El Mañana

martes, 19 de noviembre de 2019

Adolfo Mondragón
Cosas de mi pueblo y del otro lado Adolfo Mondragón

Y gritó

21 septiembre, 2019

Durante muchos años he conservado la costumbre de ver la ceremonia del Grito, ejerce cierta fascinación sobre mí; sólo una, la he presenciado en vivo, otra mejor nos fuimos a Coyoacán, esperando que hubiera menos gente aunque fue lo mismo. Pero siempre, en todos lados persiste un enorme fervor patrio, algunos lo llaman “patriotero”, de cualquier manera se desborda el amor a la Patria y el orgullo de ser mexicanos. Es la ocasión en que más nos llega la mexicanidad y más hondo la sentimos; cada “Viva” que gritamos, nos sale de lo más profundo de nuestro ser.

Este año no fue la excepción, me senté tranquilamente desde en la tarde frente al televisor para admirar primero el festival de las culturas, novedosa aportación en el que cada uno de los 32 estados envió lo mejor y más representativo de su cultura, todos se lucieron. Así transcurrió la tarde y ya entrada la noche, el sueño me venció, pero de pronto me despertó el grito del Presidente, ya había empezado el momento culminante de la noche, y yo dormido, tanto que lo esperé, afortunadamente me desperté.

Era impresionante el lleno de la Plaza de la Constitución, cientos de miles de ciudadanos no sólo de la Ciudad de México, sino de otras partes de la república, se habían dado cita para vitorear a los héroes que nos dieron patria y libertad. Tenía mucha curiosidad por oír las 20 vivas que anunció López Obrador, ¿a quienes iría a vitorear? No fueron personas en especial, sino a otros aspectos como la paz, la fraternidad universal, a los héroes anónimos, a las comunidades indígenas, aunque se le olvidó Juan Aldama. Pero incorporó a la amantísima Madre de la Patria, Doña Leona Vicario.

Al referirse a la “Fraternidad Universal” obviamente no es con ninguna connotación esotérica de los grupos que llevan esa denominación (ya me lo imaginaba vestido de blanco con barbas y pelo largo), tampoco lo hizo en alusión a algún rito de la masonería (que no tiene nada de malo ser masón, Juárez lo era y Maximiliano también) sino en el sentido más amplio de la hermandad entre los pueblos del mundo, lo cual se me hace muy relevante, aunque muchos mal intencionados trataron de encontrarle otras acepciones a la frase de “Fraternidad Universal”. En el Sindicato de Maestros, siempre terminábamos cualquier oficio con: “Fraternalmente por la educación al servicio del pueblo”. Ese es el sentido de Fraternidad.

Fue inédito que, en el balcón central de Palacio Nacional, se presentara él solo, sin hijos ni parientes, su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, discretamente permaneció un poco atrás y hasta después se paró a su lado. Para variar su atuendo fue muy criticado, que si no traía mangas, que si no era de un diseñador famoso, en fin, con ganas de mortificar cualquier cosa la convierten en espectacular. Posteriormente se supo que era de una casa mexicana, diseño exclusivo y que además fue obsequio al Estado, sólo el conjunto blanco del día siguiente, se puede adquirir en la tienda.

Tengo muy presente la expresión de los rostros tanto del Presidente como el de su esposa, llenos de emoción y con los ojos a punto de lágrimas. Y bueno, no era para menos, el pueblo se le estaba entregando materialmente, no cesaban de gritar “Presidente”, “Sí se pudo”, “Es un honor estar con Obrador”, esos tres gritos se repetían constantemente, quiero imaginar los pensamientos mezclados con los sentimientos, golpeándoles la mente, era el sueño tantos años acariciado y por el que tanto se había luchado, esa noche se hacía realidad y adquiría forma concreta. La noche fue realmente apoteósica.

No sólo fue inédito, sino que será irrepetible. La noche del Grito de este año, quedará para los anales de la historia como el mejor de todos los tiempos. Poco a poco se van venciendo las dificultades y se doblega la resistencia al cambio, poco a poco todos iremos entendiendo que lo que se está haciendo era necesario e impostergable, sólo la inercia queda y cada vez es más débil, sucumbiendo ante el embate y la fuerza del cambio. Si lo que vimos y vivimos la noche del Grito, no es suficiente para aceptar que a López Obrador lo quiere el pueblo, no sé qué más se pueda hacer.

Gracias amable lector por compartir conmigo el recuerdo de esta noche memorable, le deseo un magnífico fin de semana en familia, disfrute el clima, son los últimos calores del año.

Cosas de mi pueblo y del otro lado Adolfo Mondragón

Obligado: Evo

Cosas de mi pueblo y del otro lado Adolfo Mondragón

La J.F.M.M.