El Mañana

jueves, 17 de octubre de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

Un ‘recuerdo’, el primer informe municipal

13 septiembre, 2019

Para la mayoría de la ciudadanía, y por lo que se ve, el mensaje dado por el alcalde no interesó en lo más mínimo, pues a escasos días de ese evento no ha sido por nadie meticulosamente analizado, repasado, mucho menos entre el pueblo comentado, por lo mismo olvidado, pasando a ser tan sólo un “recuerdo”, el primer informe municipal.

Queda claro que cuando un cabildo entero no tiene impacto positivo sobre la ciudadanía, sobre la mayoría de la fuerza productiva y trabajadora, éste pasa desapercibido, se ignora.

Y no precisamente porque no le agrade el desempeño de esa representatividad municipal, sino que, en la mayoría de los casos, y al no realizarse lo que la ciudadanía en obras o servicios demanda, le pierde ese interés, en consecuencia, todo lo que de ellos emane, por la población será nulificado.

Horas después del informe, no se supo de ninguna mesa de debate ni por radio ni por televisión o red social, al siguiente día los principales periódicos no lo enmarcaron como algo novedoso, importante, de interés general, el formato escrito de dicho informe no llegó a las manos de la ciudadanía para por igual analizarlo.

Y a diez días de que el alcalde Enrique Rivas Cuéllar se “dirigió” al pueblo, dicho informe no ha sido retomado por ningún medio de comunicación serio, reconocidos periodistas locales, reporteros, analistas políticos, de opinión, no ha tenido eco en ninguna de las representaciones empresariales, ni mucho menos entre la ciudadanía para analizar su gestión.

Lo más sorprendente, que ni siquiera el mismo cabildo ha ordenado una consulta pública, citando a empresarios, comerciantes, ramo maquilador, educativo, en sí toda la representación de la fuerza productiva de Nuevo Laredo incluidos por qué no, de algunos partidos políticos.

Así, y frente a éstos permitir el juzgar el desempeño de la primera autoridad municipal, al entender que lo que se dijo en el primer informe era eso, informar, por lo mismo, no había cabida en ese momento el cuestionar.

Si todo esto se permitiera, si se hubiera así programado, realizado, con alta seguridad que la mayoría de la ciudadanía estaría más interesada en la labor de su cabildo actual, aceptaría y con justa razón lo que en cuestión de obra pública se ha realizado, en economía avanzado.

Entendería por qué no, lo difícil que es emprender un proyecto, realizarlo, cuáles son los verdaderos obstáculos por los que no se desarrolla cuando lo solicita el pueblo, o por qué se hizo en ese tiempo y de ese modo.

Entonces, si el alcalde Enrique Rivas Cuéllar no cuenta con un verdadero equipo que le sepa resolver estas cuestiones, destacarle de este modo su trabajo e imagen, debe ser preocupante para él como primera autoridad, por lo que debe ser más que urgente el tomar una determinación y crear ya ese eficiente grupo enlazador entre autoridad municipal y pueblo gobernado.

Y no precisamente para engañar con falsos argumentos, sino como coadyuvantes en generar esa credibilidad externada hacia el pueblo en general, por medio de ese verdadero trabajo, palpable, visible en los cuatro puntos cardinales de la ciudad.

A través de éstos reconocer por igual los errores, las fallas, esos proyectos que no se han concretado, esas obras prometidas que por algún motivo no se han cumplido.

Pues una administración municipal, un cabildo entero, un alcalde como máxima autoridad responsable, entendible es que tendrán fallas, que se enfrentarán a infinidad de trabas, escasez de recursos que imposibiliten el cumplirle a su pueblo de una manera eficiente, acertada.

Pero si todo lo quieren aparentar, ahí está el error, pues tan sólo se enfocan a enaltecer lo realizado en un determinado momento de su administración, ya que no es válido para la ciudadanía que se engrandezcan programas asistenciales y se generalicen, cuando tan sólo en cierto sector, ramo o colonia el beneficio llegó.

Entender, que no se puede hablar de apoyar por ejemplo al sistema educativo, pavimentación de calles, ayuda a albergues, sitios de salud pública, si esto no es completo, parejo para todos.

Quizás sea por esto que Nuevo Laredo aún está lejos de lo que debe demostrar, ser como ciudad fronteriza, a años luz de ese modelo progresista que incite, que invite verdaderamente a invertir en ella, a sacarle provecho de su tan envidiable posición geográfica.

Quizás sea por eso que Nuevo Laredo aún no está preparado para albergar a un World Trade Center, a falta de esa urbanización, de esa correcta distribución y administración de obra pública, que coadyuve a amortiguar, estar a la par en imagen y progreso.

Quizás sea por eso que Nuevo Laredo aún no despunta y correctamente en parques industriales, ser ese atractivo en desarrollo y economía, todo a falta de esa apertura, participación, continuidad sin importar quién como autoridad municipal, estatal o federal lo haya emprendido, iniciado, quitar y de tajo ese celo político.

El alcalde Enrique Rivas Cuéllar, como primera autoridad municipal de Nuevo Laredo, debe entender que no se requiere de un ostentoso evento para informar algo, ni de un lujoso sitio en donde todo se aplauda, a donde no acude el verdadero pueblo sino tan sólo el espectro de la complicidad.

Nuevo Laredo en cuestión de imagen está pésima, su suministro de agua potable es deficiente, banquetas, cordones, vialidades en su mayoría todas dañadas, bulevares inconclusos, sin salidas, totalmente olvidados, alumbrado público ni mencionar.

Ojalá que algún día, esta frontera en verdad cuente con un alcalde que trabaje en verdad por Nuevo Laredo, que vea por el progreso en todos los aspectos de esta ciudad, que ya no utilice esa pequeña obra para tomarse la foto, que no se prometa una megaobra al final del trienio y que tiempo después como ha sucedido se esté en pedazos cayendo.

Nuevo Laredo ya no quiere escuchar más informes de gobierno municipal, la ciudadanía requiere que eso plasmado en un adornado discurso, en unas bellas palabras, en ese ostentoso libro, ya no sea más ese algo que queda y de inmediato en el pasado, en la mente, sino que sea obra, trabajo real.