El Mañana

viernes, 28 de febrero de 2020

Pedro Chapa Salinas
En voz alta Pedro Chapa Salinas

Recuento de los años

29 diciembre, 2019

Este año que termina ha sido uno de los más positivos en
cuanto a la reconstrucción de nuestro país se refiere. Este cambio de narrativa
que cuenta los hechos y las acciones de una nueva manera de ejercer el poder,
no se podría entender, sin la firme decisión del pueblo, que en su gran
mayoría, pone un alto -de manera pacífica-, a un sin número de flagelos que
venían degradando la vida pública y su sana convivencia en sociedad.

Tras décadas de saqueo y abuso de los malos gobiernos, así
como de la decadencia del estado de Derecho, donde se instituyó, gracias a la corrupción de las
instituciones, una grosera impunidad, las clases más desfavorecidas padecieron
la peor parte viéndose condenadas a sumarse a la estadística de la pobreza
extrema y la miseria, acrecentando la brecha de la desigualdad como nunca antes
se había visto en la historia.

Con más de cinco sexenios que -ahora se comienza a
corroborar-, nuestros gobernantes estuvieron utilizando un poder arrebatado al
pueblo para asaltar a la nación,
no sólo para
beneficiarse y servirse personalmente de manera descarada, sino para conspirar
contra su propia patria subastando bienes de interés público, coludiéndose con
el crimen organizado, y entronizando una masacre que sigue cobrando vidas
inocentes, lo que para ellos sólo son daños colaterales de
una guerra sin sentido.

Eliminar la corrupción, combatir la impunidad, desterrar el
fraude, cambiar la mentalidad, no solo del servidor público, de aprender que se
debe ejercer el poder para servir y no para servirse, sino también de toda una
generación de pseudo-empresarios que estaban malacostumbrados a hacer negocio
de manera deshonesta; redefinir el rol del Estado en donde los principios de
justicia, libertad y democracia vuelvan a garantizar un desarrollo humano
digno, son el mandato de un pueblo producto del abandonado.

Todo lo que hemos presenciado y vivido en este año que
termina, –y hay que decirlo—con todas sus lamentables incidencias, son el
producto del viraje necesario que requeríamos tomar para enderezar y rescatar
el barco en el que viajamos todos los mexicanos. Las acciones gubernamentales
que se han tomado en los tres poderes de la Unión, son sin lugar a duda, en su
gran mayoría, parte de esta gran sacudida hacia el régimen corrupto, que al ver
amenazadas sus canonjías, se resiste a renunciar.

El pueblo en su gran mayoría -y no lo digo yo- aprueba el
nuevo rumbo que han tomado las políticas públicas, que por fin adquieren este
calificativo definido de manera constitucional en nuestra Carta Magna, y que
es, nada más, pero nada menos, lo ordenado al gobierno por la propia ciudadanía
en las pasadas elecciones presidenciales. Cierto es que nadie dijo que sería
sencillo. Nadie, en su sano juicio, piensa que en seis años sería suficiente
para reconstruir lo destruido durante más de tres décadas, sin embargo hemos
dado el primer paso, y a pesar de los constantes embates antipatrióticos, nos
ha fortalecido.

ADENDUM

Comienza una nueva era, lo doloroso pronto quedará atrás. Es responsabilidad
de todos preservar lo mucho que se ha logrado en este buen año que termina.  La
sociedad en su conjunto ha salido adelante con mucho esfuerzo en contra de
tanta injusticia y opresión.

Que este nuevo año sea de dicha y prosperidad. Que la salud y la paz reine en sus hogares. Gracias estimado lector, estimada lectora, por su tiempo, que es lo más valioso que un ser humano puede brindar.

¡Felicidades y enhorabuena!