El Mañana de Nuevo Laredo

4 julio, 2020

¿Qué es la peste negra y cuáles son sus síntomas?


Qué es la peste negra y cuáles son sus síntomas
Foto: Pixabay


Una región de Mongolia fue puesta en cuarentena luego de un brote de esta enfermedad. Pero, ¿qué es?, ¿cómo se transmite y cuáles son sus síntomas?

Por Debate | El Financiero


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CIUDAD DE MÉXICO.- Mientras la pandemia del COVID-19 se mantiene en gran parte del mundo, Mongolia ha cerrado sus fronteras con Rusia debido al resurgimiento de una plaga característica de la Edad Media: la peste negra.

De acuerdo a las autoridades sanitarias del país asiático, hasta la fecha han muerto dos personas por esta enfermedad en la ciudad de Tsetseg, quienes al parecer contrajeron la peste por haber consumido carne de marmota. ¿Pero qué es la peste negra, cuáles son sus características?

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¿Qué es la peste negra?

Peste negra es como se le conoce a la epidemia de peste bubónica más mortal en la historia de Europa, la cual asoló el continente a mediados del siglo XIV (entre 1346 y 1347), matando a unas 25 millones de personas, es decir, un tercio de la población europea.

Se trata de una infección letal producida por la bacteria Yersinia pestis, transmitida a los humanos a través de la picadura de pulgas infectadas que habitan en ratas u otros roedores.

Sus síntomas son agresivos y se manifiestan entre 16 y 23 días después de la picadura, el que le dio el nombre de peste negra es precisamente la aparición de bubones negros que luego se rompen supurando un líquido con olor pestilente.

Estos son los síntomas más comunes, de acuerdo a varios cronistas de la época, entre ellos Giovanni Boccaccio:

  • Fiebre alta, puede rebasar los 40 grados centígrados.
  • Toser sangre.
  • Sangrado por la nariz y otros orificios.
  • Sed aguda.
  • Manchas en la piel de color azul o negro causadas por hemorragias cutáneas.
  • Aparición de bubone negros en las ingles, axilas, brazos, piernas, cuello o tras las orejas, debido a la inflamación de los nódulos linfáticos.
  • Gangrena en la punta de las extremidades.
  • Los bubones se rompen y supuran líquido con olor pestilente.

Las precarias condiciones higiénicas de la época, así como la coexistencia de humanos y ratas en graneros, molinos, casas y embarcaciones (por las cuales se cree que llegaron desde Asia las ratas infectadas), fueron factores decisivos para la rápida propagación de la enfermedad.

Apenas se manifiestan los primeros síntomas después de 16 a 23 días de la picadura, bastan 3 o 5 días más para que el paciente muera si la enfermedad no es tratada. “Muerte negra” es como llamaron a esa pronta muerte acompañada de los agresivos síntomas.

Además de recibir la picadura de una pulga infectada, existen otras formas de contagio de la peste: puede ser a través de la sangre (peste septicémica) o llegar a los pulmones y provocar la peste neumónica.

Si bien la gran mayoría de personas que contraían la peste morían, algunas pocas -sólo las que enfermearon de la variante bubónica- sobrevivieron. Una vez que se recuperaban, no contraían nuevamente la enfermedad.

Tratamiento

Es claro que los médicos de la Edad Media no estaban preparados para una enfermedad como la peste, de la cual no se tenía ningún conocimiento previo ni herramientas de investigación científica; a lo mucho recomendaban a los pacientes descansar y trasladarse a otras áreas con aire limpio.

En la actualidad es posible prevenir la peste bubónica a través de la erradicación de roedores en ciudades. También existen distintos antibióticos que son usados como tratamiento, como la gentamicina, doxiciclina y estreptomicina, que reducen el riesgo de muerte a un 10%.

Origen de la peste negra

Se cree que la peste bubónica tiene su origen precisamente en Mongolia, país donde ha surgido el nuevo brote este 2020, y que el primer punto por el cual llegó a Europa fue en la península de Crimea, que en 1346 era asediada por el ejército mongol, en cuyos soldados se manifestó la enfermedad.

Se ha dicho que los mongoles extendieron el contagio arrojando sus muertos de peste al interior de los muros de la ciudad a través de catapultas, aunque lo más probable es que haya sido a través de las ratas con las pulgas infectadas.

Apenas se enteraron de la nueva epidemia, los mercaderes genoveses que allí se encontraban huyeron aterrorizados a Italia, llevando consigo la bacteria. De ahí se propagó al resto de Europa a través de las mercancías transporatadas en barcos, por lo que los principales focos de infección fueron las grandes ciudades.

De las ciudades se propagó a las villas y pueblos, ya que muchos huían al campo al presenciar los brotes en la ciudad. De esta manera la peste negra se extendió y en poco tiempo logró matar a millones de personas.

Entre las pocas regiones que lograron eludir la plaga se encuentran Finlandia e Islandia, ya que al parecer la enfermedad no lograba propagarse con igual efectividad en en las latitudes más frías y con menor humedad.

Diagnóstico de la peste

La confirmación de la peste requiere pruebas de laboratorio. La mejor forma de confirmar que un paciente tiene peste es identificar Y. pestis en muestras de pus de un bubón, de sangre o de esputo. Hay diferentes técnicas para detectar un antígeno específico de Y. pestis. Una de ellas consiste en una prueba rápida con tiras reactivas que ha sido validada y que hoy en día se utiliza mucho en África y Sudamérica, con el respaldo de la OMS.

Tratamiento

Los antibióticos y el tratamiento de apoyo son eficaces si la peste se diagnostica a tiempo. Si no se trata, la peste neumónica puede ser mortal a las 18 a 24 horas del inicio de la enfermedad, pero los antibióticos utilizados habitualmente contra las enterobacterias (bacilos Gram-negativos) pueden curarla si se administran con prontitud.

Prevención

Las medidas preventivas consisten en informar a la población en el momento en que la peste zoonótica esté presente en su entorno y en recomendarles que tomen precauciones contra las picaduras de pulgas y no manipulen cadáveres de animales.

También debe evitarse todo contacto directo con tejidos y líquidos corporales infectados. Deben aplicarse las precauciones generales durante el contacto con pacientes posiblemente infectados y la obtención de muestras.


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