El Mañana

miércoles, 26 de febrero de 2020

Nuevo Laredo 20 octubre, 2019

Sistema de agua, de orgullo de LA a gran dolor de cabeza

En 2019 se han registrado 22 cortes masivos, uno cada 13 días, y el Colegio de la Frontera afirma que más de la mitad del líquido se desperdicia en fugas

FOTOS: INTERNET Y ARCHIVO/EL MAÑANA

4200

Por JORGE VARGAS

El sistema de agua de Nuevo Laredo pasó de ser el mejor de toda Latinoamérica, con tecnología de punta y una capacidad sobrada, a un dolor de cabeza para los habitantes de esta frontera y no es para menos: sólo este año, se han registraron 22 cortes masivos del servicio, en promedio, uno cada 13 días.

Quizá las autoridades municipales consideren que la comparación no es válida, si se toma en cuenta que en los años 60 y 70 -época en que la planta de agua era la única- el número de habitantes era mucho menor a los 120 mil.

Sin embargo, hoy en día, Nuevo Laredo cuenta con tres plantas de agua y la central, es decir la original, dando servicio a unas 180 mil personas.

Hoy en día, la planta produce mil 600 litros, pero se tira más de la mitad.

La planta del centro fue construida allá por 1926, pero el crecimiento demográfico acelerado de Nuevo Laredo obligó a ampliarla y hacerle adecuaciones en 1939 y alcanzó la capacidad de 200 litros por segundo.

En 1951 fue ampliada otra vez y su capacidad alcanzó los 300 litros por segundo. Vino la inundación de 1954 que causó daños graves a sus instalaciones.

La Junta Federal de Mejoras Materiales la reformó y adecuó en menos de dos años, pero no fue hasta 1969 que, forzada por el crecimiento de la ciudad, fue necesario operarla a su máxima cobertura de diseño, y en los años venideros a medida que la ciudad crecía, la demanda en las temporadas de verano se incrementaba. Se tomaron diversas medidas para optimizar las instalaciones existentes, mediante la incorporación de filtros para hacerla más operacional.

Y fue entonces que la planta de agua de Nuevo Laredo fue considerada la mejor de Latinoamérica. Sus instalaciones se convirtieron en zona de visita para estudiantes de lugares tan lejanos como Quebec, Canadá.

“Era normal tomar agua directo de la llave o la manguera. Salía cristalina y lo único que hacíamos en el verano era esperar a que dejara de salir tan caliente”, recuerda Juan Gerardo Junco, un habitante de la colonia Juárez.
En 1976, cuando el presidente de la Junta Federal de Mejoras Materiales era el profesor Alberto Medina Muñoz, se amplió de nuevo la planta.

INICIA EL SAQUEO
Sin embargo, a raíz de la desaparición de la Junta Federal de Mejoras Materiales, la planta de agua quedó en manos de las autoridades municipales y salvo algunas reparaciones y adecuaciones, poco a poco fue prácticamente abandonada.

Construcción del primer presedimentador circular.

Hoy en día, la planta Centro tiene una producción de mil 600 litros por segundo, pero podrían ser hasta mil 800.

Sin embargo, el Colegio de la Frontera Norte asegura que el más grave de los problemas con el agua en Nuevo Laredo es que se desperdicia más de la mitad. De los mil 600 litros que produce la planta cada segundo, sólo llegan 688 a los hogares.

A eso habrá que agregar que los habitantes de Nuevo Laredo usan mucha agua: más de 300 litros por persona.

“Antes ponías el dedo en la manguera y el chorro salía muy fuerte. Recorría unos tres metros o más. Hoy, el chorrito es para dar risa”, comparó don Juan Gerardo.

Alicia Hernández recuerda que en los años setenta y ochenta, bañarse era la única forma de combatir el calor abrazador del verano en Nuevo Laredo.
“Pero ahora, apenas sale un chorrito y te desespera”, dijo Alicia, que habita en la colonia Campestre.

Para Alicia y Juan Gerardo, el problema es que el sistema de agua en Nuevo Laredo se convirtió en botín político.

“Hicieron gerente a gente recomendada, que no sabía nada de cómo mantenerla y arreglarla”, asegura Juan Gerardo.

Durante largo tiempo, el sistema de agua se convirtió en “la caja de las galletas” de las administraciones municipales. Es decir, le sacaban dinero, pero no le invertían.

De cada 100 litros que se producen, 57 se desperdician en fugas, según el Colegio de la Frontera Norte.

Ya con el nombre de SAS y más tarde como Comapa, la paramunicipal poco o nada invertía en las instalaciones, que fueron dejadas a la deriva durante décadas.

Con la falta de inversión vino la cultura del “no pago” y el saqueo. Pronto, el sistema de agua se volvió un desastre, prácticamente un montón de fierros viejos. Los números se mantuvieron rojos durante largo tiempo.

Fue hasta la administración de Carlos Enrique Canturrosas Villarreal que se le dio de nuevo su lugar al Sistema de Agua. Luego de un largo esfuerzo, los números negros regresaron a las cajas registradoras.

En una entrevista en la época de Canturrosas Villarreal, Edgar Benavides Ramos, ingeniero y gerente operativo de Comapa, reconoció que la planta tratadora de agua Centro “era un desastre”.

“Hace falta mucha inversión”, dijo entonces.
Hoy, el abandono y el saqueo cobraron factura a la planta. Los cortes masivos son cotidianos, ya no causan extrañeza a los usuarios, pero sí mucha molestia.

Con tres plantas operando en la ciudad, Comapa no parece estar lista para mejorar el servicio que empeora día a día.

En aquellas colonias del extremo poniente que dependen de la planta Norponiente, para sus habitantes es más fácil contar los días que tienen agua que los que no. En esa zona los cortes, la baja presión y la turbidez son comunes, de todos los días.

Curiosamente, la planta Norponiente fue construida más que nada para dar servicio al Puente III, pero es fecha que el cruce de mercancías más importante de Latinoamérica no cuenta con una tubería que le lleve el líquido.

La planta Centro es la que da servicio al grueso de la población y sufre las consecuencias de un equipo viejo y frágil y tuberías con décadas de servicio que se rompen fácilmente, lo que termina en numerosas fugas por todos los rumbos de la ciudad. En promedio, de cada 100 litros se desperdician 57.

La planta Suroriente, la más “nueva”, apenas da servicio a las colonias más al sur y el surponiente de la ciudad. Luego de los cambios en las antiguas conexiones, el agua ha comenzado a llegar a colonias como Colinas del Sur, pero en esos hogares, los reportes de líquido chocolatoso, escaso y hasta de colores extraños, no son raros.

Además, con la conexión de zonas como parte de Infonavit-Fundadores a la planta Centro, sus habitantes reciben hoy en día apenas un pequeño chorro que durante el día no alcanza para bañarse o lavar.

Para algunos habitantes la pregunta no es sí algún día la planta de agua Centro “tronará”, sino cuándo o si lo hará todo el sistema de potabilización.

La primera planta de agua surgió en 1926 y poco a poco creció hasta convertirse en ejemplo en toda Latinoamérica.


MÁS NOTICIAS