El Mañana

martes, 12 de noviembre de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

Simbióticos metamorfoseados

20 octubre, 2019

Ya no nos hagamos tontejos, Fox, Calderón y Peña y sus
testaferros crearon este infierno, nadie más que ellos solaparon y criaron a
estos monstruos, todos se asociaron, se amafiaron para conseguirlo y obtener
pingües dividendos todos, sí, todos.

Todos ellos estuvieron de acuerdo en que así sería México de
ahora en adelante (año 2000 a la fecha y sigue creciendo el mega problema).

Los pillos de cuello blanco, con los de antifaz y
cachiporra, se metamorfosearon, simbióticamente se volvieron uno.

Los de trajes italianos y corbatas de seda, sembraron,
regaron, abonaron, alimentaron, fortificaron y crearon el monstruo que está
plagiando, violando, desapareciendo y matando a niñas y adolescentes, así como
extorsionando a empresarios, comerciantes, locatarios, profesionistas e hijos
de vecinos, robándose de nuestras entrañas el oro negro y de nuestra superficie
las maderas, sólo por citar algunas cuantas fechorías.

Sólo los grandes capos del gobierno con sus amafiados socios
y sus menores achichincles en el papel de sus sicarios, lo hicieron.

Los secretarios de gabinete, jueces, jefes policiacos,
ministerios públicos, chotas perjudiciales, así como aquellas porciones de
nuestras fuerzas armadas que decidieron unírseles, viciándose, son con las
autoridades civiles municipales, regionales y estatales, así como la mera
magistratura federal, los verdaderos culpables de lo de este jueves en Culiacán
y lo de todos los días en todo el país.

Lo de Apatzingán, lo de Iguala y… y en donde sea de este
país, pues en cualquier rincón de la nación surge la lumbre, como en Nuevo
Laredo, Matamoros, Reynosa, Río Bravo, Miguel Alemán, Camargo, Victoria,
Tampico, Altamira, San Fernando, Valle Hermoso, donde, no nos digan que en
alguno de los 43 municipios tamaulipecos no sucede.

VAMOS TOREANDO A LA
BESTIA

Todos, absolutamente todos, le dieron su biberón, se
prodigaron en darle de beber su fórmula infantil, todos los días alimentaron
con su sopita al niño y los refaccionaron muy bien a estos tipos, a malandros
como los del jueves en Sinaloa.

Desde el presidente de la república en turno, como también
cada gobernador que pasó por el cargo, del año 2000 a la fecha, ni se digan los
alcaldes, ¿verdad Enrique?

Esto se ha venido degenerando tremendamente, cada ciudadano
con más de 18 años de edad, lo sabe en México, a nadie le tienen que contar
nada, ni abrir los ojos, nadie hay que lo desconozca, porque México, lo ha
venido sufriendo desde hace 19 años, si no es que un poco más.

Y claro que sí hay soldados buenos, son los más, el Ejército
nuestros respetos, la inmensa mayoría de sus miembros son decentes, muy
mexicanos, comprometidos con el pueblo, un pueblo del que ellos son parte muy
importante, ciudadanos muy representativos del mismo.

Ni se digan los Marinos, a esos señores y señoritas, la
inmensa mayoría de los mexicanos les tenemos bastante más confianza, son los
favoritos del pueblo, de entre las fuerzas armadas que existen, de entre los
defensores y protectores del pueblo y del país, que tienen nuestro permiso para
blandir un arma de fuego y todos los instrumentos bélicos que les hagan falta
para desaparecer cualquier peligro o eliminar a los “peligros con patas”.

A COMBATIR AL
ENGENDRO

Pero ahora hay que hacerle frente al engendro, eliminar al
esperpento, acabar con la medusa de mil cabezas que todos los malos
funcionarios crearon, esos mismos que hoy gritan zonzera y media, como también
lo hacen en cada pueblo o ciudad, todos los que vivieron bien -poco o mucho- de
esos mismos gobiernos corruptos y traidores a México.

