El Mañana de Nuevo Laredo

Miguel Rodríguez Sosa

Pasadizo Secreto

Miguel Rodríguez Sosa

6 diciembre, 2019

Taxistas de NLD, renovarse o…



El transporte público de personas en Nuevo Laredo se ha
quedado como estancado, su servicio es y ha sido por siempre deprimente,
comprobable es que la modernidad no la han procurado; quizás sea por eso mismo
que otros y viendo el campo de oportunidad, vengan con mejores ánimos e ideas
para atacar esas deficiencias, por lo que hoy y ante esas actitudes, deben al
menos los taxistas de NLD, renovarse o…

No es por demás recordar que la mayoría de los taxistas de
Nuevo Laredo pertenecen a un sindicato, agrupación que por muchas décadas gozó
de ese prestigio, de ese poder, de esa por decir impunidad para proceder
laboral o sindicalmente hablando a cualquier ente que se le enfrentara.

Sin embargo, probablemente ese demasiado poder fue lo que de
cierto modo propició el que los taxistas de Nuevo Laredo se comportaran, se
desempeñaran como ellos quisieran, dejando a un lado las normas, las leyes, los
reglamentos que como trabajadores del volante debían respetar, cumplir y
someterse.

En consecuencia, la capacitación a sus operadores no era
preocupante, la puesta en circulación de infinidad de vehículos sin cumplir con
los requisitos obligatorios para dar ese servicio de traslado de personas era ya
prácticamente una costumbre, nada preocupante para sus líderes, para esos
agremiados.

Las cuotas sindicales pesaban más que las leyes y reglamentos
que los regían, pues tan sólo el cumplir con éstas, se abrían todas las
posibilidades para ruletear un coche, aun sin contar con los colores oficiales
en el vehículo, sin las placas reglamentarias, sin los permisos
correspondientes, pero sobre todo sin esa responsabilidad como ofrecedor de un
servicio.

La ciudadanía de Nuevo Laredo obligadamente se fue acostumbrando
a recibir ese trato, no había más, se pensaba que así era en todas partes, que
así funcionaba ese sistema de traslado al cubrir un pasaje.

Años han pasado y por lo que se ha visto en esta frontera,
muy poco en cuestión de servicio de taxis y presencia se ha logrado, las
unidades, aunque algunas nuevas, su personal aún no valora ese trabajo, pues no
procuran la imagen, no son cabalmente disciplinados.

A nivel Estado, acaban de autorizar la puesta en circulación
de los llamados uber; los que han tenido la oportunidad de solicitar este
sistema de traslado de personas en otros vecinos estados, darán cuenta que
efectivamente sí que se distinguen del tradicional taxi.

Pero, esto no debe preocupar al gremio taxista al menos de
Nuevo Laredo, ya que, si efectivamente quieren mantenerse con esa preferencia
ciudadana para que éstos los sigan buscando, abordando, deberían al menos
considerar los siguientes puntos:

1.- Mantener unidades nuevas, mínimo de tres a cinco años de
uso y renovar, para que el parque vehicular siempre sea óptimo, climatizado.

2.- Procurar la limpieza de unidades cada vez que aborde el
pasaje, así se mantenga esa constante de buena imagen, ese ambiente agradable.

3.- Establecer medidas de presencia en vestimentas de los
operadores, checar en sus sitios si éstos cumplen con los estándares
permitidos, así dar ese plus a su cliente.

4.- Capacitar a los operadores, implementar medidas de
control de exceso de ruidos como radio en alto volumen, manejo confiable, nada
agresivo, evitar pláticas innecesarias con el pasaje, así permitirle el viajar
a su cliente cómodamente y sin distracciones.

5.- No sobreponer en los cristales del vehículo ningún tipo
de propaganda, ni publicidad que afecte la imagen establecida en los taxis,
procurar tan sólo la rotulación exterior previamente normada.

6.- Colocar sí una pantalla en la cabecera o parte posterior
del asiento del conductor en la que se pueda desplegar propaganda o publicidad
comercial, sugiriendo restaurantes, hoteles y demás, incluir ahí mismo el
patrocinio de instituciones públicas o privadas, incluso de los tres niveles de
gobierno en su caso.

7.- Utilizar medios electrónicos y no tan sólo el teléfono
convencional para su solicitud de servicio, sistemas de mensajes y aplicaciones
deberán ser consideradas, agregar al mismo datos de la unidad, número
económico, datos del operador que le brinda el servicio para mayor
confiabilidad.

8.- Establecer cobros por medio de tarjetas o aplicaciones
bancarias, así como por pago en tiendas de autoservicio o conveniencia para
darle más confianza al usuario.

9.- Crear un centro de cómputo o cabina única para recepción
y distribución del solicitante del servicio, nombrar inspectores internos que
hagan cumplir todos los requisitos de servicio tanto en las unidades como en los
mismos operadores, procurar la unidad entre los concesionarios, advertirles
sobre sanciones más drásticas si no están cumpliendo con las normas
establecidas y convenidas en la prestación del servicio.

10.- Llevar a cabo mensualmente encuestas y hacerlas públicas
a través de los distintos medios de comunicación, impresas, radiofónicas,
televisivas y redes sociales, así conocer de la total o no satisfacción del
usuario y combatir las áreas de oportunidad.

Los taxistas de Nuevo Laredo deben ya dejarse de crear
innecesarios conflictos con sus más cercanos o próximos competidores, pues esto
se debe enfrentar no con alegatos, sino con positivas y renovadas acciones que
logren destacar su labor, su trabajo.

Los taxistas de Nuevo Laredo no deben temer el ser relegados,
pues tienen la ventaja de que la ciudadanía local los apoya al ser de casa,
parte de la economía de esta frontera, al saberse que tienen la necesidad de un
trabajo, al ser por igual el sustento de familia.

Los taxistas de Nuevo Laredo deben ya acoplarse a los
cambios, dejar y de tajo esa zona de confort, esa apatía y enfrentar la
realidad para seguir siendo líderes, ser parte de esa modernidad ya presente.

Entender que las nuevas generaciones están demandando mucho
más servicio, mejores actitudes, excelentes comodidades por lo que pagan, por
lo que utilizan para trasladarse.

No se dejen morir, aprovechen ese camino de oportunidades
que por siempre han tenido y pónganse a trabajar, no dejen que otros vengan a
rebasarlos en calidad y servicio, compitan, y defiendan esa fuente laboral que
por décadas ustedes como taxistas de Nuevo Laredo han construido y mantenido.

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