El Mañana de Nuevo Laredo

Los Redactores

Río Revuelto

Los Redactores

4 julio, 2020

Un fin de semana sin precedentes



El escenario de este fin de semana no tiene precedentes, se trata de una parálisis comercial y de acceso a esenciales que a decir verdad, no pareciera ser la mejor medida, pero así se dictó y las empresas no tuvieron más que seguir la indicación.

Para empezar, la premura con que se anunció esta medida no dio tiempo a los empresarios ni a los ciudadanos de prepararse como debiera ser, para un cierre de dos días, pues ya de entrada es una situación que no tiene precedentes, para las empresas implica una logística compleja, por un lado por la afluencia extraordinaria que iban a recibir en días previos en un fenómeno cercano a las compras de pánico y por otro, la burocracia interna operativa que implica no laborar dos días completos.

En todo esto hubo un problema más grave aún, el hecho de que muchas personas que viven al día o que sus empleos les efectúan un pago de forma semanal -al término de ésta- tuvieron dificultades para poder juntar el dinero y realizar las compras de forma anticipada, algo que generó considerables críticas al gobierno estatal y de forma particularmente enérgica en contra de Francisco García Cabeza de Vaca, cuestionando sus medidas que parecieran no haber contemplado a un considerable segmento de la población.

Aunque estarán disponibles las farmacias y éstas en su mayoría cuentan con un área de abarrotes considerablemente surtida, al final no son un sustituto de los supermercados, es básicamente sólo para sacar de un apuro en algunos comestibles y otros esenciales.

De alguna manera todas las medidas que ha tomado el gobierno tamaulipeco han sido cuestionables por los tiempos, formas y en ocasiones por las extrañas determinaciones que toman, que parecen no contribuir realmente a disminuir la dispersión de los contagios y aquellas que sí van en ese sentido han llegado tardías y a medias.

Tenemos el caso de los filtros en los puentes internacionales, estamos hablando que desde hace meses los neolaredenses pedían a gritos que se tomaran ciertas precauciones en el sentido de reciprocidad para reducir la movilidad internacional, pues se prohibió para los mexicanos con visa acudir a Estados Unidos por razones no esenciales, pero no en el sentido inverso.

Hay que entender que países como Argentina con Chile -por mencionar un ejemplo- acordaron mutuamente restringir la movilidad entre ambas naciones, incluso México tenía un entendimiento en ese sentido con Estados Unidos, pero simplemente no se aplicaba en el lado mexicano.

Ayer regresaron a más de 400 autos en el transcurso del día, pero a estos automovilistas en esa cantidad de vehículos -en su mayoría tripulados por paisanos- no eran cuestionados para detectar posibles síntomas de Covid-19 (que es de lo que ha tratado toda esta columna) ni se les tomaba la temperatura, sólo se tomó en cuenta la terminación de las placas -con eso del doble no circula- y la cantidad de personas en la unidad o si acudían con menores de edad, es decir, el filtro estaba a medias y muy tarde, pues definitivamente restringir la movilidad desde el principio hubiera contribuido en gran medida a una verdadera reducción en la dinámica de dispersión de contagios de coronavirus.

Más opiniones de
Los Redactores