Hoy dicen estar muy preocupados por que el muchachito
desgraciado y enfermo, porque el ente sin entrañas, sediento de la sangre de
los mexicanos nobles, decentes trabajadores, creció, se fortificó y ya dio
muestra de que nada lo detiene y que se le pone a las patadas al más pintado.

Y que parece que nadie lo puede parar.

El episodio de Culiacán, la fuerza maligna desmedida, no es
más que la cosecha de la semillita sembrada por ya todos sabemos quiénes.

Esto de Culiacán es sólo algo de lo mucho que ocurre en el
país, que se vive todos los días en cualquier rincón.

¿A poco ustedes creen que en Tamaulipas, el goberladrón en
turno (ahí les hablan Tommy y Eugenio que están en la cárcel, pero sólo porque
los gringos así lo quieren, en México ya los habían perdonado y exculpado
Calderón y Peña, tanto los gobiernos en turno, como los procuradores del
momento) como Egidio y el de ahora, son ajenos a lo que aquí ocurre y que tiene
secuestrado a nuestro pueblo?

¿No están los pillos enseñoreados en las calles, mientras
que el pueblo a cal y canto, vive tapiado, secuestrado adentro de sus propios
hogares?

¿El Chómpiras de nuestro estado, no se hace wey y no está
hasta las manitas (o hasta los cuernos) con los grupos a los que desde sus
mocedades ha pertenecido? ¿No es el centro delantero del equipo con el que ha
jugado desde niño y adolescente?

Sinaloa, Baja California, Guerrero, Michoacán, ahora
Guanajuato y el estado que usted nos diga, está bien “Sinaloado”, nada más que
los habitantes nos hacemos tontos solos, nos callamos la boca y volteamos para
otro lado.

¿Y por qué esto sucede en México? Pues por las condiciones
creadas en el país por los corruptos, por las raterías de los poderosos, mismas
que sirvieron de pauta, de ejemplo para que todos, en especial niños y
adolescentes, así como “Ninis” y adultos jóvenes, sin oportunidad de crecer en
la decencia, corrieran a los brazos de la delincuencia.

Todo fue un abono diario y en todos los sentidos, los
gobernantes diciéndole al pueblo: “Tienes que robar, tienes que ser maldito
como yo, tienes que atropellar, avasallar, sobajar, apoderarte de todo lo que
puedas, a la mala, sin permiso, si no lo haces, no vas a crecer, no vas a salir
adelante, te vas a morir o te van a matar, ni tú, ni los tuyos tendrán nada”.

Y de grano en grano se llenó el buche, ahora tenemos este
demoníaco ente.

Y lo peor es que cínica y desvergonzadamente, los culpables,
los pillos e hijos de mala madre, monstruos del pasado, hoy gritan, vociferan,
se estiran los cabellos, se desgarran las vestiduras y con dedo acusador
señalan a los de ahora ¡A los que no tienen más que un año!

“No manchen señores (la otra palabra no la podemos poner,
porque es la que ustedes le dieron amamantando con su pecho a esos bebitos
maleantes que hoy son unos señores delincuente, con toda la barba).

Hoy no nos salgan con esas Evenfladas, ¡por favor!, que
ustedes políticos, funcionarios, gobernantes del pasado, son los culpables de
todos los piojos y garrapatas, ladillas, comejenes, chancros, gonococos y
chatos, que nos tienen acojonados y bien pescados, horrorizados, paniqueados,
agobiados, hartos, pero sobre todo desangrados o ensangrentados.

Feliz domingo y abran bien los ojos mi gente, pero más abran
sus mentes, analicen y creen su propio criterio, que no los cuenteen, muchos
menos que les quieran meter ideas equívocas, falsas, amañadas, como mañosos son
los que las proliferan y quieren contaminar al buen ciudadano.