El Mañana

viernes, 19 de julio de 2019

Nuevo Laredo 26 marzo, 2019

Un adiós para Don Ramiro

Añoraba el olor a hierba del monte, sus casas de adobe y piedra y la quietud que sólo el lugar de origen te da: San Rafael de las Tortillas

UN ADIÓS PARA DON RAMIRO GONZÁLEZ PEÑA. Por Sandra Jasso. Fotos. De gesto amable y voz pausada, sin dejar de sonreír por la vida Don Rafael González Peña siempre externó su amor por su terruño, su corazón durmió a la edad de 92 años y lo recordamos como un hombre que amó a su familia, amigos y tierra querida. Siempre dispuesto, Don Ramiro platicó en varias ocasiones lo que fue su niñez en San Rafael de las tortillas y quienes y dónde vivieron cada uno de sus vecinos, por decir algo, parecía que sus familiares eran la gran mayoría del lugar. Añoraba el olor a hierba del monte, sus casas de adobe y piedra y la quietud que sólo el lugar de origen te da, sus más de treinta familiares que ahora yacen en el panteón del pueblo a pocos kilómetros de Nuevo Laredo. El olor de las tortillas recién hechas que hacía su tía y que inundaba todo el pequeño poblado y que de alguna manera decía que de ahí se había originado el nombre de San Rafael, la sencillez de su gente, el orden y respeto hacia sus mayores que se reunían por las noches para platicar. Don Ramiro nació un 2 de octubre de 1926 después de la revolución mexicana y vivió en el seno de una familia conformada por sus padres llamaba Zaragoza González encargado del pueblo quien tenía una tienda y María de los Ángeles que atendía a sus diez hijos. Después a corta edad Don Ramiro que era el sexto de la familia, llegó a Nuevo Laredo para trabajar como conductor hasta su retiro. Con envidiable memoria recordaba el sabor de la leche bronca o el singular jocoque o los exquisitos cabritos cuates tiernitos que en aquellos años valían$3.50, comer elotes lechosos o el frijol nuevo en su mesa o disfrutar de algún casamiento donde acudían todos vestidos de saco y corbata y bailar. Un buen día tomó la iniciativa de reunir a toda la familia en San Rafael de las tortillas y el 5 de abril de 1986 convocó a todos en el pueblo, al inicio eran solo 106 con sus diez hermanos, después de 32 años el número aumentó y superan los 300 integ

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Por Sandra Jasso

De gesto amable y voz pausada, sin dejar de sonreír por la vida, Don Ramiro González Peña siempre externó su amor por su terruño. Su corazón durmió a la edad de 92 años y lo recordamos como un hombre que amó a su familia, amigos y tierra querida.

Siempre dispuesto, don Ramiro platicó en varias ocasiones lo que fue su niñez en San Rafael de las Tortillas y dónde vivieron cada uno de sus vecinos, por decir algo, parecía que sus familiares eran la gran mayoría del lugar.

Añoraba el olor a hierba del monte, sus casas de adobe y piedra y la quietud que sólo el lugar de origen da, sus más de treinta familiares que ahora yacen en el panteón del pueblo a pocos kilómetros de Nuevo Laredo.

El olor de las tortillas recién hechas que hacía su tía y que inundaba todo el pequeño poblado y que de alguna manera decía que de ahí se había originado el nombre de San Rafael, la sencillez de su gente, el orden y respeto hacia sus mayores que se reunían por las noches para platicar.

Don Ramiro nació un 2 de octubre de 1926, después de la Revolución Mexicana, y vivió en el seno de una familia conformada por sus padres Zaragoza González, encargado del pueblo y quien tenía una tienda, y María de los Ángeles, que atendía a sus diez hijos.

Después, a corta edad, don Ramiro que era el sexto de la familia, llegó a Nuevo Laredo para trabajar como conductor hasta su retiro.

Con envidiable memoria recordaba el sabor de la leche bronca o el singular jocoque o los exquisitos cabritos cuates tiernitos que en aquellos años valían 3.50 pesos, comer elotes lechosos o el frijol nuevo en su mesa o disfrutar de algún casamiento al que acudían todos vestidos de saco y corbata, y bailar.

Un buen día tomó la iniciativa de reunir a toda la familia en San Rafael de las Tortillas y el 5 de abril de 1986 convocó a todos en el pueblo, al inicio eran sólo 106 con sus diez hermanos, después de 32 años el número aumentó y superan los 300 integrantes.

Qué mejor regalo decía le había dado la vida, disfrutar de su amada familia por un día completo que llegaba de distintos rincones de México y Estados Unidos manifestando tener una gran vida, porque la unión, manifestó, no debía perderse.

Además de su memoria envidiable, poseía una gran sonrisa a flor de piel, su memoria oral fue valiosa sin duda, pero más su calidad humana. La vida de don Ramiro González Peña se apagó para siempre, quienes lo conocimos lo mantendremos vivo en nuestra memoria como un ser ejemplar.

Gracias don Ramiro por su ejemplo de vida y destacar los valores más fundamentales del ser humano como el amor de la familia y la grandeza del alma. Su cuerpo será velado hoy en Capillas Vázquez y el cortejo fúnebre partirá a las 3:00 de la tarde para despedirlo en el Panteón Jardín de los Ángeles.

Descanse en el sueño eterno, descanse en paz don Ramiro González Peña.
Don Ramiro González Peña nació el 2 de octubre de 1926 en San Rafael de las Tortillas.

Amante de la vida y su familia, convocó en la década de los 80 a una reunión familiar en San Rafael de las Tortillas.

Don Ramiro González Peña fue una fuente oral viva de su pueblo natal San Rafael de las Tortillas, donde nació el 2 de octubre de 1926.

Añoraba su pueblo querido, San Rafael de las Tortillas, a iniciativa de él la familia se reunía una vez al año en el lugar.Don Ramiro conservó hasta su muerte un cuadernillo que fuera de su padre, Zaragoza González, en el que apuntó cada fecha, padrinos y nombres de sus hijos.