El Mañana

jueves, 17 de octubre de 2019

EUA 26 junio, 2019

Óscar y Angie buscaban en EU mejor vida

Ellos tenían miedo ante la situación con la presión del presidente Donald Trump; por eso decidieron cruzar el río Bravo: familiares

La familia había llegado a Matamoros para después pedir asilo político en Estados Unidos.

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Por Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Óscar Alberto, de 25 años y su hija de 21 meses, Angie Valeria, huyeron de la pobreza en El Salvador en abril pasado, antes de ser hallados muertos en el río Bravo el lunes, de acuerdo con el relato de familiares al medio local El Diario de Hoy.

El joven trabajaba en una pizzería y su esposa, Tania, dejó un trabajo en un restaurante de comida china para cuidar a su bebé.

Después, según el portal, partieron hacia EU en busca de mejorar la vida de la menor.

Wendy, hermana de Óscar Alberto, dijo a El Diario de Hoy que la pareja estaba intranquila tras pasar unas semanas en México, por lo que quisieron cruzar. “Ellos decían que tenían miedo por cómo se estaba poniendo la situación con los migrantes con la presión de Trump; por eso decidieron cruzar el río. La idea de ellos era entregarse a la migración de Estados Unidos”, afirmó al medio informativo.

Según el medio local, Tania llamó a la madre de Óscar para informarle de su muerte. “No se vaya a poner mal, pero Óscar se me murió; Óscar y la niña se me ahogaron”, habría dicho la mujer según el relato del medio.

La familia había llegado a Matamoros para después pedir asilo político en Estados Unidos. Sin embargo, ante la desesperación por la lentitud en los trámites decidieron junto con otros migrantes cruzar el río Bravo, según señaló la mujer.

Óscar cruzó primero a su hija y la dejó en la otra orilla. Regresó por su esposa, pero al alejarse notó que la niña se estaba acercando al agua y regresó por ella. La corriente los arrastró a ambos y fueron hallados el lunes por la mañana.

En tanto, Rosa Ramírez mostró su dolor por la muerte de su hijo y su nieta.
En entrevista con medios de ese país, describió la travesía migrante que él inició desde el 3 de abril en el Municicipio de San Martín, perteneciente al Departamento de San Salvador.

Posteriormente, la familia salvadoreña decidió partir desde una estancia migratoria en Tapachula, Chiapas, por no ver avances en su solicitud de asilo en Estados Unidos, contó la madre llorando.

Con dos juguetes que Valeria usaba a diario, la abuela pidió ayuda para poder repatriar a sus familiares y darles entierro en el cementerio La Bermeja.

“Lamentablemente sucedió lo que ya saben, estamos pidiendo la fuerza a Dios porque él es el único que se nos da fortaleza nada más”, dijo.