El Mañana de Nuevo Laredo

17 octubre, 2019

Se libera Pemex del líder cacique




Carlos Romero, el sindicalista del Rolex de oro; que era conocido por todos los yates, casas en playas y el Ferrari

Por El País


Compartir esta publicación

Nunca un conductor de camión que no se llamara Nicolás Maduro había llegado tan lejos. Sólo el Presidente de Venezuela hace sombra a Carlos Romero Deschamps, el poderoso líder sindical de Pemex, en su habilidad para rentabilizar sus conocimientos al volante. Con 26 años fue contratado como chofer de pipa y ayer, a los 76, anunció su salida de uno de los sindicatos más grandes y poderosos del continente para el que había sido elegido hasta el 2024. Desde hoy será sustituido por Manuel Limón, secretario interior de la organización.

Durante casi 30 años, Romero Deschamps ha estado al frente de un sindicato con casi 100 mil afiliados que gozan de las mejores condiciones de trabajo del sector, y ha visto pasar a seis presidentes, de Carlos Salinas de Gortari a Andrés Manuel López Obrador.

Este último fue el encargado de anunciar su muerte sindical con un puñado de frases, cuando reveló que es investigado por la Fiscalía General. Sutilmente López Obrador insinuó que lo mejor que podía hacer es dejar el cargo y encarar un juicio “apegado a la legalidad”.

“Si toma la decisión de dejar el sindicato para atender estos asuntos, está en su derecho. Nosotros no nos vamos a meter (…) y él sabrá cómo responder a las denuncias presentadas sin que haya persecución, sino con apego a la legalidad”, dijo durante su rueda de prensa diaria.

Tras la detención en julio de su abogado Juan Collado, el mismo del expresidente Enrique Peña Nieto, Deschamps estaba en el punto de mira del jefe de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, quien lo investigaba por denuncias de robo de combustible o huachicol. El viejo líder sindical Carlos Romero Deschamps, nacido en Tamaulipas en 1943, es el mejor exponente de un modelo que se extingue poco a poco tras décadas protagonizando las páginas más infames de la corrupción y el cacicazgo sindical. La opulencia y los excesos de Deschamps eran conocidos por todos y los yates, las casas de Acapulco y Cancún o el Ferrari que manejaba su hijo, un secreto a voces.

El control sindical fue una pata estratégica sobre la que pivotaba el PRI durante los casi 80 años que retuvo el poder y cuyo modelo heredaron los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón.

El Dato

  • En el 2016, durante la discusión del Sistema Nacional Anticorrupción, la prensa lo exhibió hojeando un catálogo de yates. Los periódicos recordaron que el sindicalista que jamás colocó una tuerca y gana una elección tras otra, viaja en avión privado, tiene un barco en Acapulco similar al de Luis Miguel, una casa en Cancún y mira la hora en el Rolex de oro que lleva en la muñeca.

Compartir esta publicación

Más noticias