El Mañana

miércoles, 21 de agosto de 2019

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Sin filas… por ahora

8 agosto, 2019

Así nada más desaparecieron las filas en el Puente II, aunque un segmento de la población lo atribuyó a un desánimo o temor derivado de los tiroteos, en realidad se debe más a que retiraron el filtro a mitad del cruce que realmente no tenía mayor efectividad que alentar las filas, pero una vez retirado se sintió el cambio, aunque tal vez también agilizaron un poco las revisiones.

Hay que recordar que el perfil del neolaredense es un tanto apático, tenemos que aceptarlo quienes somos oriundos de este puerto, por lo que una serie de tiroteos en puntos dispersos de Estados Unidos no son suficientes para desanimar a los locales de cruzar si lo tienen o quieren hacer.

El SENTRI es otra historia, pues mientras todo estaba vacío, esta línea “exprés” era la única que tenía fila, aunque tenía algo de fluidez, en horarios pico sí fue un desastre.

El sábado, domingo y todavía lunes inmediatos a los tiroteos en El Paso, Dayton, Chicago y subsecuentes, el Puente II estaba lleno, al igual que el Puente I en peatonal y SENTRI, igual que cualquier día de las últimas semanas y, es que en realidad por lo regular no hay tanto aforo como creemos, sino que estaba muy lento el flujo y al no avanzar el aforo regular, se veía constantemente una larga fila.

El supuesto oncólogo Eduardo Rodríguez Balderas simplemente “desapareció”, luego de la intensa presión y de la incesante cantidad de personas afectadas por él que daban a conocer sus casos, se tomó licencia y ya no regresó, hasta dejó su consultorio privado sin pagar la renta, sólo se llevó sus cosas y se fue sin decir adiós.

Ahora lo buscan de varias instituciones donde laboraba y obviamente los pacientes que aún tenía, deben atenderse con alguien más.

Ahora que falta mucho para otras elecciones -al menos así lo ven padres y profes- ponen la restricción de sacar 9.5 para ser acreedor a una de las becas del Estado, algo que a propios y a extraños pareció muy injusto.

Algunos profes se cuestionan si sería ético maquillar las calificaciones para ayudar a los alumnos cuya situación económica y esfuerzo académico ameritan este apoyo.

Esta medida de subir el promedio es tomada por muchos como una forma de reducir considerablemente la cantidad de acreedores y de forma paralela el monto destinado a ello, pues difícilmente se puede interpretar como una forma de hacer que se esfuercen más los alumnos.

¿Cree usted que los alumnos con 9.4 o 9.3 deberían quedar fuera del programa de becas?, pues incluso ellos considerados con un aprovechamiento casi perfecto serán excluidos de la beca.