El Mañana

sábado, 21 de septiembre de 2019

Nuevo Laredo 13 septiembre, 2019

Para Fernando, ir a clases es ser feliz

Fernando es feliz aprendiendo. FOTO: EMMA TREVIÑO / EL MAÑANA

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Por Emma Treviño

A dos semanas del regreso a clases, Fernando Carmona Molar se levanta a muy temprana hora para alistarse e ir de la mano de su madre, Sandra Carmona, a la escuela y aprender a leer, sumar, hacer amigos y jugar.

Para Fernando, de 6 años, no es nada fácil ya que sufre de hidrocefalia y hay días en que se siente mareado, mas no ha sido motivo para faltar a la escuela, por lo que siempre se levanta contento de poder cumplir a diario su sueño de asistir a clases. Luego de muchos intentos en otras instituciones que le negaban la oportunidad, fue la primaria Miguel Alemán Valdez donde le dijeron que sí.

La escuela se ubica en Villas de San Miguel, sector donde Fernando vive con su madre y sus hermanos.

“Estoy bien contento, me gusta mucho mi salón de clases”, afirmó el pequeño Fernando, quien espera con ansias aprender todo lo que le enseñe su maestra Gisela.

“Mi maestra es muy buena, me explica y me tiene mucha paciencia”, dijo el niño acompañado por su madre a la escuela, ya que por su condición, el director le pidió que estuviera con él en clase y a la hora del recreo.

“Acepté gustosa porque era el sueño de mi hijo, él está muy contento porque tocamos muchas puertas y se no cerraban, hasta que llegamos aquí en donde el director y los maestros se han portado muy bien”, dijo Sandra, la madre de Fernando.

Mencionó que su hijo está emocionado, le echa muchas ganas a las clases pues quiere aprender rápido.

“Sabemos que será poco a poco, aquí lo importante es que está en la escuela. Y lo mejor de todo, es que siempre se levanta contento de cumplir este su sueño”, manifestó.

Prácticamente la vida de Fernando cambió y para bien, pues la iniciación primaria es el primer paso para que sea un joven exitoso e independiente.
Sandra agradeció a los neolaredenses que la apoyaron para que su hijo asista a la escuela con todo lo necesario: su uniforme, zapatos, sus útiles y mochila.

“Sin el apoyo de la gente nada de esto sería posible, pero aquí estamos y seguiremos firmes cumpliendo los sueños de Fernando”, concluyó Sandra.