El Mañana

miércoles, 19 de junio de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

¡Vamos Tecos!

7 abril, 2019

Que esta sea la buena porque ya no aguantamos tantos amagos y burla hacia nuestra gente, como tampoco el despilfarro del dinero del mismo pueblo, todo con la excusa del traer y asentar el beisbol profesional, pero que sólo ha sido prestado desde 1976.

No, no somos El Grinch del Beisbol, sólo no queremos que se mofen de nuevo de nuestra gente, pues las idas y venidas del beis no sólo nos han costado amarguras, sino que también nos ha resultado en la pérdida o “inversión” de muchos millones de pesos.

Sí, el profesional “juego de pelota” (como es que llaman nuestros viejos a ese deporte de multitudes) ha tenido sus buenos desembolsos, dinero de la cuidad, de nuestra ciudadanía, capital que se ha destinado para engordar carteras de gente particular, varios masioares llegados de lejos, ni qué decir de algunos funcionarios municipales del momento, en todos estos años.

Deseamos que esta afición por Los Tecolotes crezca todos los días para quedarse en definitiva, que nuestra raza se vaya volviendo fanática de “hueso colorado”, como muchos lo fuimos entre 1977 y 1989 (sólo por citar los dos últimos años en que campeonamos), o más atrás, nuestros antepasados, en la gloriosa década de los 50, tiempos dorados del equipo local, con bicampeonato en 1953 y 1954, así como un tercer trofeo en 1958.

Que no seamos una afición solamente de inauguración de temporada, sino que nos convirtamos en una cada día más creciente, para que así, luego mudemos de nuevo -si la seguridad pública en la ciudad, lo permite- al estadio que se construyó en la “Ciudad Deportiva Nuevo Laredo”.

Porque con costo supuesto de 171 millones de pesos, sin citar las mejoras que se le han venido haciendo desde ese inaugural año de 2008, ese parque de pelota, es hoy un verdadero elefante blanco, allá en el lejano poniente.

Que esta temporada de primavera-verano de 2019, Nuevo Laredo tenga un trabuco tan exitoso, que su afición no quepa en el glorioso Parque La Junta de Porfirio Díaz y Moctezuma (ahora calle Venustiano Carranza para las nuevas generaciones) y que se tenga que mudar de nuevo a aquella Ciudad Deportiva, del poniente, esa en la que este 2019, se presume que le estrenaron un nuevo pavimento y también alumbrado público, facturados en 9 millones de pesos, instalados sobre el Segundo Anillo Periférico, vialidad que pasa justo por enfrente del estadio, obra que fue anunciada desde el 15 de noviembre de 2017, pero llevada a cabo hasta ahora y ya supuestamente terminada el 6 de febrero por este gobierno actual (las fechadas publicaciones al respecto, no permiten mentir).

Y que los 15 millones de pesos invertidos en el presente año 2019 al Parque La Junta (sin contar los cariñitos de hace pocos años, para mantener en pie al vetusto edificio, trabajitos que le costaron una reducción en espacio para espectadores), queden para que en ese parque de 5 mil aficionados, se promueva a niveles insospechados, el verdadero deporte amateur, el recreativo, el de la convivencia familiar, a la vez que el de desarrollo atlético y mental de nuestra niñez y juventud.

Y que allá en el inutilizado estadio del poniente, se haga valer el supuesto dinero que Daniel Peña Treviño, Ramón Garza Barrios, Benjamín Galván Gómez y Carlos Canturosas le metieron en su debido tiempo, allá caben 7 mil 555 aficionados cómodamente sentados y ni hablar de que pueden crecer sus instalaciones, en millares de asientos más, con futuras gradas, pues se trata de un sitio despejado y virgen.

Pero que ya no nos traigan a equipos fuereños, como en el 2015 a Los Broncos de Reynosa, que por 10 millones de pesos (más otro capital no aclarado en apoyos al equipo), vinieron a jugar 27 encuentros, donde “jugar” es la palabra correcta a emplear, pues sólo se burlaron de la afición local.

Pero ahora sí “ya tenemos equipo de casa”, así entrecomillado, dicho con bastantes reservas, aunque podamos herir susceptibilidades.

¿Será? Y ahora ya tenemos dos estadios, para presumirles a propios y extraños, más bien con tres parques, pues el de Laredo, Texas, también cuenta y cuenta mucho, porque se trata de adorados y deseados dólares.

Así que ¡vamos Tecos!