El Mañana de Nuevo Laredo

Ángel González

Desde mi Butaca

Ángel González

12 enero, 2021

Se roban Brown el fin de semana



Existen todo tipo de clichés en el deporte desde ¡increíble! hasta el “Nada dura para siempre”. Varios de ellos se utilizaron en el Súper fin de semana de comodines, un nuevo formato de la NFL el cual llegó para quedarse.

A lo largo de dos días múltiples historias se fueron desarrollando en torno al camino al Super Tazón 55 donde cuatro equipos visitantes salieron victoriosos, cuatro campeones divisionales quedaron en el camino y para aquellos que gustan de las apuestas sólo dos de los favoritos cubrieron la línea (Baltimore y Nueva Orleáns).

La historia más destacada sin lugar a dudas es la de los Browns de Cleveland, un equipo que tenía 18 años sin llegar a los playoffs y que desde el inicio de la semana todo les había salido mal desde múltiples contagios por Covid-19 dejando sin la posibilidad de dirigir al coach Kevin Stefanski, así como perder a un importante liniero defensivo y no contar con su mejor defensivo en la secundaria como es Denzel Ward.

Llegaron como victimas al Heinz Field para medirse a los Acereros de Pittsburgh, pero contra todos los pronósticos dieron la sorpresa y acabaron con un sinnúmero de rachas negativas como lo eran ocho descalabros consecutivos como visitante en postemporada y de paso sumaron su primer éxito en playoffs desde 1994 apoyados por un grupo hambriento de jugadores que estaba dispuesto a acabar el maleficio y claro está mucha ayuda de sus rivales.

El marcador de 48-37 es sumamente escandaloso, pero el score que realmente marcó el rumbo del encuentro fue el 5-0 en perdidas de balón donde están un mal centro de Maurkice Pouncey en la primera jugada ofensiva de los Steelers y cuatro pases interceptados a Ben Roethlisberger los cuales emparejaron el camino a la victoria para los Browns.

Con una ventaja de 28-0 tras el primer cuarto, Baker Mayfield no tenía que hacer maravillas simplemente era no cometer errores y proteger esa ventaja que en algún momento se acorto a 12 puntos y parecía el mundo se les venía encima, sin embargo, apoyados por esa dupla de corredores formada por Nick Chubb y Kareem Hunt fueron suficientes para aguantar el resultado.

Su tarea del próximo domingo será muy diferente ya que enfrente tendrán a los campeones Jefes de Kansas City, un equipo que difícilmente cometerá tantos errores como los Acereros y que de paso tienen al mejor mariscal de campo de la NFL Patrick Mahomes, pero el deporte siempre ha demostrado que está hecho para las hazañas y la NFL siendo la mejor liga del mundo puede ser testigo de eso y más.

Por su parte, Pittsburgh que arranco la temporada con marca de 11-0 de forma engañosa ya que lo hicieron sin mostrar su histórica esencia que es correr el balón culminaron la temporada regular perdiendo cuatro de sus últimos cinco encuentros y esa tendencia la vieron reflejada el domingo en casa donde el “Big Ben” generó múltiples dudas sobre su futuro como el mariscal de campo de los Steelers.

En la otra que se puede considerar sorpresa, los Carneros de Los Ángeles acabaron con Russell Wilson y los Halcones Marinos de Seattle que sufrieron su primera derrota en juego de comodín bajo el mando de Pete Carroll. El conjunto californiano aprovecho la fortaleza de su gran defensiva, la número uno en la NFL y pese a perder al quaterback John Wolford y tener que utilizar a Jared Goff quién jugo con un pulgar recién operado supieron aprovechar las deficiencias que los Seahawks venían mostrando en la segunda mitad de la campaña para dar el golpe.

Su destino los lleva a la tundra donde el próximo sábado se enfrentarán en el Lambeau Field a Aaron Rodgers y los Empacadores de Green Bay, el hueso más duro de roer en la NFC.

En el resto de los escenarios, Josh Allen y los Bills batallaron de más, pero lograron superar a unos aguerridos Potros de Indianápolis para de paso conseguir su primer triunfo en playoff desde 1995.

Tom Brady y los Bucaneros hicieron lo necesario para imponerse a un inspirado Taylor Heinicke que ilusiono por momento a los aficionados de Washington que pese a la derrota tienen un futuro muy alentador.

Lamar Jackson acabo con sus críticos y logro su primera victoria tras ir abajo en el marcador por más de diez puntos en el triunfo de los Cuervos 20-13 ante los Titanes de Tennessee, que vieron como su estelar corredor Derrick Henry fue parado en seco por la gran defensiva purpura.

Finalmente, Drew Brees hizo la tarea y pese a sufrir de más en la primera mitad guio a los Santos de Nueva Orleáns a la siguiente fase dejando en el camino a los Osos de Chicago que con su inoperante ofensiva tendrán que planear su futuro y si en el se encuentra Mitch Trubisky.

Es así como para la ronda divisional tendremos cuatro historias que marcaran los duelos: la que se presentará en Green Bay entre los coaches Matt Lafleur y Sean McVay, en Búfalo estarán dos de los más dinámicos mariscales de campo de la liga como son Josh Allen y Lamar Jackson, en Kansas City bien podremos decir que es la historia de David contra Goliat donde los Browns necesitarán más de una onda y piedras para tumbar a Patrick Mahomes y en Nueva Orleáns se dará el primer duelo en la historia de la postemporada entre dos quaterbacks de más de 40 años, el que de paso puede ser el último entre los líderes históricos en pases de anotación Tom Brady y Drew Brees. Si la lógica se da Kansas City, Búfalo, Green Bay y Nueva Orleáns deberían de colocarse a un paso de llegar al Super Bowl, sin embargo, la NFL ha demostrado que en el emparrillado pueden ocurrir todo tipo de situaciones… Así las cosas.

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