El Mañana

viernes, 28 de febrero de 2020

Catón
De política y cosas peores Catón

Una sombría taza de café

17 enero, 2020

“Antes de irnos a la cama deberías decirme algo”. Eso le pidió la linda chica al rudo sujeto en la habitación número 210 del popular Motel Kamagua. Replicó el majadero: “No suelo gastar tiempo en eso. Dejo que mi atributo de varón hable por mí”. Cuando la muchacha lo vio al natural le dijo: “Veo que eres hombre de pocas palabras”… Dulcibella le contó a Susiflor: “Siempre hago el amor con la luz encendida”. Preguntó Susiflor: “¿Por qué?”. Explicó Dulcibella: “Mi novio deja abierta la puerta del coche”… Don Celerino se disponía a ir a su trabajo, pero la visión de su esposa bajo la ducha le inspiró otro pensamiento. Le propuso a la señora: “¿Qué te parece si nos echamos un rapidito?”. Respondió ella: “¿Acaso sabes otros?”… El golfista hizo su tiro, pero no le acertó a la pelotita. Dijo para justificarse: “Me distrajo alguien que pasó”. En el segundo intento falló de nuevo. Adujo: “Se oyó un grito, y eso me desconcentró”. Hizo un tercer tiro y lo falló otra vez. Explicó: “La sombra de esa nube me sacó de onda”. Intervino su compañero de juego: “Déjale algo a lo indejo ¿no?”… Himenia Camafría, madura señorita soltera, conoció en una fiesta a cierto médico joven y de buenas prendas físicas. Le dijo con un mohín de coquetería: “Compadézcase de mí, doctor. Sufro de sinusitis”. Respondió el guapo facultativo: “No advierto en usted ninguno de los síntomas de la sinusitis”. “Sí, doctor -insistió ella-. Soy célibe y doncella. Estoy sin-usitis”… Don Chinguetas salió de la casa para ir a su oficina, pero al ir en el automóvil se percató de que había olvidado su portafolio. Regresó y subió a la recámara por él. Al pasar frente al baño vio a su mujer sin ropa pesándose en la báscula. “¿Cuánto hoy, nena?” -le preguntó al tiempo que le daba una palmadita en el trasero-. “Lo de siempre -respondió ella sin volver la vista-. Un botellón de diez litros y 12 botellines de uno”… Alguien le preguntó a Usurino Matatías, el avaro mayor de la comarca: “¿Dónde pasarán tu esposa y tú las vacaciones?”. Respondió el cicatero: “En el Pacífico”. Se admiró el otro: “¿En una playa del Pacífico?”. “No -precisó Matatías-. En el pacífico refugio de nuestro hogar”… Astatrasio Garrajarra, ebrio con su itinerario, fue a una fiesta e invitó a bailar a una señora. Ella vaciló. Le dijo: “Se ve usted bien borracho”. Replicó Garrajara haciendo una graciosa reverencia: “Es usted muy amable, hermosa dama. Y sobrio me veo mucho mejor”… En el momento del amor el esposo de doña Frigidia le preguntó: “¿Te lastimé?”. “No -se extrañó ella-. ¿Por qué me lo preguntas?”. Explicó el marido: “Como te moviste…”… El ministro de Hacienda le informó al Presidente: “La crisis económica se está poniendo cada vez más dura, Su Excelencia. Supimos de varias mujeres que hace un año decidieron dedicarse a la prostitución, y es fecha que todavía son señoritas… Doña Macalota despertó a medias de la noche y se percató de que su esposo, don Chinguetas, no estaba ya en la cama. Se levantó, se puso una bata y fue a buscarlo. En la cocina lo encontró, sentado ante la mesa y bebiendo con actitud sombría una taza de café. Le preguntó, solícita: “¿Qué te pasa, Chingue?”. Respondió él: “¿Recuerdas que éramos novios, y una noche nos quedamos solos en tu casa?”. “Lo recuerdo” -contestó doña Macalota-. “Y ¿recuerdas -prosiguió don Chinguetas-, que empezamos a acariciarnos y a besarnos en modo tal que nos excitamos grandemente?”. “Lo recuerdo también” -repitió doña Macalota sin entender a dónde iba su marido-. “¿Recuerdas -continuó el señor- que te acosté en el sillón grande de la sala y ahí mismo empecé a hacerte el amor?”. “Claro que lo recuerdo -dijo doña Macalota-. ¿Cómo podría olvidarlo?”. “Y ¿recuerdas -siguió el esposo- que en eso llegó tu papá, me puso el cañón de su escopeta en salva sea la parte y me dijo que si no me casaba contigo me enviaría 20 años a la cárcel?”. Volvió a contestar doña Macalota: “Sí lo recuerdo”. Dijo entonces don Chinguetas con acento sombrío: “Hoy habría salido”… FIN.