El Mañana

viernes, 19 de abril de 2019

Los Redactores
Río Revuelto Los Redactores

¿Y aquí para cuándo?

27 enero, 2019

La frontera tamaulipeca es la única que no tiene Uber, algo que de alguna manera representa para muchos un indicador de progreso, o en este caso del retroceso que tiene la frontera en materia de transporte.

La vecina ciudad de Laredo cuenta ya con este servicio desde hace tiempo, incluso tiene a Lyft como competencia, pero al final, es de mucha utilidad para transportarse en diversas circunstancias en que es preferible no manejar uno mismo, como al salir el fin de semana a los bares.

Sólo para recordar de qué se trata, el Uber es un servicio de transporte que se puede convocar desde una aplicación para el celular y monitorear en tiempo real dónde y quién viene a ofrecer el servicio, además de que no se maneja efectivo, sino que desde un principio aparece el precio a pagar por el trayecto indicado y al final se hace el cobro a la tarjeta.

En muchas ciudades de México y el mundo, este tipo de servicios -en el que existen varias marcas- han ganado mucho terreno, incluso podría decirse que desplazó a los taxis convencionales en este tenor, pues ofrece varias bondades entre las que se encuentra una mayor seguridad y menores probabilidades de incidentes.

En Nuevo Laredo y el resto de Tamaulipas el hecho de no contar con estos servicios obedece a otra serie de conflictos -de intereses-, pues incluso antes que el Uber y similares, surgieron proyectos como el de ecotaxis aquí y en otras ciudades del Estado, pero la presión sindical al gobierno estatal llegó a ser muy fuerte en tiempos de Egidio, cuando aún tenían algo de poder, y fueron lo suficientemente persuasivos para evitar que les llegara competencia.

En la actual administración estatal los sindicatos de taxistas -que conformaban parte del voto duro del viejo PRI- perdieron mucha fuerza, por lo que todo indica que la ausencia de Ubers obedece más bien a una falta de voluntad política y que los empresarios que alguna vez se interesaron en ingresar a Tamaulipas, han perdido toda intención de hacerlo.

Como sustituto similar al Uber, algunos choferes particulares se han organizado para ofrecer entre sus conocidos y personas recomendadas un servicio similar, pero por -la aplicación de mensajería- Whatsapp, claro que esto es más informal, pero al final efectivo.

Esto último sólo es el reflejo del potencial de rentabilidad y la necesidad del servicio que perciben algunos usuarios del transporte en la localidad.