El Mañana de Nuevo Laredo

Pedro Chapa Salinas

En voz alta

Pedro Chapa Salinas

20 diciembre, 2020

Un merecimiento inobjetable



La semana pasada el Senado de la República tuvo a bien informar su intención de otorgar la medalla de honor Belisario Domínguez a los hombres y mujeres del sector salud que han estado en el frente de batalla de la pandemia del coronavirus. Dicha presea es el máximo reconocimiento que se entrega a ciudadanos mexicanos que se hayan distinguido por su ciencia o su virtud en grado inminente, como servidores de nuestra Patria o de la humanidad.
Esta alta distinción otorgada por el Estado Mexicano honra la memoria del senador por el Estado de Chiapas que lleva su nombre por su abierta y valiente oposición a la dictadura de Victoriano Huerta y sus fuertes críticas en la tribuna del Senado, por lo que fue asesinado el 7 de octubre de 1913. La medalla es conferida año con año por acuerdo de la Cámara Alta y entregada en manos del Presidente de la República en el Salón de Plenos del Senado.
Dicho premio nacional está integrado por un Diploma Alusivo y una moneda con el Escudo Nacional Mexicano inscrito con la leyenda “Estados Unidos Mexicanos, H. Cámara de Senadores 1952-1958″, y al reverso lleva la esfinge del Héroe Civil con el escrito “Ennobleció a la Patria, 7 de octubre de 1913”, y se coloca alrededor del cuello mediante una cinta tricolor, verde, blanco y rojo. Desde su primera edición, con ella se han condecorado a 69 ilustres mexicanos.
Para decidir a quién le será entregada, se crea una comisión especial de senadores, la cual se reúne en el mes de octubre de cada año ex profeso para dictaminar sobre la persona que habrá de ser agraciada con la medalla; esta decisión es posteriormente sometida al Pleno del Senado para su debida aprobación. Normalmente se acostumbra, dado el origen del senador Belisario Domínguez, que dicha comisión encargada del dictamen sea del Estado de Chiapas.
La edición 2020 de esta honorable distinción nacional fue integrada por más de 400 propuestas de hombres y mujeres ciudadanos mexicanos de las cuales sólo 349 cumplieron con los requisitos establecidos, dentro de los cuales, aunque usted, estimado lector, estimada lectora, no lo crea, se encontraban los expresidentes Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa, así como los periodistas Víctor Trujillo, personificado por “Brozo” (el payaso tenebroso) y Carlos Loret de Mola, entre otros lindos disparates propuestos por senadores prianistas.
Claramente la propuesta más emuladora del senador chiapaneco del cual esta presea lleva su nombre, y además la que más se repitió fue sin duda la del sector salud que arriesga su vida por la de los demás, algo que el mismo Belisario Domínguez hizo frente al usurpador. Más que bien merecida será la primera ocasión en que es un grupo de personas y no sólo una, el que reciba esta muestra de respeto y agradecimiento del pueblo de México a nuestros Héroes de la Salud.

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