El Mañana

domingo, 26 de enero de 2020

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

UAT, instalaciones de vergüenza

22 noviembre, 2019

Debe quedar más que claro, que un Rector es esa persona
encargada de dirigir así cómo establecer los parámetros para darle rumbo a una
encomienda, por lo mismo, responsable tanto de su imagen como de sus propios
resultados, entonces, es del Rector su total culpabilidad el que refleje
localmente esta UAT, instalaciones de vergüenza.

Lo que se observa en el exterior de ese centro educativo,
confirmará que en su interior se apreciará exactamente lo mismo, bardas fuera
de nivel y despintadas, a su alrededor, tanto arbustos como hierba creciendo
entre la misma reja protectora sin ser esta podada o retirada.

Al interior, edificios faltos de esa capa de pintura nueva,
escasos de esa correcta planeación y armonía, espacios deportivos limitados es
lo que se ve actualmente en ese centro educativo.

Los accesos y explanadas internas, invadidas por decenas de
carros tanto de alumnos como de los mismos trabajadores administrativos,
catedráticos, provocando ese hacinamiento vehicular, una pésima imagen a tan
prestigiosa universidad.

Casetas de vigilancia deterioradas y nada acordes a un
sistema monitoreo y seguridad, sin ese necesario registro de entradas y
salidas, sin esa uniformidad y limpieza que distinga, que acredite a esa
universidad como excelso en todos sus aspectos.

Banquetas exteriores sucias por donde la escoba del personal
de la UAT de mantenimiento no ha pasado en años para ser limpiada, entrada
principal con serios daños tanto en su estructura perimetral como en sus
propios logotipos, leyendas e inscripciones.

Esta es la UAT que recibe diariamente a cientos de alumnos
de distintas carreras profesionales, a esos empleados y empleadas
administrativas, a esos catedráticos, al Rector como figura principal, esta es
la imagen deprimente que por igual observa a su paso la ciudadanía de Nuevo
Laredo.

La colonia Infonavit Fundadores es la que resguarda a la
universidad, sector poblado en su mayoría por gente obrera, trabajadora, mas
sin embargo esto no debería ser un motivo sólido o suficiente para no darle ese
excelente trato y calidad, brindarle pues ese necesario y diario
embellecimiento que destaque de ese modo su historia, su prestigio.

Sabido es, que la UAT es y ha sido por muchos años ese generador
de profesionistas que, con su trabajo, esfuerzo, pero sobre todo con su
conocimiento, han dado fortaleza a esa economía fronteriza.

Bueno sería saber cómo funciona la UAT, cómo se administra,
de dónde provienen los recursos para su mantenimiento, qué se hace para
fortalecer esa casa de estudios en cuestión de imagen, quién es ese personaje
principal, responsable de que en todos los aspectos no decaiga.

Las instalaciones de la UAT han sido por siempre utilizadas
no tan sólo para fines académicos, también para otros asuntos como
empresariales, incluso políticos.

Entonces, si estas otras entes ajenas totalmente a dicho
campo universitario lo escogieron para desarrollar ahí sus actividades, esa
preferencia no justifica, aunque sea un poquito para que se le dé ese deseado,
ese ya necesario mantenimiento al menos para aparentarles a esas visitas que
ahí existe ese orden y limpieza.

Para qué sirve entonces cada tres años escoger un nuevo
Rector, si el cambio no ocurre en esta UAT de Nuevo Laredo, si las cosas siguen
funcionando exactamente igual.

Para qué sirve entonces tener un director que no emprende
nada nuevo, que no ataca esas áreas de oportunidad que están precisamente
frente a sus ojos, el día a día.

Para qué sirve entonces un guía, si éste no demuestra ese
liderazgo eficaz, ese patrón de arranque hacia esos nuevos horizontes, ese
contagio de excelentes obras y proyectos para con sus subordinados.

Por supuesto que esa falta de autoridad no es más que el
reflejo de esa pereza, de ese escaso ánimo por realizar cosas nuevas, ofrecerle
entonces no tan sólo a la comunidad estudiantil sino a todo Nuevo Laredo, esa
universalidad de talento en todo lo que bien se emprende.

Equívoco se debe estar, si se está por igual esperando
recursos de los distintos niveles de gobierno para accionar las obras, pues a
falta de éstos, deberían sustituirse con esas ideas para interna o localmente
generarlos.

La rifa de autos, bailes semestrales o anuales, la
contratación de grupos musicales de prestigio, podrían ser algunos de los
proyectos que vendrían a generar esos ingresos considerables, así emprender
acciones en favor de dicha universidad.

Se está viviendo ya en la época moderna, en donde minuto a
minuto y a nivel mundial surgen cosas, ideas nuevas para darle, brindarle esa
comodidad y facilidad de vida al ser humano.

Entonces, qué esperan esos directivos de la UAT para ya
darle un nuevo giro, un nuevo rumbo a esa aún prestigiosa institución
educativa, qué falta para que ya se pongan verdaderamente a trabajar en bien de
sus instalaciones, de su imagen propia.

Para qué sirven entonces esos consejos, esas mesas
directivas, para qué se crean planillas estudiantiles o laborales si no están
enfocadas en ese proyecto de mejora continua.

Acaso no se dan cuenta de lo que percibe la ciudadanía al pasar por ese centro educativo, no asimilan lo pésimo que se ve su centro de estudios, de trabajo al arribar continuamente.

Hoy quizás se desarrolle algún evento masivo, pero seguramente y como en otras ocasiones se esté pasando por alto ese mantenimiento, esa imagen, ese embellecimiento de sus instalaciones, remarcando con estas actitudes, que en la UAT de Nuevo Laredo no existe nada de verdad, ni belleza ni probidad en sus acciones.