El Mañana

jueves, 23 de mayo de 2019

Nuevo Laredo 20 abril, 2019

Recuerdan la crucifixión de Jesús

Cientos de fieles católicos participaron en el Viacrucis de la Catedral del Espíritu Santo, ayer por la mañana, y presenciaron la representación de la crucificción de Jesucristo

Una de las representaciones recorrió parte de la avenida Guerrero. FOTO: DANIEL MENDEZ/EL MAÑANA

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Por ALMA PIÑA

NUEVO LAREDO.- Cientos de fieles católicos participaron en el Viacrucis de la Catedral del Espíritu Santo, ayer por la mañana, y presenciaron la representación de la crucificción de Jesucristo.

Con latigazos, insultos y humillaciones se vivió paso a paso la Pasión de Cristo, recreada por la comunidad religiosa de la Catedral, que marchó sobre avenida Guerrero, hasta llegar a Reforma.

La representación con fuertes escenas, conmovió a los presentes, algunos con lágrimas en los ojos continuaron marchando junto a Jesús, como si se tratara del acontecimiento real.

Fue el joven Fernando Zimbrón González, estudiante de 21 años de la carrera Comercio Internacional en el Tec Milenio, quien por primera vez a representó Jesús en el viacrucis, quien desde semanas atrás se preparó junto a sus demás compañeros.

El recorrido además de largo, fue intenso, por los azotes que los guardias daban al joven que personificaba a Jesús.

En algunas estaciones se detuvo el viacrucis, y en una de ellas Jesús cayó, fue sobre la avenida Guerrero y Coahuila, donde se quedó sin fuerzas.

Más adelante, frente al Monumento a Los Fundadores, cayó de nuevo Jesús de rodillas, lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que vienen días en los que dirán: ‘Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado”. Entonces empezarán a decirles a los montes: ‘Caed sobre nosotros’, y a las colinas: ‘Cubrirnos’; porque, si esto hacen con el leño verde, ¿qué harán con el seco?”.

Posteriormente, el viacrucis continuó su camino rumbo al atrio de la Catedral, donde fue crucificado frente a decenas de fieles católicos.