El Mañana de Nuevo Laredo

Miguel Rodríguez Sosa

Pasadizo Secreto

Miguel Rodríguez Sosa

9 septiembre, 2020

Te has llevado hasta el más profundo sentimiento



Justo como ese río Bravo has arrastrado de este pueblo con tu corriente sus fortalezas, despojándolo de sus alegrías, dejándole tan sólo tristezas, saber que por este tempestuso tiempo, de su gente te has llevado hasta el más profundo sentimiento.
Saber que hoy el miedo se oculta en los hogares, el dolor se transmite uno a uno entre cercanos familiares, entender que por eso las penas se arrastran desde esa cocina, hasta a esas habitaciones en donde el temor casi domina.
Por lo mismo de este pueblo semejan sus calles y avenidas, no esas otroras vialidades por gente y carros fluidas, sino más bien en esos hoy comercios desolados y espectrantes, que transforman esta ciudad en cada sitio y esquina en ambientes asfixiantes.
Tristeza en esa plaza da el ver que ese añorado reloj ya no marcan sus manecillas sus eventos de historia, al desnudar tan sólo minuto a minuto ese dolor ciudadano que seguro perdurará en éstos y por siempre en su memoria.
Curioso es que, por esto, en esos sitios de auxilio y sin haber sangre, exista tanto final incluso sin padecer hambre, que ahí se termine por despojar del alma a ese ser, así de rápido sin dar tiempo esto a entender.
Comprender que, por igual para esos seniles habitantes, estos episodios vividos no han sido más que segundos errantes, que a falta de esos complementos ya no disfrutados, han sido estos tiempos como trozos de su vida plagiados.
Impotencia se destila entre los jefes familiares, no ver a sus hijas e hijos disfrutar de sus tiempos escolares, el abstenerse de aprender y comprender de estas etapas de la vida, llevar así por siempre esos recuerdos en su memoria que anida.
Esa imagen fundadora de ese monumento sobre este mal ya victoria añora, pues en su base de cemento de su gente ya sus lágrimas visora, impotencia y coraje da el no poder hacer nada, pues de ese heroísmo y patriotismo de este problema está más que alejada.
Hoy esa Fuente del Poeta no refleja en sus aguas ni una estrella, tampoco esos disfrutes de gente que chapoteaba junto a ella, ahí esa grandeza hoy casi se ha apagado, justo como esos vecinos faroles que ya más no han iluminado.
Triste es ver que, de esos hombres y mujeres, ricos, pobres, talentosos o empresarios sus bonitas historias se han adelantado y sepultado, que por este problema muchos, pero muchos han dejado a este pueblo totalmente lastimado.
Nuevo Laredo, tú que estás rodeado de esas aguas del rio Bravo adyacente, dale fuerza y valor a tu gente, deja que ese reloj siga marcando a esos seniles hombres y mujeres sus horas, dándole vida a esta frontera que adoras.
Brinda a través de esa fuente ese deseado momento, logra como ayer que todos los ciudadanos se abracen como ese fundador monumento, permite atestiguar que esos sitios escolares ya de risas florecen, que esos hospitales de dolor ya cesen, logra entonces que tu gente invoque al Creador y recen.

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