciosa.

Quisiera mi ciudad volviera, esa ciudad antes de los narcos.

Quisiera decir en voz alta -pues no me importa y qué- cuando me dicen que la Sonora Santanera que tanto me gusta es corriente y de cabaret.

Quisiera las lámparas de las calles fuesen rojas, todo a media luz, ese romanticismo idiotizante, tal vez el mundo así tenga más piedad del mundo mismo.

Quisiera este rollo de canela durara más pero como ya se acabó y el café está frío, me tengo que ir. Adiós querido y no tan querido lector, quiéranlo todo, tal vez no lo logren, pero queriendo tanto, algo habrán de pescar. jorgesantana1@gmail.com