El Mañana de Nuevo Laredo

Padre Leonardo López Guajardo

Compartiendo Opiniones

Padre Leonardo López Guajardo

17 junio, 2020

Una historia a recordar



El pasado lunes se celebró un aniversario más de la fundación de Nuevo Laredo. Desafortunadamente por la situación que estamos viviendo, pasó desapercibido.

En el conocido sitio de Wikipedia, transcribo parte del resumen de la historia de Nuevo Laredo:

“La ciudad tiene 405,000 habitantes según el censo de 2018. Siendo así la 40° ciudad más poblada de la República Mexicana y la 3° de Tamaulipas.

Nuevo Laredo en realidad es una ciudad de reciente fundación, pues constituye la parte geográfica del lado mexicano de una ciudad más antigua, que se ubicaba a ambos lados del río Bravo, llamada Laredo. Laredo fue fundado en 1755 bajo el nombre de Villa de San Agustín de Laredo, en lo que entonces era la provincia novohispana de Nuevo Santander, por Tomás Sánchez de la Barrera, quien por órdenes del gobernador José de Escandón estaba establecido al sur de la provincia de Texas Mexicana. El propósito de su fundación fue colonizar los áridos y remotos territorios del norte de la Nueva España. Sin embargo, simultáneamente el presidente de los Estados Unidos de América, James K. Polk, también tenía la intención de expandir los territorios de ese país y así tener hegemonía sobre cualquier potencia europea.

En 1840, Laredo fue la capital de la República del Río Grande, instalada como rebelión al gobierno de Santana, volvió a ser territorio mexicano por fuerza militar. La anexión de Texas a los Estados Unidos de América en 1845 propició la guerra en contra de México, llamada guerra Intervención Estadounidense en México ante los intereses expansionistas de E.U.A. Sin embargo, fue después de la Guerra de Intervención Estadounidense en la que México vio desmembrado su territorio y tras establecerse, en el Tratado de Guadalupe Hidalgo, el río Bravo como la nueva frontera internacional, que esta población se convirtió en territorio estadounidense. Un referéndum fue tomado en la ciudad, que votó de forma aplastante para solicitar el gobierno militar estadounidense a cargo del área para volver la ciudad a México. Sin embargo, esta petición fue rechazada y los pobladores que se negaron a ser anexados a territorio estadounidense y desearon seguir siendo mexicanos, cruzaron el río al margen sur y fundaron lo que hoy es la norteña ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas. La ciudad de Nuevo Laredo desde su fundación hasta cerca de 70 años después permaneció como una ciudad mexicana hasta que se suscitó la guerra de 1847 en que por obra del Tratado de Guadalupe Hidalgo en febrero de1848, y con esto queda dividida la ciudad en dos, así surge Nuevo Laredo.

La fundación formal del actual Nuevo Laredo fue el 15 de mayo de 1755, desde entonces situándose al margen del río Bravo. Cuando Laredo y Nuevo Laredo eran una ciudad.

El 30 de mayo de 1848, México y los Estados Unidos establecen una nueva línea divisoria que termina dividiendo en dos a la poca poblada Villa de San Agustín de Laredo. Es entonces cuando el 15 de junio de 1848, el gobernador de Tamaulipas, Francisco Vital Fernández, se dirige a Andrés Martínez, último alcalde de Laredo elegido en la margen izquierda del río Bravo, y le da a conocer la nueva línea divisoria y la mutilación del territorio tamaulipeco y por lo tanto, la pérdida para Tamaulipas de la parte norte del río Bravo de la Villa de Laredo y se llamaría en adelante Nuevo Laredo.

Nuevo Laredo no fue una fundación formal, ya que no existen, o al menos no se han localizado, documentos o acta de fundación. Cuenta la tradición que las 17 familias habitantes de Laredo, al enterarse de que la Villa habría de formar parte del territorio estadounidense, decidieron seguir siendo mexicanas y se quedaron en la parte sur del río. Estas familias incluso desenterraron a sus difuntos para trasladarlos y sepultarlos en Nuevo Laredo, para que siguieran siendo mexicanos. De ahí surge el lema de la ciudad: ‘Siempre con la Patria’”.

Esta es la parte del inicio de la historia, cuyo desarrollo nos corresponde escribir a nosotros. Pero en ello, usted tiene la última palabra.

[email protected]

Más opiniones de
Padre Leonardo López Guajardo

5 agosto, 2020

‘¡Castigo de Dios!’

29 julio, 2020

Hace 15 años

22 julio, 2020

¡Denme un like!

8 julio, 2020

El mensaje

1 julio, 2020

Prejuicios

24 junio, 2020

Incertidumbre