Tecnología

Algunas estrategias claves para la impresión de carácter sostenible

viernes, 9 de febrero de 2024 · 11:17

Vivimos en una era en donde la tecnología y la ciencia han avanzado a niveles estratosféricos. No es una novedad que un cohete haya logrado una escala diferente en el espacio de lo que ya creíamos, que un celular sea cada vez más compatible con nuestras actividades diarias o que los artefactos digitales presenten nuevas y mejores actualizaciones modelo tras modelo. 

En un mundo cada vez más hiperconectado, la sensación de novedad no solo está en el aire de las noticias sensacionalistas, sino que es perceptible cada vez que encendemos una televisión, vemos las redes sociales o utilizamos nuestro ordenador, cada vez más capaz para satisfacer nuestras necesidades en cuanto al desempeño cotidiano, ya sea laboral o estudiantil.

Podemos pensar que vivimos en una época en donde lo tenemos todo. Sin embargo, hay una serie de cuestiones que podemos analizar para acrecentar nuestra conciencia en el sentido ambiental. En este asunto ingresa la llamada responsabilidad corporativa.

Más allá de que compongan una especie de compromiso con lo que llamamos medio ambiente, esta serie de actividades son toda una estrategia capaz de reducir ampliamente la huella ecológica, además de fortalecer ampliamente la imagen frente a una serie de consumidores que se presentan cada vez más conscientes ante la inmensidad del peligro que supone el descuido al medio ambiente. Por lo tanto, en este artículo vamos a analizar las impresoras de tóner en este sentido.  

¿Sigue siendo necesario imprimir tantos archivos como en décadas pasadas?

Con el aumento de la digitalización de archivos resulta innegable que la impresión en papel está quedando obsoleta. Sin embargo, hay rubros comerciales en los que es necesario imprimir los datos más relevantes, a fin de conservarlos y distribuirlos. El formato digital, en este sentido, tiene algunas deficiencias, ya que es más volátil, y se pierde en la inmediatez del uso cotidiano. Además de que los medios de almacenamiento de datos digitales no cuentan con una total fiabilidad, ya que incluso los mejores discos flash del mundo solo pueden aguantar hasta unos 70 años de almacenamiento sin la necesidad de que les realicen mantenimiento.

Por lo tanto, la implementación del formato digital en todos los ámbitos laborales y de gestión de datos no es una solución mágica que impediría que se impriman los datos en formato físico. En todo caso, resulta un complemento muy útil que se puede utilizar para almacenar bases de datos comunes que luego deberían presentarse de manera simultánea en un formato físico como el papel.

Los grandes archivos como el registro civil y las oficinas de datos gubernamentales de todo el mundo cuentan con copias en papel de sus archivos. De lo contrario, estos datos tan valiosos podrían perderse a causa de archivos corruptos, delincuentes informáticos y otros problemas comunes que amenazan a los datos digitales.

La importancia de encontrar soluciones complementarias

Además de todas las razones que ya mencionamos para la necesidad de almacenar los datos en formato impreso, también se suma a esto el impedimento que representan las burocracias fosilizadas de algunos organismos. Con esto nos referimos a que existen oficinas que ya están “acostumbradas” a manejar una cierta dinámica de gestión de los datos y que no pueden salir de esas dinámicas, debido a que la fuerza de trabajo (los oficinistas o burócratas) no cuentan con las herramientas y con los conocimientos necesarios para ello.

Si bien hay proyectos de modernización de los entes gubernamentales y de agilización de la burocracia, estos cambios son graduales. Por lo tanto, la utilización del formato impreso se va a mantener vigente por mucho tiempo más. Así como también la necesidad de los archivos en formato físico (papel impreso) va a ser un aspecto que se va a mantener a la orden del día, al menos por unas dos décadas más.

Por lo tanto, tomando en cuenta estos aspectos y viendo cómo está configurada la red de manejo de datos en las empresas y en las agencias gubernamentales en la actualidad, ¿qué soluciones podríamos tomar para reducir la huella de carbono que implica la impresión de archivos en papel?

¿Existen medidas que se puedan tomar para talar menos árboles, gastar menos tinta o tóner, desechar menos impresoras que dejan de funcionar, etc.? Aunque no lo parezca, la necesidad de imprimir los archivos genera una gran huella de carbono que, de no reducirse, provocará graves inconvenientes macroclimáticos y tendrá un impacto realmente muy negativo en muchos más aspectos de nuestra vida cotidiana.

