El Mañana

jueves, 18 de julio de 2019

Israel Cruz Delgado
Finanzas a prueba de caos Israel Cruz Delgado

Recordando una gran lección de finanzas por mamá

11 mayo, 2019

¡Saludos estimado lector!, es un placer estar contigo el día de hoy, agradezco tu interés a esta columna, hoy continuamos con la celebración de Día de las Madres, los que aún tenemos el privilegio de tenerla cerca y aquellos que no… siempre es bueno y reconfortante el recordarle con mucho cariño, es por lo que haciendo honor y celebración a nuestras madres, hoy quiero compartir contigo una gran lección financiera que en su momento mi madre y como ella, muchas mamás en algún momento habrán compartido alguna lección financiera con sus hijos también.

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¡Prepara tu café!, y comencemos.

Recordando una gran lección de finanzas por mamá.

El papel de nuestros padres en nuestra educación financiera es importante, ya sea por los buenos consejos e ilustraciones de vida, sino porque todo ello nos deja una huella imborrable en nuestro carácter. Quiero compartir contigo una lección de finanzas que como dije, hace a algunos años tuve el privilegio de recibirlas por damas hermosas, mi madre y mi abuelita materna. Hace algunos pocos abriles de mi adolescencia, tuve la oportunidad de comenzar a conocer cómo “se gana la vida trabajando” y pues el día que recibí mi primer sueldo, sabía que tenía que “reportar mis honorarios” con mi madre. Por lo que, en ese día busqué el momento para poder hablar con ella. Por fin se llegó el momento oportuno, me acerqué tímidamente y con vergüenza (como si hubiera hecho algo malo, lo cual no era así) le dije, “mamá… como sabrás hoy fue mi primera semana de trabajo y pues… hoy me pagaron… entonces pues… quiero darle dinero para la casa o para lo que usted ocupe”. Mi madre que en ese momento estaba comiendo rápidamente, porque ya se tenía que regresar al trabajo, no me contestó…. yo estaba en shock parado al lado de la mesa con la intriga de si había hecho algo mal, simplemente no me explicaba porqué no me contestaba. Pasados unos minutos ella volteó su rostro, me miró fijamente y me dijo… “no es necesario que me ayudes con dinero, mejor ayúdame no costando”. Ello me dejó sin palabras… y con sinceridad no comprendí qué es lo que realmente me quería decir, ella al ver mi desconcierto, me dijo, “mira de nada me sirve que me des 300 pesos, si al rato me vas a pedir para llenar el tanque de tu carro, si realmente me quieres ayudar, comienza a valerte por ti mismo”… Esas palabras marcaron mi vida. Tengo que reconocer, que fueron palabras duras, para mi sentir en ese entonces, y sí reconozco que batallé para asimilarlas, pero al final comprendí y comencé a aplicar su instrucción. Lo cual me llevó a alcanzar cosas que no pensaba lograrlas en ese entonces.

Tenemos que reconocer que la mejor muestra de generosidad y desprendimiento son mostradas por las mamás, lo cual lo viven día a día con su familia y son capaces de dar la vida por sus hijos; sin embargo, lamentablemente hay hijos que aún “no les cae el veinte” y siguen dependiendo de su generosidad. Ello por el hecho de que el amor de madre es incomparable como dije, hacen lo necesario y se duelen si alguno de sus retoños está en problemas y dan lo que ellas necesitan para vivir para ayudar a su “retoñito de 40 años”. Y no necesariamente porque estén en una urgencia.

Mamás, hoy quiero decirles que, no obstante el gran amor que ustedes tienen para sus hijos, deben de comprender que la mejor forma de poder ayudar es enseñándoles a salir adelante, y con ello me refiero a que es necesario que sus hijos pasen por lo que tengan que pasar para aprender a madurar y valerse por sí mismos. Los hijos somos como esa pequeña oruga que quiere convertirse en mariposa… y que está batallando para poder salir del capullo, ustedes podrán ver que esa oruga lucha y lucha por salir… sin éxito. Pero si a ustedes se les ocurre hacer un agujerito en ese capullo con tal de que su oruga no batalle para salir y ya vuele por fin, al hacerlo están evitando que nuestro carácter, valores y voluntad se desarrollen, lo que al final tendrá como resultado que esa mariposita tendrá unas alas muy bonitas, pero… no podrá volar. Sus músculos no estarán fortalecidos y no podrá sostener ni las alas y mucho menos su peso. Es por tal que por más duro que parezca, es necesario que sus hijos pasen por problemas. Por ello es importante que reflexionen ¿qué pasará con sus hijos, si no saben valerse por sí mismos y ustedes ya no están para resolvernos la vida? Una de las lecciones que impartimos en un taller de finanzas personales, es precisamente el tema del “Legado”. La mejor forma que podemos dejar herencia, no es el acumular fortunas para los hijos, que de nada les servirá si no les enseñan cómo manejar el dinero, y todo lo que conlleva. Si tú mamá quieres dejar un legado efectivo en la vida de tus hijos, enséñalos a salir adelante y con ello podrás garantizar tu legado.

Mi madre al darme esa gran lección de finanzas, me motivó a aprender a administrar lo que Dios me ha dado, en vez de seguir recurriendo a mamá como antes. Me enseñó a valerme por mí mismo, me enseñó a salir adelante. En ese mismo año, mi abuelita materna, la cual es una fiel creyente de Nuestro Señor, un día me sentó en su mesita y me dijo tiernamente “mira Israel, hoy te voy a dar un regalo, pero tienes que buscarlo en la Biblia, búscalo en proverbios 3:5”. Por lo cual me volví a quedar pasmado como en aquella ocasión con mi madre, y no teniendo más, pues “agradecí” el regalo y pues que más tarde lo “recogería”. Cabe mencionar que esa época de mi vida y como todo joven impetuoso el mundo me parecía muy simple y yo creía saberlo todo. Ya en la tarde tomé mi Biblia, encontré el pasaje que dice así, “Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia” proverbios 3:5 Ntv. Fue entonces que ese pasaje también marcó mi vida, y comprendí que para mis decisiones tenía que aprender a creer en Dios y confiar en Él. Y en el manejo de nuestras finanzas este principio es algo importante y de no hacerlo cometeremos muchos, muchos errores. El no hacerlo en su momento me hizo pagar como todos, las consecuencias financieras.

En estas fechas de celebración a ti que eres mamá y tú que estás por serlo, les deseo lo mejor, ruego que Nuestro Señor les dé largura de días y les conceda los deseos de su corazón, ¡muchas bendiciones!

¡Gracias, mamá!

Hasta pronto…

* Instructor Financiero – Cultura Financiera @finanzasapruebadecaos

Email: educacionfinanciera.in@gmail.com

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