El Mañana de Nuevo Laredo

Álvaro Morales

Sentir Cívico

Álvaro Morales

26 julio, 2020

Una insana obsesión



“La justicia, aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera”.- Horacio

Sí trajo los vientos de cambio, acompañados de tormenta, de dolor. Francisco García Cabeza de Vaca llegó apoderándose de la justicia, doblándola, comprándola, tejiendo su camino al poder en una telaraña de perversidades. Se creyó omnipotente. Con aires autoritarios desmoronó la justicia y se apoderó de la ley. 
Afianzar su gubernatura era el primer paso. Después, con el auspicio de la justicia doblada, fue destruyendo poco a poco a sus adversarios. Ocurrió en Hidalgo, en San Fernando, en Matamoros, en Reynosa, en Nuevo Laredo, en Mante. A finales del 2017 y principios del 2018 se hizo evidente su mano judicializando a sus adversarios. Nunca pensando en el bien de Tamaulipas, sólo en su beneficio, en su propio poder.

En Nuevo Laredo su obsesión se volvió evidente en contra de un apellido: Canturosas. Sólo bastó que el nombre de Carlos Canturosas se escuchara como posible candidato de Morena y que él, Carlos, rechazara la invitación del Gobernador para formar parte de su gabinete como Secretario del Trabajo. Desde entonces la fijación de Cabeza de Vaca en contra de Carlos y su familia se volvió enfermiza.
Primero intentaron manchar su nombre ligándolo mediáticamente a un lamentable crimen. Después su tío, Rodolfo, fue privado de su libertad por dicho crimen a pesar de su inocencia evidente. No alcanzo siquiera a imaginar el dolor de Carlos y su familia ante esto, ante las amenazas, ante ver a su tío inocente en prisión. No alcanzo a imaginar y por eso entiendo que haya decidido anteponer la integridad física de su familia ante una contienda electoral. El tiempo dio la razón y un año ocho meses después Rodolfo salió libre, inocente, evidenciando en su juicio la fabricación de pruebas y la corrupción de la justicia.

Pero la obsesión no cedió. Apenas semanas después de la detención de Rodolfo comienzan a abrirse carpetas de investigación en contra de Carlos Canturosas. Tres hasta la fecha. Llenas de mentiras, de violaciones a los derechos humanos, de inconsistencias e ilegalidades.

La primera carpeta se judicializó, la primera orden de aprehensión. Carlos la peleó y la ganó. Hubo una segunda, Carlos volvió a dar la cara, el proceso está en curso. Recientemente una tercera, usando los mismos hechos de la primera carpeta, una falta al principio de “Non Bis In Ídem”, nadie puede ser juzgado dos veces por los mismos hechos. 

Se habló de una ficha roja en septiembre del 2019. Nunca existió. La Interpol misma negó la existencia de dicha ficha en octubre del año pasado. Pero eso no impidió que el gobierno del Estado enviara boletines en ese tiempo a diversos medios locales y nacionales para manchar con mentiras el nombre de Carlos Canturosas.
Recientemente, y a causa evidente de que los tiempos electorales se aproximan, vuelve la enfermiza obsesión de manchar el nombre de los Canturosas. De nuevo la mentira. Una orden nueva, la que mencioné, fundada en hechos ya juzgados y ganados. Todo con la intención del Gobernador de usar las herramientas legales en contra de sus adversarios, de quienes son una verdadera amenaza para su proyecto autoritario.

Es entendible el pánico que Carlos Canturosas y su apellido le genera al Gobernador. Ahora que se acercan los procesos electorales vuelve a surgir su nombre como una esperanza en el colectivo social para una posible candidatura. Aunque él no lo haya siquiera manifestado. Francisco García sabe muy bien que sólo un Canturosas puede ganar Nuevo Laredo, y sabe la amenaza que eso representa para su proyecto, para sus planes transexenales.

Pero todo el dolor que ha causado, las injusticias a los Canturosas, a los otros cinco periodistas presos injustamente, a todos los presos políticos del Estado que han pagado con llanto el hambre de poder del Gobernador, todo se paga y la justicia, aunque haya sido manchada, tiene de la costumbre de corregir el rumbo.

Hoy el Gobernador es señalado por cometer un delito. Ahora sabe lo que sus perseguidos han sentido. Ahora recuerdo aquellas palabras de Mahatma Gandhi que sentencian lo siguiente: “Cuando me desespero, recuerdo que a través de la historia, los caminos de la verdad y del amor siempre han triunfado. Ha habido tiranos, asesinos, y por un tiempo pueden parecer invencibles, pero al final, siempre caen”.

La razón y la justicia serán siempre las armas del que lucha por la libertad.

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