La huella ambiental y el cuidado de la ecología a nivel global

La conciencia con respecto a la temática ambiental y la responsabilidad corporativa, algunas secciones importantes en cuestión textual como la impresión sostenible se ha vuelto importante en este tema. Más allá de ser un compromiso directo con la preservación y cuidado del medio ambiente, no quedan dudas de que son toda una estrategia inteligente para que las empresas puedan potenciar su huella ecológica.

A su vez, esto permite fortalecer los lazos con el exterior y, además, ofrecer a sus usuarios una mejor imagen sobre el mundo que nos rodea, su cuidado y su conservación en el mejor estado posible. Que los usuarios escuchen estas recomendaciones de parte autorizada, favorece las potencialidades ecológicas a un nivel de expansión masiva.

La sostenibilidad en la impresión permite un enfoque llamado holístico. El holismo es una concepción basada en la integración total y global frente a un concepto o situación determinada. En este caso, la sostenibilidad que propugnan algunas empresas que han caído en la cuenta de la protección al medio ambiente utilizan esta herramienta.

Algunos expertos en el tema, como Paul Hawken, quien se ha destacado en proponer conceptos modernos y adaptables a las crisis ambientales, propone que el asunto del medio ambiente no es meramente una cuestión ecológica, sino también una que abarca expresiones sociales y hasta económicas. En este sentido, propone que la elección del papel a la hora de imprimir en impresoras sea fuertemente meditada.

Las alternativas disponibles ante el futuro del medio ambiente

De esta forma, la cuestión se debate entre elegir papel reciclado, certificado por asociaciones de tipo forestal u opciones vegetales, en detrimento de opciones industriales y perjudiciales para el entorno ecológico. No deja de ser un paso esencial para comenzar a cambiar los hábitos empresariales, en tanto se comprenda que el papel es clave para la proliferación de documentos.

En lo que respecta a la tecnología de impresión, esta desempeña un papel muy importante en el proceso de sostenibilidad. La adopción y utilización consciente de impresoras que permitan el consumo de energía, además de la inserción al sistema de gestión de tóner recargable, permitiría el exceso de tinta inutilizada, desechada o en constante intercambio de compra.

Algunos modelos disponibles en el mercado actual permite no solo un elegante diseño y una ingeniería de tipo sofisticada, sino que propician un sistema de recarga de tóner, lo que limita la compra constante de cartuchos de tinta desechables. En otro orden de cosas, las tintas que son a base de agua o de soja se presentan como opciones de una potencia extraordinaria y amable.

Esto quiere decir que son de carácter friendly con el medio ambiente y reducen la dependencia constante con respecto a recursos que no son renovables, en vez de amplificarlos hasta el extremo. También contribuyen a evitar lo mejor posible la emisión de compuestos llamados orgánicos volátiles durante el proceso de la impresión en sí.

El contexto actual, la relación con los productos y una posible solución

Vivimos en un contexto mundial donde el tema del medio ambiente no solo es una preocupación cotidiana, sino que también atiende a intelectuales de todo el mundo, con diferentes perspectivas y búsquedas en cuanto a soluciones. William McDonough, por caso, resulta todo un innovador en cuanto al diseño de carácter sostenible, abogando por el esquema “cuna a cuna”.

Este enfoque permite diseñar productos de manera tal que puedan ser reciclados, reutilizados y recreados a partir de ellos mismos. Haciendo honor al viejo lema “nada se pierde ni se crea, solo se transforma”, la idea del autor es una verdadera enseñanza en lo que respecta a los materiales utilizados a nivel mundial.

Reflexiones finales alrededor del medio ambiente y su cuidado

Este modelo de fabricación toma distancia del tradicional “cuna a tumba”, donde los productos nacen y mueren luego de una vida útil. En lo que se refiere al cuidado ambiental, en tanto, la impresión de corte sostenible nos permite adoptar diversas tecnologías ecofriendly que, además, promueven una conciencia que se ha llamado “conciencia ambiental” no solo entre las cabezas, sino entre empleados y usuarios.

Por más pequeño que sea, el cambio comienza de a poco, incluso si se trata de una impresión textual con un tóner que puede regularse ecológicamente.

También la capacitación en empleos, instituciones y escuelas sobre las posibilidades que favorecen el cuidado al medio ambiente, ya que la situación, según algunos historiadores y científicos, ha llegado a niveles preocupantes. Yuval Noah Harari, por caso, señala que nos esperan graves consecuencias si no cuidamos el planeta, pero asegura que esta crisis también nos brinda una excelente oportunidad de cambio.