El Mañana

jueves, 23 de enero de 2020

Jorge Ramos Ávalos
Artículo Jorge Ramos Ávalos

‘Todes’ en lugar de ‘todos’

3 diciembre, 2019

¿Por qué cuando hay un grupo de mujeres con un solo hombre
decimos “todos” o “nosotros”? ¿Por qué usamos automáticamente el masculino en
lugar del femenino, incluso en los casos en que hay más mujeres?

Para tener un lenguaje más igualitario podríamos usar
“todes” en lugar de “todos”, aunque no le guste a la Real Academia de la Lengua
Española. Y hasta “argentines” y “colombianes” para referirnos a la población
de un país. Pero incluso para quienes no tienen la disposición de ir a esos
extremos, hay maneras de utilizar un español más incluyente.

En América Latina las Presidencias hacen malabares
gramaticales para ser inclusivas. Por ejemplo, oímos “mexicanas y mexicanos”.
Pero se puede hacer más. Chile es uno de los países que ha tomado la iniciativa
con su Guía de Lenguaje Inclusivo de Género (publicado en el 2016 por el
Consejo Nacional de la Cultura y las Artes). Éstas son algunas de sus
propuestas:

• Sustituir el artículo “uno” por “alguien o cualquiera”.
(No decir: Cuando uno viene. Decir: Cuando alguien viene).

• Usar un lenguaje que incluya a hombres y mujeres. (No
decir: El director será nombrado. Decir: La persona a cargo de la Dirección
será nombrada).

• Evitar el uso de “las/los” para incluir a las mujeres.
(Usar palabras como “población” o “personas” en lugar de “los niños y las
niñas”, por ejemplo).

Esto requiere de esfuerzo, dedicación y atención. El
objetivo, como establece la guía chilena, “es que las personas gocen de
igualdad de derechos, constituyendo como principio prioritario la ‘no
discriminación’”. Se trata, sencillamente, de utilizar un lenguaje que no
discrimine a mujeres y minorías.

“¿Es el español un lenguaje machista y sexista?”, le
pregunté a la periodista y cuidadora de palabras Paulina Chavira. “Yo creo que
ningún lenguaje, como tal, es machista”, me dijo. “Es más bien el uso que damos
al lenguaje el que puede ser machista o sexista… Una de las peticiones más
fuertes para empezar a usar un lenguaje igualitario es no tomar el masculino
como el genérico. Nuestro idioma, como muchos otros, toma al masculino como el
genérico”.

Paulina, quien trabajó como editora del sitio de The New
York Times en español hasta su reciente desaparición, propone usar los
sustantivos femeninos cuando se pueda. “Presidenta” en lugar de “Presidente”.
También “pilota”, “árbitra”, “fiscala”, “música” e “ingeniera”. Ella reconoce
que “nos puede sonar extraño, pero sí es una cuestión de costumbre”.

El diccionario en inglés Merriam-Webster acaba de aceptar el
pronombre ‘they’ para referirse a las personas que no se identifican
necesariamente con ser hombre o mujer. En español podríamos llamarles “elle”
(en singular) o “elles” (en plural) a quienes no tienen una identificación
binaria, es decir, masculina o femenina. La frase sería: Elles fueron a la
playa.

¿Nos podremos acostumbrar algún día a decir “elle” en lugar
de “ella” o “él”? ¿Qué tal decir “elles” en vez de “ellos” o “ellas”? Ésta es
una de las propuestas más claras y polémicas. Pero en otros lenguajes ya se
está haciendo por razones distintas.

Otros cambios: cada vez se usa más el signo de la arroba @
para incluir los dos géneros, como en “guatemaltec@s”. El problema con la
arroba es que no se puede pronunciar. Pero la equis sí suena y se puede usar en
palabras como “Latinx”.

El principal obstáculo que tienen las propuestas de un
lenguaje igualitario es el rechazo, casi automático, de personas que no están
dispuestas a experimentar y a considerar alternativas. Pero el objetivo es más
importante: cambiar el lenguaje para cambiar la sociedad.

Paulina -quien peleó y ganó una campaña digital para que en
México se acentuaran las mayúsculas en los uniformes de la Selección Nacional
de futbol- cree que lo importante “es apropiarnos de nuestra lengua para que
podamos tener un lenguaje verdaderamente igualitario”.

Y, como buena maestra, terminó con un ejemplo: “Si usamos la
frase ‘los astronautas’ muy probablemente tú no vas a ver en ‘los astronautas’
a las 13 mujeres que fueron fundamentales para desarrollar el programa (que
puso a los seres humanos en la Luna)”.

Palabra por palabra, todes podemos empujar por un mundo más igualitario.

opinion@elnorte.com