El Mañana

viernes, 24 de mayo de 2019

Mauricio Belloc
Con el Mazo Dando Mauricio Belloc

¿Sigues Muela?

9 enero, 2019

Que sigue en pie el proyecto de arrancar este año el nuevo hospital general en el poniente, este mismo lunes lo acaba de repetir “El Greñas” (al bato, se ve a leguas que ya no se le está dando lo del sembradío de hierba en la maceta, la mollera le luce muy rala, trae copete de hueso, así han de ser las preocupaciones que se carga por las amenazas de cierta gente). Pero ahora dijo algo que nos llamó la atención en torno a tal nosocomio. Y eso es que… el gobierno federal debe de dar el aval, para tal obra. QUE LES DIGAN BIEN Entonces, deseamos que el gobierno federal sepa muy bien antes de dar tal responsiva, el estado en que los socios gananciosos de este mega futuro trinque (goberladrón y alcachofa), tienen a la salud estatal en la localidad. El hospital Civil carente de todo, menos de madres; el Oncológico es una mera mascarada, pues nunca le aterrizaron las etapas dos y tres, tal y como habían quedado, hasta faltan quirófanos; y el propio hospital General en el fraccionamiento Ojo Caliente, no está para llorar, sino como para cerrarlo. 600 MELONES A LA BUCHACA El Chompiras y El Peterete, quieren empezar a construir el nuevo Hospital General Poniente, sin saber -ni importarles- si lo van a terminar, solo desean echarse un clavadazo en los 400 a 600 millones de pesos qué de inicio, ellos ya han dicho, costaría tal obra. Decimos que solo para abrir boca esa grosera cantidad, pues luego, de a webbo que dispararán los precios, algo muy clásico en los gobiernos, máxime tratándose de esta clase de bichos sin escrúpulos, sin llenadera y sin progenitora. NUEVO HOSPITAL No sabemos que tanto pueda oponerse el gobierno federal, pero si a tal autoridad se le pusiera verificar que los médicos, enfermeras, técnicos, laboratoristas, administrativos, afanadores y demás personal de Salud en Tamaulipas, están bien bajoneados, no palomearía tal proyecto. Si le echaran un vistazo a los hospitales y a las instalaciones en general del sector salud, negarían tal intentona. Creemos que la federación no avalaría la nueva obra, no sin antes sugerir u obligar a poner al mero tiro lo que hoy se tiene, tanto en cuestión humana, como en las condiciones y operatividad de las construcciones, equipo, mobiliario y todo lo que encierra a los sitios ya citados. Cómo es que están y como trabajan. RELINCHAN DE RICOS Que van 80 pencos que se roban de Altamira em los últimos días, los dueños les han seguido la pista a tales unicornios (pues les salieron alas a los condenados) y dicen que no dudan que los estén vendiendo en barbacoa y en tacos. Nosotros tampoco dudaríamos. La barbacha de jamelgo y los tacuaches de equino, son sanos y muy socorridos, porque además son más bara bara. Igual los de burro. Esos animalitos comen pura hierbita, no como los perros y gatos que tragan pura melcocha, hasta ratas y cucarachas se comen esos desgraciados. CARNE SANA Mejor tacos de “Platero Y Yo” que de perros “tumbabotes”. Siempre lo decimos, porque lo recordamos muy bien, de qué en Monterrey junto a la Alameda, por Aramberri y Alvarez, había una carnicería que en su exterior, arriba de la puerta de entrada, decía; “Carne de equino para consumo humano”. O sea, que como dijera el gran Juanga; “Sobre aviso no hay engaño, se muy ben que ya te vas dile a ese que hoy te ama que para amarte nada más, para eso a él le falta, lo que yo tengo de más (una de burro, como las que vendían en dicha carnicería de mi Monterrey adorado). SALVACIÓN DEL ESTUDIAMBRE ¿Y quién como “estudiambre”, allá por los años 70 y los 80 no comió en las taquerías de afuera de la central de autobuses regia, sobre calle Colón?, entonces realmente no han tragado como se debe. Eran puros animalitos extraños, pero mejor ni preguntabas de que se trataba. Pues los tacos te los daban rebosando de carne y bien bara, con ingo de cilantro (para el despiste), así como unas salsotas brutas y harta cebolla. Te ibas bien lleno, eso sí te retirabas relinchando o al trote, bailando como los caballos de Tony Aguilar. TRAEMOS HAMBRE A como amamos el Monterrey del pueblo, el de los tacos de canasta en Constitución ahí por el consulado gabacho; los caldos y guisados en el mercado Juárez; las tortas y tragazones afuera de los estadios; el de los cocteles de camarón en Tapia y Juan Méndez; los tacos ahogados de Tlaquepaque en López Rayón entre Madero y Reforma; o la cuadra del Taco, que no era una, sino varios cientos de metros frente al Tec, sobre calle Filósofos y avenida Del Estado. En fin, no terminaríamos (los Cavazos, carretera vieja, la presa, la cola del caballo, jugar en las canchas del río Santa Catacha, etcétera).