El Mañana

lunes, 24 de junio de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

Sin elecciones, la política le ganó a la fe

17 abril, 2019

Prácticamente la Semana Santa para los neolaredenses está pasando a segundo plano, al verse que el inicio de las campañas políticas será ese tema obligado a escuchar, comentar en la mayoría de los sitios al menos de esta ciudad; al ser ese despliegue de grandes espectaculares, de esa exagerada publicidad de candidatos, mucho más fuerte que esa representación de la Pasión y Muerte de Cristo, por esto, hoy y sin elecciones, la política le ganó a la fe.

Pero más curioso es, que los mismos organismos encargados de programar las campañas políticas, las elecciones, y aun siendo en su mayoría propiamente católicos, al ser México a nivel mundial uno de los de mayor creencia en esta religión, hayan dejado a un lado esa sensibilidad, esa representación divina en la que el día a día muchos de esos mismos funcionarios se apoyan.

Haciendo a un lado esos organizadores, creyentes o no, esa etapa vivida, sufrida por Cristo, ese luto católico, al remarcar con esas decisiones, ese irrespeto hacia sus propias comunidades, hacia esos otros organismos religiosos, al sustituir la fe para introducir en esta misma semana y casi obligadamente ese tema de elección popular.

Por supuesto que la política no debe de introducirse en los temas religiosos, ni viceversa, pero cierto es que más de una vez se han visto a candidatos comenzar sus campañas precisamente acudiendo a una iglesia, por igual infinidad de ocasiones se han visto a representantes católicos opinar, inducir a la población al voto.

Entonces, esa falta de coordinación, de respeto entre las instituciones tanto políticas como religiosas por no marcar, señalar sus misiones y acciones, lesiona a la ciudadanía, al ser ésta y en su mayoría la que, por igual acude a la urna a votar, como a esa iglesia a rezar.

Cierto es que en épocas de promoción del voto se evita toda publicidad de obra del partido político gobernante, para no ofender, tener esa cierta ventaja sobre sus adversarios entre otros tantos acuerdos, entonces, por qué no se aplica el mismo criterio hacia esas otras instituciones como las religiosas, así no aprovecharse y utilizar esa conmemoración cristiana, propiamente esta Semana Santa para esa introducción en beneficio de sus propias campañas.

Queda claro que esa calendarización ya estaba establecida y con mucha anticipación para llegar a estas etapas de registro, campaña y elección de candidatos, pero también válido es, el entender que existe un calendario anual y por igual previamente establecido en donde se señalan todas las festividades de los mexicanos, por lo que y por respeto mutuo se tienen que considerar.

No le queda más a la Iglesia Católica, el reafirmar entre toda la comunidad de Nuevo Laredo esta su conmemoración, con esto atraer otra vez la atención, la participación de sus muchos feligreses; así entiendan esos candidatos y candidatas, sus organizadores y líderes de partidos, que no por iniciar, actuar e interferir en Semana Santa, sus votos les caerán del cielo, les serán totalmente divinos.