El Mañana

jueves, 18 de abril de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

WTC una piedra en el zapato para la AAANLD

12 abril, 2019

No es nada raro que las autoridades municipales que gobiernan a Nuevo Laredo, Tamaulipas, casi siempre actúen en silencio ante su propia ciudadanía, que emprendan acciones sin esa consulta obligada, pero, el que tomen una decisión sin invitar, el hacer partícipes a esa principal fuerza comercial local que por décadas le ha dado vida a esta frontera sí que es delicado, entonces se podría considerar esa imposición del WTC una piedra en el zapato para la AAANLD.

Al saberse que la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo (AAANLD) por siempre ha sido ese doble pulmón que ha generado economía, progreso y dirección a esta frontera, de donde se desprenden beneficios directos e indirectos hacia una gran cantidad de negocios, empresas de neolaredenses que gracias a su labor subsisten.

Entonces, si en este momento se hiciera un comparativo de las acciones que han emprendido los funcionarios, los políticos, en sí el gobierno municipal para con Nuevo Laredo en cuestión de economía, cierto es que no les han sido nada favorables; programas, proyectos que tan sólo han sido sí de gran renombre, generadores de gastos y espectacularmente anunciados, pero escasos de esos resultados deseados.

Mas sin embargo, los agentes aduanales a través de su excelente y firme asociación, año con año han demostrado que sus programas emprendidos han generado esa efectividad, esa realidad palpable y visible, en consecuencia, convertidas sus acciones en progreso, en ese verdadero estímulo económico no tan sólo para un sector comercial, sino para todo Nuevo Laredo.

Cierto es que esta asociación denominada Word Trade Center (WTC) sí que es influyente en el círculo económico mundial, que trascienden sus operaciones a través de innumerables empresas punteras, exitosas, pero que por igual son exigentes en su coparticipación de sus nuevo socios, esos que a través de ellos se aventuran a explorar sus adheridos campos comerciales internacionales.

Pero, bueno sería saber y a través de la autoridad municipal, si los directivos del WTC van a pagar una renta por ocupar momentáneamente las instalaciones del Centro Cultural, si van a cubrir los gastos y permisos municipales por adquirir esas 15 hectáreas en donde tienen proyectado desarrollar, el terreno mismo, si por igual serán esos generadores de economía anticipada, y no una carga para este Municipio en lo que arrancan sus operaciones.

Saber asimismo sobre quién recaerá la responsabilidad de darle mantenimiento a ese futuro edificio representativo del WTC, los servicios públicos, sueldos, rentas o compras de equipos, en sí todo lo que involucre su operatividad.
Saber cuánto cuesta la membresía anual, si es en pesos, en dólares, si la va a pagar el Municipio, si se la van a endosar al ciudadano a través de sus obligaciones con el Municipio o Estado, o de plano recaerá a todos los que se afilien a ese programa comercial, si tiene un periodo de obligatoriedad, y si ésta no se cumple cuánto costará la penalización y quiénes la van a pagar.

Debe de existir mucha más transparencia en este tipo de negociaciones que se realizan en Nuevo Laredo, así saber por igual qué tanto impacto negativo tendrá este proyecto sobre las empresas ya actualmente establecidas, llámese pequeños emprendedores, medianas o hasta sobre esos grandes empresarios locales, que se sientan amenazadas, desplazadas por firmas transnacionales, globalizadas.

Debe quedar claro que en este momento nada atractivo tiene Nuevo Laredo para que la WTC venga, se interese así nada más, entonces algo le están ofreciendo, algo está en juego, algo que probablemente será una desagradable sorpresa para muchos generadores de economía a nivel local.

No es por demás recalcar que en otros estados en donde tiene funcionalidad esta asociación, se han tenido problemas con respecto al pago de la membresía como el mismo Veracruz, precisamente en el cambio de administración, o que por igual se han tenido problemas como sucedió en Guadalajara en cuestión de sus manejos en ciertos rubros comerciales.

Entonces si es costumbre que al pueblo no se le informe cuándo se aprobó y cuándo se hizo público dicho convenio con la WTC, deberán tenerlo muy en cuenta los agentes aduanales de Nuevo Laredo, los empresarios transportistas al existir el riesgo que se les ofrezca a estos foráneos toda la operatividad comercial internacional.

Entonces si es costumbre que al pueblo no se le informe cuándo se aprobó y cuándo se hizo público dicho convenio con la WTC, deberán tenerlo muy en cuenta el Consejo de Instituciones, la Cámara de Comercio, Canacintra, en sí todos los que de cierto modo impulsan la economía, al ser factible el ser desplazados sus asociados por grandes firmas comerciales.

Entonces si es costumbre que al pueblo no se le informe cuándo se aprobó y cuándo se hizo público dicho convenio con la WTC, deberán estar muy alertas pues cierto es que no vienen a poner pizzas, pollo frito ni hamburguesas, sino por algo más grande como es el Puente del Comercio Mundial, grandes bodegas, explotación de cárnicos, futuros recintos fiscalizados.

Cierto es que la Iniciativa Privada, propiamente los agentes aduanales sí que saben de negocios, por lo mismo todo lo que emprenden en economía, casi siempre les sale absolutamente bien.

Cierto es que la autoridad municipal, propiamente sus funcionarios sí que saben de política, por lo mismo todo lo que emprenden en economía, casi siempre les sale absolutamente mal.