El Mañana

viernes, 19 de abril de 2019

Israel Cruz Delgado
Finanzas a prueba de caos Israel Cruz Delgado

Una fábula para reflexionar

2 marzo, 2019

¡Hola estimado lector! Es un placer para mí, el poder llegar a ti nuevamente a través de estas letras, reitero mi sincero agradecimiento por tu tiempo de lectura a esta columna. Espero que estos sencillos consejos que he compartido contigo, te sean de bendición para tu vida financiera. Hoy quiero que tomes un momento para reflexionar, y prepárate para dar lectura a una pequeña fábula que encontré hace tiempo y que impactó mi vida, ya que esta historia no sólo me pareció interesante, sino que me provocó reflexionar sobre el concepto que, como seres humanos tenemos sobre una “vida con calidad” y las prioridades que nos motivan a vivir un estilo de vida que anhelamos, y dichas prioridades van intrínsecamente ligadas a los principios y actitudes con las que enfrentamos la vida, tales como… el contentamiento.

Antes de comenzar permíteme invitarte a que te unas a una buena causa y apoyes el radio maratón de KBNL, un servidor estará de 1:00 a 4:00 de la tarde este sábado 2 marzo en Librería Sinaí. ¡Ven y apoya, con tu generosidad! ¡Me gustaría conocerte! Visita nuestra página de Facebook: Finanzas a Prueba de Caos. Así también te invito a que nos escribas a educacionfinanciera.in@gmail.com o envíanos un inbox a @finanzasapruebadecaos.

Una fábula para reflexionar…

Ponte cómodo y veamos este cuento revelador donde los protagonistas son “un economista y un pescador”:

Un economista que se encontraba de vacaciones en un pueblito costero en algún lugar del mundo, estaba paseando por el muelle cuando vio que llegó a la orilla, un pequeño bote con un pescador. Dentro de ese pequeño bote el pescador traía, varios atunes amarillos de buen tamaño.

El economista se dirigió al pescador y comenzó a elogiarlo por la calidad del pescado y a su vez, le preguntó cuánto tiempo la había llevado pescarlos. El pescador respondió que… solamente le había llevado un poco de tiempo. El economista –asombrado- le preguntó: “¿Amigo, por qué no permaneces más tiempo en la mar y sacas más atunes?”.

El pescador le contesta: “Pues no es necesario más tiempo… con lo que pesco tengo lo suficiente para satisfacer las necesidades básicas de mi familia”. El economista le volvió a preguntar: “¿Qué haces con el resto de tu tiempo libre?”. El pescador contestó: “Duermo tranquilo, pesco un poco, juego con mis hijos, platico con mi señora, María, y subo todas las noches al pueblo donde como y además toco la guitarra con mis amigos. Tengo una vida, feliz y ocupada”.

El economista reflexionó un momento y como el pescador le cayó en gracia, replicó: “Amigo, yo soy un MBA de Harvard y podría ayudarte a que tengas un negocio exitoso. Primero deberías gastar más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote más grande, después con los ingresos que te generara el bote más grande podrías comprar varios botes, si todo va bien al cabo de un tiempo tendrías… ¡una flota de botes pesqueros! Ahora bien, en vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías hacer directamente a un procesador e incluso abrir tu propia procesadora. Es más… Tú deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Para un mejor éxito debes de salir de este pueblo e irte a la Ciudad de México, luego a Los Ángeles y posiblemente a Nueva York, desde donde manejarías tu empresa en expansión”.

El pescador preguntó: “Pero… ¿Cuánto tiempo tarda todo eso?”. A lo cual respondió el economista: “Entre 15 o 20 años”. “¿Y luego qué?”, pregunta el pescador. El economista se rió y dijo que esa era la mejor parte.

“Cuando llegue la hora deberías anunciar una OPI –Oferta inicial de acciones– y vender las acciones de tu empresa al público. Te volverás rico, tendrás millones y millones…”. “¿Y luego qué?”, nuevamente pregunta el pescador. “Luego te puedes retirar. Te mueves a un pueblecito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, hacer la siesta con tu mujer, subir todas las noches al pueblo donde comas y toques la guitarra con tus amigos”. El pescador le miró fijamente y le respondió: “¿Acaso todo eso… no es lo que tengo ya?”.

Este relato financiero nos nuestra el razonamiento de dos individuos que tienen distintas formas de ver la vida cotidiana -totalmente opuestas- en una sociedad globalizada y obsesionada con el dinero, la cual busca a toda costa el mantener un estatus de vida “de prosperidad a toda costa”.

Sin embargo, como esta pequeña fábula lo muestra, el éxito financiero no siempre conlleva una sensación de satisfacción personal, es por ello por lo que, antes de que te emociones por llevar a cabo algún proyecto de emprendimiento o inversión, primero deberías de poner tus planes en las manos de Dios, como dice en las Escrituras: “Sólo Yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza”, libro de Jeremías 29:11. Después puedes realizarte un examen psicológico y conocer tus fortalezas y debilidades, tus oportunidades y amenazas (FODA). Es necesario conozcas qué es lo que realmente quieres y a qué estás dispuesto a renunciar por alcanzar las metas futuras. Claro está que también tienes que hacer un análisis de tu capacidad económica para emprender el proyecto.

Es muy importante que hagas las cosas bien, tomes tu tiempo y tengas claro tus prioridades, pero, sobre todo, que tú tengas en tu corazón, los principios y valores correctos para que lleves una vida integralmente próspera. Si tú no lo haces tenlo por seguro que puedes caer en la estadística de vidas desperdiciadas que buscaron lograr la felicidad… que ya la tenían, pero que nunca la quisieron ver. La verdadera felicidad consiste en vivir una vida en contentamiento. Aclaro nuevamente contentamiento no es conformismo. Desafortunadamente hay muchos “gurús” que te hablan de emprendimiento, pero nunca te informan de las letras chiquitas tales como… prepararse.

Espero te haya gustado esta pequeña fabula, es mi deseo que nuestro Señor te llene de bendiciones.

¡Hasta pronto!

* Instructor Financiero – Cultura Financiera

Email: educacionfinanciera.in@gmail.com

Instagram: finanzasapruebadecaos