El Mañana

sábado, 16 de noviembre de 2019

Extranjero 13 enero, 2019

Optan por el suicidio ocho ex combatientes

Arturo Cabrera es el último caso de suicidio en Laredo

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Por FRANCISCO DÍAZ

LAREDO, TX.- Arturo Cabrera tenía 29 años, era veterano de guerra en Afganistán y apenas esta semana se convirtió en el octavo ex combatiente en Laredo que se quita la vida en Laredo por sufrir una profunda depresión.

“Los focos rojos de alerta están encendidos y muchos no los quieren ver, nuestros veteranos necesitan urgentemente mejores servicios de salud mental porque de lo contrario seguirán quitándose la vida”, advirtió Gabriel López.

El presidente de la Asociación de Veteranos de Guerra en Irak y Afganistán agregó que Cabrera cumplió con su patria, fue un buen soldado y debido a sufrir el Síndrome de Estrés Postraumático, tenía una incapacidad del 50 por ciento.

Cabrera, padre de dos hijos, estuvo en el ejército y desde que regresó comenzó a tener problemas por depresiones y demasiado estrés.
“Estaba en tratamiento, pero no era el adecuado ni suficiente, necesitaba más atención y nadie lo vio, por eso terminó por quitarse la vida”, dijo.
A mediados de la semana, Cabrera fue encontrado colgado en su cuarto mientras trabajaba para una compañía aceitera.

“Es muy triste esto, era un compañero veterano, tenía esposa y dos hijos, da coraje ver cómo estamos perdiéndolos y nadie hace nada para remediar el problema, es urgente tener más y mejores servicios de salud mental”, mencionó.

López dijo que en Laredo hay veteranos con profundas depresiones, con problemas de ansiedad, con el Síndrome de Estrés Postraumático, muchos de ellos desempleados, con adicciones y a nadie le interesa hacer algo por ellos.

“Hay gatillos que hacen explotar las mentes de los veteranos, la mayoría no se pueden ajustar a la vida civil y además, tienen que lidiar con el rechazo en los empleos por su condición de estrés postraumático”, afirmó López.

Agregó que a nivel local se necesitan más servicios de salud mental porque en la clínica para veteranos apenas hay un psiquiatra para atender 400 pacientes y en muchas ocasiones las familias tampoco ayudan porque los rechazan.