El Mañana

lunes, 26 de agosto de 2019

Nuevo Laredo 4 agosto, 2019

Ven migrantes morir esperanza

Francisco Oswaldo Barrera está indeciso si sigue su proceso para pedir asilo

FOTO: MARTHA MARTÍNEZ / EL MAÑANA

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Por MARTHA MARTÍNEZ

“Tan cerca y tan lejos”, expresó Francisco Oswaldo Barrera, de 28 años, originario de Honduras, mientras veía los centros comerciales de Estados Unidos a sólo unos metros; estaba detrás de la cerca en los patios del INM luego de ser regresado junto con su hijo de 7 años.

Arrepentido de venir hasta la frontera e indeciso de acudir a la cita para la audiencia de su solicitud de asilo político, Francisco evaluaba sus opciones, pues expresó que al estar del lado mexicano poder asesorarse legalmente para presentar un caso sólido ante autoridades migratorias estadounidenses es difícil.

Pareciera que las esperanzas se agotaran, pues como muchos de los migrantes que han sido retornados, las posibilidades de alcanzar su objetivo cada vez son menos.

“Yo no sé qué hacer, la cita la tengo hasta el 29 de octubre, no sé dónde quedarme porque me dijeron que en Monterrey los albergues ya están llenos y lo que quieren es sacarnos de aquí, entonces no sé qué vamos a hacer”, expresó el joven padre de familia.

Sentado sobre un bote de plástico y con una botella de agua sobre el piso, esperaba que la poca ropa que traía se secara bajo los intensos rayos del sol, su hijo dormitaba un rato bajo el techo del estacionamiento del INM, junto a otros cientos de migrantes que poco a poco han llegado a Nuevo Laredo en espera de un documento con el que puedan transitar libremente en Estados Unidos, trabajar y mejorar las condiciones de vida propias y de una familia que les espera en casa.